Sigue el mundo dando vueltas y nosotros seguimos soportando el peso de la gravedad. Hoy me han dicho que a J. lo internaron ayer. Como intuía, fue un arrebato, una mala pasada de una mente que a veces se cortocircuita hasta el punto de crear monstruos incontrolados… Lo peor de todo es que nos puede pasar en cualquier momento. De repente, llevamos una vida tranquila y algo se cortocircuita en nuestra mente y ocurre lo peor. Trabajé algunos años con demencias y me parecía apasionante observar como la locura campaba a sus anchas en personas que anteriormente habían tenido una vida normal. Es como si te poseyera algo ajeno a ti, un lado oscuro que todos tenemos y que, por algún fallo en la máquina humana, aparece irremediablemente. Las esquizofrenias y las paranoias son increíbles caballos desbocados a los que resulta difícil controlar cuando despuntan en una cima de incoherencias. Alguna vez resultaba difícil el control, y se requería de la fuerza de cuatro personas para mantener en calma un brote psicótico. Los renglones torcidos de Dios están ahí y pueden manifestarse en cualquier momento. El lado oscuro del corazón siempre está al acecho, así que antes de que se apodere de mí, me marcho a Madrid… Deseo amar y ser amado en los brazos de B. Deseo sentir de cerca el calor humano…
