De curvas y burocracia


Es evidente que debo estarme quieto. No moverme, dejar pasar la tormenta, o las tormentas, y que amaine todo lo que se está moviendo en esos perpetuos eslabones causales que nunca llegamos a comprender. Ayer por la mañana fui a solventar un problema con respecto a la fundación. El funcionario de turno me explicó muy amablemente que faltaba un certificado muy importante, el cual, según la ley tal y el apartado cual eran necesarios. Ese certificado certifica que la fundación es una fundación y no una empresa de minas antipersonales u otra cosa parecida. No bastaban los cientos de escritos del ministerio de Cultura, ni la resolución del BOE, ni cualquier otra escritura pública o privada que presentara al funcionario. Él quería el certificado misterioso que decía la ley tal y el artículo cual. Le pregunté dónde podía conseguir ese ansiado certificado. Titubeó. Le preguntó a su jefe. También titubeó tras leer tres veces la ley tal y el artículo pascual. Al tercer titubeo me miró fijamente, con esa seguridad que da el haber aprobado unas oposiciones y dijo: “está clarísimo, lo dice el artículo tal de la ley cual”. Tras más de media hora intentando que me explicara donde podía conseguir ese certificado me remitió a la delegación de Hacienda andaluza. Fui allí y tras la cola pertinente la funcionaria de turno me explicó que ese certificado no era necesario pues es evidente que una fundación es una fundación y no una empresa de armas de destrucción masiva. Respiré aliviado por pensar que ya se me estaba quedando cara de huevo, sin embargo, cuando le enseñé el artículo tal de la ley cual, y tras consulta con su superior, me dijo: “está claro, el artículo tal y cual lo dice claramente, vaya usted a la oficina de Hacienda estatal pero no diga que le hemos enviado nosotros, o no le atenderán”. Fui paciente, como buen ciudadano, a la oficina de hacienda estatal. Allí, tras una hora y media de paciente espera, el funcionario de turno me dijo que no existe ese certificado. Me remitió a otra mesa y a otra funcionaria que no entendía el artículo tal de la ley pascual. Llamó a su jefe inmediato el cual, sin saber de lo que le estaba hablando, me remitió a rellenar una instancia que ya, oh Dios, las horas que son, no da tiempo a rellenar. «Venga usted otro día», me dijo con cara de hola y adiós. Así me fui corriendo a la estación de autobuses pues había quedado por la tarde en Madrid para ir al cine con una amiga muy especial, ese tipo de amigas por lo que lo dejas todo, inclusive el cabreo con los funcionarios, con tal de pasar un par de horas a su lado, o las que hagan falta. No contaré los avatares del viaje porque también los hubo y no es cuestión de cansar al personal. Pero la de ayer fue una de las peores tardes de las últimas cuatro semanas. Y tal y como anda el mes, mejor no contar más porque en vez de crear utopías voy a tener que empezar a crear una oficina de registro de las calamidades que le pueden llegar a pasar a uno en tan corto y reducido tiempo. Así que llegué esta mañana temprano a Córdoba arrastrando el cansancio y el dolor acumulado y esa tristeza otoñal que tanto me gusta. Al final no hubo cine, pero lo de ayer fue toda una película. En fin, que no decaiga el ánimo… sigamos con las curvas… a ver que nos depara mañana… jua… jua… Si veis que no doy señales de vida no os alarméis, seguramente me habrán secuestrado, o me habré caído a un pozo, o me habrá atropellado un tranvía que iba a veinte por hora. Tal y como está el patio…  En fin, perdonad el desahogo, pero si no fuera por las letras y vuestros ánimos…

10 respuestas a «De curvas y burocracia»

  1. Mi querida España
    esta España mía
    esta España nuestra
    «ni los versos de poeta
    ya te despiertan

    Dónde están están tus ojos?
    dónde están tus manos?
    dónde tu cabeza?…….

    ………..Esta España mía esta España nuestra.

    Homenaje a Cecilia…algo bueno ha provocado «tu película» !. Ánimo Javi. jaja!.Besitos

    Abrazos.

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  2. ¡Este Javier…!: Dentro de la calamidad que ya representa tener que rellenar decenas dedocumentos, siempre sale el funcionario de turno siendo pas papista que el Papa.

    ¡Tranqui colega!. Te podría contar cientos de anécdotas, ya que he tropezado con muchos «generales con pito y gorra», que se creen el ombligo del mundo en asuntos burocráticos. Por ese motivo, dicen que tengo una paciencia de santo y en muy contadas ocasiones me suelo enfadar públicamente.

    Tómate las cosas con calma, disfruta tranquilamente del modo de vida que has decidido ejercer…y ya vendrán tiempos mejores.

    Un enlace de los geniales Monty Python para arrancarte una sonrisa y/o carcajada:

    Rafael

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  3. Creando Utopías

    «Hoy, antes del alba, subí a las colinas, miré los cielos apretados de luminarias y le dije a mi espíritu: cuando conozcamos todos estos mundos y el placer y la sabiduría de todas las cosas que contienen, ¿estaremos tranquilos y satisfechos? Y mi espíritu dijo: No, ganaremos esas alturas para seguir adelante». Walt Whitman

    “¡Señor, dame paciencia, pero apresúrate por favor!”

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  4. Bien Javier.
    Sobre todo con sentido del humor.

    Me alegra ver que no lo pierdes tan fácil.

    Qué diferencia la forma de funcionar en las administraciones a las de aquí, en Alemania. Esta semana he ido dos veces, la atención, disponibilidad y eficacia es espectácular… quedo siempre impresionada, en fin. Otro mundo.

    Un abrazo y ánimo.

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    1. Javier, mucho ánimo !

      Lo de los funcionarios forma parte de las cosas inevitables que no queda otra que aceptar. Consejo: cuando yo me he visto en tu situación, y en muchas ocasiones ha ocurrido, miro fijamente a la persona que tengo enfrente y digo algo asi como «Señor, me dicen esto, y si usted no me ayuda, yo no sé como conseguirlo», en serio que esa mezcla de poder que les da la oposición, unido al sentimiento de sentir que pueden ser muy útiles, produce el efecto de volcarse por ayudarte, compruébalo.

      A mi lo que de verdad me preocupa es el ordenador, se sabe algo?

      Porfa, acepta la sugerencia de Joaquín y vente a echar una mano el sabado 25, que le damos una vuelta a tu suerte y que cambie todo a mejor, ya veras.

      TERESA, es cierto que la administración en Alemania no tiene mucho que ver con la nuestra, pero después de casi 10 años viviendo allí, podria contarte cosas que mejor ni empiezo, que en todos los sitios cuecen habas, aunque esten perfectamente organizadas, clasificadas y tengan cada una cajita y nombre individual; y si alguna vez viene a cuento, ya os diré.

      Un abrazo para todos

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  5. Jajaja, Javier 😉
    Estas son las cosas que más me gustan de ti. La capacidad que tienes de no perder los papeles ni el sentido del humor. Ya sabes que en los tiempos de cambio pasan estas cosas, la vida te pone a prueba para demostrarte a ti mismo que es cierto que aprendiste las lecciones…que las interiorizaste y las transmutaste en conductas…Cosa muy difícil…Pero puedes estar muy tranquilo, yo en tu caso seguro que no lo hubiera hecho tan bien como lo has estado haciendo en estos últimos días de infortunios.
    Recuerda que somos nuestras conductas y a mí me gustan mucho las tuyas.
    Anda anímate y pásate el 25 Sep como te dice Joaquin, que así recibirás unos cuantos y fuertes abrazos 🙂

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  6. Javier.
    La aportación de tu llana y limpia sonrisa y nuestros sinceros abrazos hacen imprescindible tu y nuestra presencia en Mas Consciencia. No podemos perdernos la oportunidad que nos brinda la vida de unirnos en un movimiento por la Paz.
    Sé Feliz,seamos felices.

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