El amor de Atala


Los que han paseado por las interminables galerías del Louvre saben que detenerse una eternidad sobre obras vivas puede llegar a inspirar emociones de todo tipo. Y a obras vivas me refiero a esas que de alguna forma te conmueven y nunca te abandonan. Hoy he recibido, incluido en un artículo para revisión, este impresionante cuadro de Girodet expuesto en el parisino museo. El reencuentro con “El entierro de Atala” me ha impactado de nuevo. Sobre todo porque representa ese ideal de amor perpetuo, aferrado a la vida incluso en la misma imagen de la muerte. Ese joven, el joven Chactas al que Atala ama hasta morir, según la novela de François-René de Chateaubriand, se aferra desesperado al cuerpo muerto de su amada. Es la viva muestra del amor que los románticos de cualquier época persiguen. Un amor sin medida, un amor que impresiona y que palpita a cada instante. Un amor que no exige, sino que da sin esperar nada a cambio. Un amor desesperante cuando no se encuentra y sublime cuando te envuelve. Un amor que se conquista a base de sueños pero también realidades, de magia, fantasía y momentos tangibles, próximos, plagados de música, abrazos y miradas infinitas. Hasta hace poco creía que este amor ya no existía, que se había esfumado de la faz de la tierra, que todo esfuerzo por buscarlo era inútil. Pero hoy, a las seis de la mañana, alguien recitó un poema infinito rematado con una emoción, con un sueño, con una promesa, con una esperanza. Debió ocurrir en las Pléyades, en un espacio infinito, pero no importa. Era real, estaba allí, y pude abrazarlo… Gracias a esa Tormenta misteriosa vuelvo a creer en las hadas, los príncipes y los sueños… Atala murió de amor… Ojalá todos, cuando muriéramos, lo hiciéramos envueltos en los abrazos de un ser querido y que esos intensos gemidos nos acompañaran hasta el otro mundo… o viceversa…

5 respuestas a «El amor de Atala»

  1. Pues a mi me gustaría que cuando muera no haya nadie con gemidos de dolor, me gustaría que lo vieran con la naturalidad del saber que es un hasta luego, sin sufrimientos, porque eso me haría partir muy triste.

    También sé que es prácticamente imposible, hoy por hoy, no sufrir cuando alguien se va y si encima lo quieres de manera especial pues qué vamos a contar que no se sepa…

    Todo se andará.

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  2. la capacidad de amar del ser humano es incalculable, cualquiera que ame y no odie, por que jamas entendi del amor al odio hay un solo paso, como se puede odiar a alguien a quien amas, quien dice eso no conoció el verdadero amor, es eterno ,es mas, vida tras vida refleja como tras otra vida continua el amor vivo.

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  3. EUGENIA, siento mucho no haber podido leer tu libro, ya te dije q m hicisteis llorar, la de Mari Paz, la de tu padre, y anoche la del torero, etc .
    cada vez q te leo lloro como una tonta, a ver si tu lees alguna vez el mio q me debes ya unas lágrimas y no te lo perdono, espero q llores también con el.besosssssssssss
    a me gusta el de Javier cuando dice: por que Dios no es nada sin mi, …modestia aparte, en fin eso es lo que dicen las películas que vienen a salvar a la humanidad , q Dios necesita del amor del hombre , para eso manda a sus ángeles a la tierra, pero no se olviden creación q fuimos creados por amorrrrrrrrrrr, según las escrituras , debemos gratitud.

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    1. me encanta el de M COND la palabra y el tao.me impacto la entrada del libro por lo del cemento, ya saben a q me quiero referir y me encanta su contenido lo abro al azar todas las paginas son buenas me recuerdan a proverbios de la biblia creo q ha sido un buen trabajo, y entrevista a un Masón, por q habla de cosas muy gratas para mi,SALUDOS A TODOS

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  4. Quizá esa idea romántica del Amor más allá de la muerte, puede reencarnarse en la necesidad que todos tenemos de tener testigos de nuestra existencia, dejar esa huella profunda en la vida propia y en la del otro, y es Amando y siendo Amando la formula secreta…

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