Escribo desde cualquier calle del barrio de Salamanca, en Madrid. La ciudad duerme, o descansa, o ambas cosas. No hay exceso de ruidos, quizás porque desde este ático altísimo esté más cerca del cielo que de la tierra. Retomo la escritura después de un tiempo de pausas, de suspiros, de anhelos. La escritura del No murió ante las ganas inevitables de compartir. Pensé que el virus del silencio me atacaría. Pero no puedo. Un artista muere cuando muere su alma, pero mientras la misma siga avanzando, siga creyendo en la vida, el artista debe seguir a su arte, debe expresar con alarido ardiente y chillido estremecedor todo cuanto observa, todo cuanto siente. Y cuando se muera el alma será porque no hay más vida que abarcar, porque la oxidación pudo más que el sustento, porque el cuerpo débil, amarrado a la fortuna de lo finito, ya no pueda levantar suspiros… Por eso retomo el vuelo, este y el que viene, con ganas de seguir explorando las cosas de lo humano, de la vida, de la inteligencia, de la consciencia. Me detendré de vez en cuando a respirar, pero cuando lo haga será para que el recuerdo penetre ampliamente en mis venas. Dicen que la memoria no se registra en el cerebro, sino en la sangre, y que llega a ella mediante la respiración profunda… Respiremos pues, para que el alma no muera, para que la vida penetre en cada poro de nuestra existencia… Pues eso… decíamos ayer…

espero q tenga ascensor, jjj.estas puertas me suenan de algo parecen las del vídeo prosperidad.
Me gustaMe gusta
Pues aquí bien contentos de que vuelvas a escribir. Un abrazo
Me gustaMe gusta
…. aquí te seguiremos leyendo…
Éxitos para el 2011, recibe un saludo.
Me gustaMe gusta
Me alegro mucho leerte en el nuevo año !
De vez en cuando nos contaras cositas, a que si?
Mucha salud y felicidad para el 2011
un abrazo grandote
Me gustaMe gusta
Javier, estoy muy contenta. Un fuerte abrazo.
Me gustaMe gusta
Pues aquí seguiremos… mientras sigan tus ganas, las mias y las de muchos otros, tenemos esperanza, eso quiere dcír que aun nos queda motor para seguir.
Continuemos pues 🙂
Me gustaMe gusta
Bendito virus que decidió no atacarte!!.
Me dió alegría leerte de nuevo.
Gracias.
Abrazos.
Me gustaMe gusta
Amigo Javier:
El guerrero anhela la lucha. Tú no puedes abandonarla. El guerrero siente miedo, pero su fuerza es más grande. No abandones la lucha, así, al final, ganarás la batalla. La batalla es dura, pero tiene su recompensa. Vence tus miedos. Los miedos los tiene cualquier ser humano. Sigue tú camino, no lo abandones porque tenga pinchos, esto te hará más fuerte. Piensa en Dios, Él te dará fortaleza.
Feliz año.
Me gustaMe gusta