Compartiendo


Ayer fue un día bonito, de amistad, de compartir. Estuve con el niño preparando unas riquísimas croquetas vegetarianas. Un trabajo laborioso pero que supo a poco por lo emotivo del momento. Hacerlas, prepararlas, rebozarlas, freírlas y comerlas. Y como el niño ha salido además de filósofo un excelente cocinero, tras terminar de preparar el rebozado, se atrevió con una sopa de leche y un excelente postre a base de fresas y chocolate derretido que el sólo se encargó de preparar. Además, puso unas bonitas copas y trajo unas velas porque era consciente de que era un día especial, un día para compartir amistad y amor. Realmente todos los días deberían ser así, especiales, y creo que lo son porque siempre hay algo que compartir, algún motivo para mostrar generosidad, atención, respeto, dedicación, empatía, alegría, algún motivo para que los que te rodean sean ante tus ojos los mejores del mundo, aquellos por los que darías una vida.

6 respuestas a «Compartiendo»

  1. Así es, siempre puede ser un día especial si estamos dispuestos a recibirlo como tal compartiendo nuestro tiempo con personas especiales.

    Y hay muchas personas especiales en el mundo, aunque a veces parezca que se esconden.

    Gracias!!!

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  2. Tienen buena pinta!! seguro que estarian hummm…
    Mi pequeña dice que para que suban bien los bizcochos caseros que hacemos juntas, tienen que prepararse y mezclarse los ingredientes con mucho amor…que eso es lo que hace que realmente se hinche el bizcocho…
    Algo de razón tiene que tener, porque juntas nos salen divinos!!
    Que bonito es encontrar motivos diarios y en compañia, para mejorar nuestra visión del mundo.
    Gracias por recordárnoslo Javier 🙂

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  3. Compartir es algo sumamente gratificante, hacer cenitas con amigos, encuentros imprevistos y comiditas realizadas con el corazón y mucho, muchísimo Amor, esas salen siempre llenitas de energía y buenas vibraciones.

    Observar si en alguna ocasión os habéis puesto a cocinar algo calentitos interiormente, quiero decir con rabia y estas cosas… se suele quemar casi todo, verdad?

    Las croquetas tienen un aspecto uffffff. ríquisimas, y como son vegetarianas me apunto.

    El milagro de cocinar, como antes lo hacian nuestras abuelas, es generosidad hacia los que nos rodean, igual que compartir tus inquietudes mas profundas con gente especial, escribir de vez en cuando y en algun momento señalado una carta especial a ese amigo/amiga que un dia te encontraste en el camino y que todavia se encuentra contigo…

    Hace unos dias no era el mejor de mis días… estaba farruca, cosas del camino, y de repente me van buscando por toda la casa (que no es facil localizarme, si quiero esconderme no hay quien me encuentre), me dicen Teresa: tienes una llamada de Grecia, de un amigo… Amigo, Grecia, pues sí, un amigo-novio de hace mas de no sé cuantos años, sabia que estaba en tierras germanas, me localizo, porque se acordaba de mi, y queria verme en su próximo viaje por estas tierras… la verdad, me alegro el día y sobre todo me llego al corazón.

    Gracias-

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