4 respuestas a «Comprar, tirar, comprar, tirar»

  1. Un vídeo interesantísimo que te hace dudar de si realmente las situaciones están en nuestras manos o no porque, desgraciadamente, somos mucho más cómodos, más crédulos y con menor iniciativa y creatividad que Marcos.

    Yo caí en lo de la impresora pero quizá los peor es que el vendedor estaba convencido de lo que decía cuando, se supone, que él es el que tiene que estar más informado. O quizá también caí en creerme su supuesto convencimiento.

    A veces parce todo un barullo de ideas con ganas de salir aun sin saber por dónde tirar…

    🙂

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  2. Lo importante en no dejarse influir por esa tendencia.
    Buscar siempre lo básico, lo necesario-imprescindible, e intentar vivir con austeridad.

    Reciclar o mejor no consumir en exceso para reciclar lo menos posible.

    Un abrazo.

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  3. “tente obra mientras cobras“

    Hay un chip en mi impresora
    que la finge averiada,
    y el cierre con la colada
    me falló en la lavadora.
    También se agotó, traidora,
    del iPod la batería,
    que a tan sabia mercancía
    la fabrican a conciencia:
    programan su obsolescencia[i]
    al fin de la garantía.

    Bien mirado, es tontería
    querer los chismes eternos,
    y que duren cien inviernos
    sin una sola avería.
    Qué aburrimiento sería
    verlos durar y durar,
    trabajar y trabajar
    y hacer mil veces lo mismo
    – ¡oh Dios, qué fiel mecanismo! –
    sin poderlos reemplazar.

    Pero la vida es variar:
    la vida es evolución,
    mutación tras mutación,
    desde el pulpo o calamar
    o el bobo pez de la mar
    hasta el ser inteligente
    [ese que engaña a la gente
    con embelecos trucados,
    con los días limitados
    al disfrute más urgente].

    ¡Oh, qué modesto y prudente!
    ¡Cuán contenido en sus obras!:
    Darnos “tente mientras cobras”
    aquel que pudo igualmente
    dar perfección permanente.
    Y así, con su previsión
    de fallo o de imperfección
    hacen que gire la rueda
    de novedad y moneda
    a cada generación.

    Así estimula su acción
    la sociedad de consumo,
    que nos vende solo humo,
    nos engancha en la adicción
    de vana satisfacción,
    que solo nos dura un día
    y luego nos contraría
    con el percance frustrante
    de perder en un instante
    lo que largo prometía.

    ¡Necio! ¿Quién te mandaría
    fiar de los mercaderes,
    para los cuales no eres
    más que trucha de agua fría?
    Esa trucha que seguía
    la estela de su señuelo
    hasta tragarse el anzuelo,
    pues otra cosa no halla
    – la electrónica quincalla –
    quien comulga ese camelo.

    Y aunque quejarme no suelo,
    hoy me encuentran pesaroso
    de tanto haber hecho el oso
    o que me tomen el pelo,
    y así al fabricante apelo:
    – Si la intención que explicita
    es llevárseme la guita,
    llévesela y no haga el listo,
    que su truco está más visto
    que el timo de la estampita.

    Francisco Redondo. Ciencia y Poesía.

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  4. Sea cual sea el especialista y su rama cuando intenta buscar la clave a los problemas que se plantean en el video habla de producción, contaminación, costes, puestos de trabajo, pobreza, riqueza,….. Porqué nadie habla de un tema que parece tabú, POBLACIÓN. Ese es el gran problema (evidentemente no el único).

    » Si la población terrestre continúa duplicando su número cada treinta y cinco años (como lo está haciendo ahora) cuando llegue el año 2.600 se habrá multiplicado por 100.000 (..) ¡La población alcanzará los 630.000.000.000! Nuestro planeta sólo nos ofrecerá espacio para mantenernos de pie, pues se dispondrá únicamente de 3 cm2 por persona en la superficie sólida, incluyendo Groenlandia y la Antártida.
    Evidentemente, la raza humana no puede crecer durante mucho tiempo al ritmo actual, hagamos lo que hagamos respecto al suministro de alimentos, agua, minerales y energía. Y conste que no digo «no querrá», «no se atreverá» o «no deberá»: digo lisa y llanamente «no puede». (Isaac Asimov, Introducción a la Ciencia, 1973).

    Da igual que reduzcamos la producción, que reduzcamos la contaminación, que mejoremos el reciclaje, como si descubrimos una fuente de energía inagotable y limpia, da igual, mientras no controlemos la población todo esto sólo servirá para una cosa, para nada.

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