De vuelta a…


Hemos vuelto tranquilos a Madrid. Hacía tan buen día en el sur que daba pereza desengañarse de su clima, de sus gentes, de su tierra. Tuvimos tiempo de pasear algo por la ciudad mora, la ciudad judía, la ciudad cristiana… Se respiraba un aire limpio entre juderías y patios, entre calles blancas y plazas rebosantes. Siempre me ha enamorado el concepto de plaza. Sentarte en algún banco esperando que pase alguien para interrogarme por su camino, por sus vivencias, por su pasado y su presente y su futuro.

Estuvimos en el lugar donde nos conocimos. Fue en mayo de hace ahora casi un año. El reflejo de aquel momento derivó en algo grande y hermoso, profundo y misterioso que se derrama en nuestras vidas con atisbos de esperanza. Por un momento me quedé contemplando el escenario que ya no estaba, pero sí la escena. Por un momento a veces pensamos que la realidad, que cierta realidad parece surgida de un sueño, o de algún tipo de fantasía capaz de plasmarse en eso que llamamos vida. Y si miramos cada instante, y si podemos destripar cada segundo importante, nos damos cuenta de la finitud que albergamos en nuestro interior, y de lo provisional que todo parece. Sólo la esperanza alimenta nuestras vidas. La esperanza de que el mañana, el presente y el ayer jamás mueren, ni nos abandona, sino, simplemente, nos acompaña eternamente…

6 respuestas a «De vuelta a…»

  1. Vívelo, no dejes escabar de un décima de segundo cada instante, para si lleguese a desaparecer retenerlo en ti para siempre.

    Sueña, pide e imagina, no dudes que lo que quieres y deseas… en algún lugar y en su momento lo obtendras.

    Yo soñaba cuando era jovencita con tener un guapo hombre rubio y de ojos inmensamente azules, me case con un alto, guapo y apuesto morenazo… hoy y desde hace mas de una década comparto mi espacio, mis momentos mejores con un rubio de impresionantes ojos azules, y lo mejor de todo con un corazón grande, grande…

    Un abrazo cariñoso para ambos.

    mc , la plaza de Córdoba es especial, como las calles del albayzin , tienen magia, un encanto embrujado que llega desde la historia de sus piedras.

    No creo que pudiese volver a vivir en ciudades grandes…
    besitos mc

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  2. escribi escabar… que tampoco esta mal, pero ya entiendes, jajaja.

    Esto de haber aprendido a escribir a tantas pulsaciones y sin mirar el teclado (hace ya medio siglo), tiene estas cosas, que no miras y escribes lo que no querias escribir, y la verdad… da lo mismo en muchas ocasiones.

    Feliz resto del día

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  3. Ciertamente, se puede decir aquello de que eres «una persona muy viajada» 😉

    A más a más a lugares bellos y con una compañía inmejorable, por lo cual, las esperanzas esas a las que aludes no pueden ir de otro modo que no sea el de «miel sobre hojuelas».

    🙂 para los dos.

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