Soldado que huye sirve para otra batalla


Día de contactos y día para la reflexión. Desayuno de leche con galletas con Y., el cual se marcha a Brasil para dirigir más de cerca sus empresas dada la situación económica. Encuentro más tarde con J., el cual andaba preocupado por asuntos financieros en los que andaba en juego millones de euros. Y comida en un chino con C., el cual está desanimado tras más de dos meses en Madrid sin encontrar trabajo. Tres realidades bastante pesimistas sobre una situación quebrada y de la cual no se sabe muy bien como saldremos. Pero lo más abrumador era la sensación de cansancio que veía en sus rostros. A pesar de que nuestras empresas también están sufriendo los coletazos de la crisis, intentaba hablarles en términos de optimismo. Quizás la charla del desayuno ha sido la más distendida, las otras dos me han parecido preocupantes. Uno porque me hablaba de que podía perder la friolera de seiscientos millones y el otro porque me hablaba de que no podía perder nada porque en estos años de duro trabajo no había conseguido acumular ningún bien, ninguna familia, ninguna casa, ni siquiera un coche para desplazarse, y ahora, además, se encontraba sin trabajo. Entre tener mucho y no tener nada, no veía ninguna diferencia, porque ambos estados creaban malestar. No sabría describir el cúmulo de sensaciones extrañas que me han invadido. Pero por alguna razón extraña, lo único en lo que podía pensar era en la esperanza, en el optimismo, en la alegría. Sólo quería pensar en esas cosas y no en otras, porque si bien el fondo parece tocado, podrían levantarse nuevos precipicios hacia la terra incognita… En todo caso, y como bien decía C., soldado que huye, sirve para otra batalla… Esperemos que no huyamos todos a la vez y en desbandada…

3 respuestas a «Soldado que huye sirve para otra batalla»

  1. ¿De veras crees que un soldado que huye de una batalla puede servir para otra? Esa frase me ha hecho reflexionar, y la verdad, desde mi punto de vista la interpreto como querer vivir el futuro huyendo del presente.
    Espero que C. encuentre trabajo y cambie su vida para bien (supongo que será el C. que yo conocí) pues nadie se merece estar pasando y sufriendo lo que está pasando y menos aún cuando todo esto ha venido por culpa de la codicia de los que más tienen y que paradójicamente no estan sufriendo la crisis. Cuando digo a los que más tienen me refiero a la clase política y a los bancos y entidades de crédito.

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  2. ¿Para qué? ¿Para huir?. Además el soldado que no huye, no tiene porqué perder la vida, es más, yo diría «Soldado que huye, más posibilidades de que mueran los valientes que siguen el la batalla».

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