Narayanas


Cuatro de la madrugada. Pude escuchar como se dirigían al salón para su meditación vespertina. No tenía fuerzas para acompañarlas, pero sí lo hice en la segunda meditación que hacen a las seis. A las cinco y media ya estaba listo, esperando ante el clamor de la madrugada cualquier atisbo de luz. Meditamos durante una hora y luego leyeron “la murli”, la clase matinal que pretende despertar consciencias. Me gustaron algunas cosas de las que hablamos, sobre todo de la importancia de ser como “narayanas”, hombres y mujeres que buscan la pureza. También se habló de la tolerancia como principio básico para poder superar nuestra condición humana. Y me fijé atentamente el como conjugaban estas palabras en contra de maya y de las necesidades infinitas. Pensé en la gente que teniendo una casa desea una finca, teniendo esa finca, insatisfecha, desea un palacio, y así hasta el infinito. Esa gente que no contenta con tener a un hombre o una mujer perfectas a su lado, los dejan en la cuneta, los echan de casa ante la ilusión de poder encontrar algo mejor. Gente que no es capaz de disfrutar de lo que tiene, sino que vive en la ilusión de aspirar a algo mejor, confundiendo “algo mejor” con aquello que no se posee. Y lo mejor es lo que tenemos, porque es lo que el Universo nos ha regalado. Ahí hay una enseñanza, una comprensión, un conocimiento. Y debemos cuidar todo aquello que el Universo nos ofrece, porque de no hacerlo, nos lo arrebatará a cambio de sufrimiento y dolor… Interesante todo lo que se puede hablar a altas horas de la madrugada… Así que amemos, cuidemos y protejamos lo que tenemos… Que esa sea nuestra más pura y sincera ambición…

 

9 respuestas a «Narayanas»

  1. No te preocupes Javier por esa gente que dejan a alguien en la cuneta, el problema lo tienen ellos.

    Hoy mi sobrino Javi venía triste de la universidad porque alguien que pensaba le daría las gracias por algo, no lo ha hecho. Él no necesitaba la palabra gracias para nada pero sí el detalle de una simple sonrisa, de un pequeño reconocimiento, de decirle «sí lo he recibido».

    A los pocos minutos me ha preguntado ¿cómo es que existen voluntarios en el desastre nuclear de Japón, sabiendo que se juegan la vida por otros?

    Así es la cosa. Unos no llegan, ni por asomo, a la generosidad y otros viven sumergidos en ella.

    🙂

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  2. Amanece que no es poco… el resto nos lo ira regalando el día, nuestra tarea más ardua debe consistir en cuidar con cariño aquello que nos regalo la vida, y que muchas personas no tienen la gran suerte de poseer, pero ya lo dije alguna vez, el ser humano suele ser ambicioso, de tal manera que nunca se halla satisfecho.
    «Las mentes son como los paracaídas, funcionan solo cuando se abren»
    y desgraciadamente las mantenemos cerradas muchas veces buscando algo que hace ya tiempo teníamos y ni siquiera reparamos en ello.
    hay que andar el camino hacia adelante si… pero mirando siempre a nuestro alrededor. besitosssssssssss.

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