Tras un fugaz viaje a Sevilla de más de cuatro horas, sigo en la feria del libro de Córdoba, ciudad increíble que se está poniendo hermosa porque hoy empieza sus populares fiestas de «Los Patios». Y aún da tiempo para escribir algo más… Me ha visitado J., un arquitecto que tiene un estudio aquí en Córdoba y que me contaba lo mal que lo está pasando el sector desde que empezó la crisis. De un tema pasamos a otro y tras una charla entretenida, compró dos libros de MC, con el compromiso de que se los firmara no el personaje, sino la persona. Esto último me gustó, pues es precisamente el fundamento de mi relación con él. Fue tan agradable que acepté el compromiso taoísta, como lo hemos llamado. Sin saber porqué, y de forma muy natural, hablamos de amores. Me decía que él lo estaba pasando mal en el plano material dada la crisis de su sector, el de la construcción, pero que su novia, con la que lleva algo más de un año, rica, bien formada y con un buen trabajo, aún no la había dejado. La broma, o la anécdota tenía un trasfondo. El propio J. dijo: “en estos tiempos de crisis, si tu novia no te deja, es que es amor verdadero”. Le he guiñado interiormente y me ha encantado su complicidad con la vida. Al mismo tiempo me escribía mi querida RM desde México. Nuestra relación amorosa, ella ya recién octogenaria, nació hace muchos años, cuando vivía aún en Barcelona allá en los años noventa. Ella publicó un hermoso librito que yo reseñé para una revista. A ella le gustó tanto la reseña y a mí tanto su libro, que empezamos un idilio amistoso que ha durado por siempre. A ella le quiero dedicar esta anécdota porque sé que me está “escuchando” y leyendo. El amor, querida RM, se pone a prueba en estos momentos de crisis, y si triunfa, será para siempre. Le mando desde aquí todo mi amor y respeto, con la esperanza de que algún día podamos abrazarnos sentidamente.
Uy esa feria del libro ha dado rienda suelta a las musas.
Amor, crisis, amistad, historias llenas de vida, longevidad, abrazos, esperanzas, sencillez, calidez… y un saludo para tu esepcial amiga RM.
🙂
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¡Gracias, Xavi! El corazón se me llenó de alegría y te lo agradezco. Te quiere tu vieja octogenaria amiga, Rosamaría
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Qué belleza!!.
Abrazos.
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Salió como anónimo.
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Qué belleza!!.
Abrazos.
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