En un momento en el que se está poniendo en duda el tratado de Schengen sobre libre circulación de personas y mercancías, conocí ayer a una persona exquisita y encantadora, con una experiencia vital que deja a cualquiera boquiabierto y que, debido a su vida agitada, viajó y vivió por todo el mundo. Habíamos quedado a eso de las nueve, primero llegó F. y luego R. Las dos mujeres preciosas, de increíble belleza interior y exterior. F. rozaba los setenta, pero si la escuchabas hablar, era como estar hablando con una entusiasta jovencita cargada de vitalidad y ganas de vivir. Relataba sus viajes, la supervivencia a tres terremotos, sus largas estancias en países de todo el mundo, su trabajo con Allende del cual, por cierto, no dijo cosas muy positivas. Era un libro abierto lleno de sabiduría y conocimiento sobre cosas de la vida. Escucharla, sobre todo escuchar el entusiasmo y la felicidad que ponía en cada palabra, era como trasladarte a otro mundo.
R. también entró por la puerta grande. Llena de inquietudes sobre los viajes que se contemplan en los planos causales, hablamos de ello con entusiasmo y cariño por encontrar en esos espacios cósmicos e infinitos lugares comunes. Conservadora de un importante museo, era hermoso escuchar con la dulzura y atención que hablaba de su mundo, de sus cuadros, de sus sueños y proyectos. Dulzura y atención que seguramente debía mostrar a la hora de restaurar cada cuadro, cada elemento pictórico de la vida y los sueños de los artistas. Una noche hermosa donde A. y yo disfrutamos en profundidad de una compañía agradable con personas excepcionales.

Yo personalmente (y como siempre estaré equivocado) esto totalmente a favor de que se reestablezcan los controles fronterizos. Será una pequeña molestia para los viajeros tener que enseñar su pasaporte o documentación, pero si así evitamos que entre en nuestro pais toda la delincuencia que esta entrando, bienvenido sea.
Por otro lado veo positivo que se restrinja la libre circulación de mercancías, así evitaremos que se cuele en nuestros mercados productos contaminados con productos químicos prohibidos en la U.E. (véase el caso de los tomates de Marruecos).
Todo el tema del tratado de Schengen, es muy bonito, pero no por ello deja de ser una Utopía. Es como si yo quisiera dar de comer en mi casa a todo aquel que lo necesite, lo mismo aguantaba una semana o un mes, pero tarde o temprano tendría que cortarlo pues mi economía doméstica se iría a tomar por c…. lo mismo pasa con los paises y en especial con España, donde nuestra seguridad social está al filo del colapso a causa de la inmensa cantidad de gente extranjera que está haciendo uso de ella sin haber cotizado, y eso al final revierte en nosotros directamente. Con nuestro sistema penitenciario está pasando tres cuartos de lo mismo, donde nuestras carceles están superpobladas y las reclusos extranjeros son un porcentaje altísimo. No solo nos roban si no que además nuestra maltrecha economía tiene que gastarse un dinero importante para mantenerlos en nuestras prisiones, y así está el tema, al final tenemos que soltar a nuestros queridos y sanguinarios presos de ETA para que haya sitio para el rumano de turno. Que pena de España.
Desde Mazarrón un saludo
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Al leer tu título se me han venido a la mente esas personas que son tan necesarias en nuestras vidas, luego he visto que te referías a la vitalidad que tienen algunas personas, independientemente de su edad y de las circunstancias que han vivido.
¿Has pensado alguna vez la de vivencias, historias, cachitos de vida humanas que estás guardando en tu cabeza y en tu corazoncito?
Eso es maravilloso!!!
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