Colgando en tus manos


Hace unos meses prometí a una persona muy especial que cuando despertáramos del sueño en que vivíamos lo haríamos cogidos de la mano… La preciosa idea fue suya, pero la promesa fue mutua y me entusiasmó por su alto valor cargado de esperanza. El despertar ocurrió pronto, quizás demasiado pronto, porque ambos queríamos toparnos con la realidad, queríamos saborear como éramos realmente, como sentíamos y pensábamos realmente…

Un día ella soltó mi mano… Fue un acto simbólico pero quizás premonitor… La dejó caer primero una vez, y luego algunas más hasta que dejó de cogerla, rehuyendo cada vez que yo intentaba rozar sus dedos, abrazar sus palmas con la esperanza de que recordara la promesa. Un día dejó de mirarme, de abrazarme, de besarme… Un día dejó que mi alma cayera en la profunda convicción de que la esperanza se había marchado para siempre… Un día dejó de llamarme y de escribirme… hasta que el olvido del sueño y las promesas se derramaron por el suelo y fueron pisoteados por el tiempo… La última vez que la vi me dio dos besos en la mejilla, como si fuéramos dos desconocidos. Me dio las gracias por acompañarla… y se marchó…

En las relaciones de cualquier tipo, el desapego forma parte esencial del amor. Siempre pensamos en el otro en términos de propiedad, olvidando que son seres humanos libres y deseosos de experimentar la vida en libertad. Por eso, si alguien te suelta la mano, lo mejor es dejarla ir… sin querer apretarla, sin querer poseerla, sin querer amarrarla… Ese es el mejor acto de amor, y sin duda, es lo mejor que puede ocurrir.

Estos días SP me ayudaba a entender todo esto. Hoy mismo me escribía en los siguientes términos: “ya sabes que cuando se cierra una ventana (estilo windows de microsoft) se abren muchas más y más grandes….la pantalla se ve diferente….clickea en el buscador de tu sistema operativo y mira por dónde quieres navegar y explorar….es fácil…..refresh your browser y busca por dónde puedes brillar más!!!”

Sin duda, así actúa el universo… Basta que cierres una puerta para que se abran mil ventanas… En todo caso, soy un hombre de palabra, y mi mano franca sigue extendida hasta el infinito…

8 respuestas a «Colgando en tus manos»

  1. Pienso que no es nada edificante ni positivo el pensar que somos amos y señores de una persona con la que tenemos una relación, máxime sentimental; o intentar controlar su destino o unirlo al nuestro.Cada ser humano es, o debe ser, a mi modo de ver, independiente del otro. Creo, personalmente, que la dependencia total o absoluta es, la mayoría de los casos, agobiante y puede asfixiar a la otra persona que, quizás, salga huyendo al tiempo de esa atmósfera cerrada y posesiva por sentir claustrofobia sentimental.
    Al mismo tiempo, los gestos de hastío o de indiferencia de la otra parte, de nuestro amor en ese tiempo, en el momento que ocurren, a veces, no los interpretamos o no queremos traducir tal como son: pequeños gestos, conatos, de apartamiento del ser amado de nuestro lado y que son leves, inapreciables casi inadvertidos por nosotros y que, luego, retrospectivamente, vemos como encajan todas las piezas en el puzzle del amor y desamor. Como si lentamente han ido sacando, tirando del ovillo donde ambos nos cobijábamos, el hilo que se aleja más y más … Como cuando se quema la piel por el sol y comienzas a desescamarte lenta pero incesantemente y sin retorno …
    Además, creo que si está de Dios o del destino que se coincida y se tenga la voluntad de hacer los dos juntos el sendero de la vida, de recorrer el rio existencial, que se mire en la misma dirección, eso es maravilloso. Pero si no es el caso, el amor no puede ser una jaula donde vive prisionero de nuestro corazón alado, por lo feliz, ligero y canoro que se siente, el destinatario de nuestras querencias y amores y, entonces, hay que dejar las puertas abiertas para que se vaya, ya que esa es su voluntad, volando a otros lugares.
    Por otra parte, las relaciones humanas son harto impredecibles, a mi modo de ver, y sorprendentes ya que muchas veces no esperas volver a ver a algunas personas que viven en lugares muy distantes de tu entorno y sin embargo las vuelves a ver. Por contra, gente que por un tiempo están muy cerca de tí, incluso íntimamente conectados contigo y, por cuestiones diversas de la vida, no verás jamás. En el amor, como en la vida, también hay que arriesgarse, sin duda alguna y merece ciertamente la pena, creo yo, siempre …
    Hace poco, en uno de los muchos pps que recibo y que circulan por Internet, leí una frase de la que no recuerdo la autoria, que no es relevante, pienso y ya se me perdonará porque siempre es mi norma mencionar o citar a las fuentes. Me parece muy adecuada para el tema que nos ocupa y era, aproximadamente, así: «el amor es como el mercurio que eches en tu mano, déjala abierta la mano y el mercurio permanecerá en ella, ciérrala y el metal se escapará». La suscribo totalmente.
    Gracias, Javier, por tu post.
    Mis mejores deseos, para todos, sobre todo para el amor.
    Un abrazo.

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  2. «Por eso, si alguien te suelta la mano, lo mejor es dejarla ir… sin querer apretarla, sin querer poseerla, sin querer amarrarla… Ese es el mejor acto de amor, y sin duda, es lo mejor que puede ocurrir».

    Así es, lo mejor para todos aunque duela.

    El mundo está repleto de ventanas y puertas aunque, a veces, no consigamos verlas.

    Todo se andará 🙂

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  3. Yo creo que en una buena relacion tiene que haber un dialogo fluido. Porque el guardarse las cosas ocultar sentimientos siempre termina dañando dicha relacion y da lugar a malentendidos y a fricciones.
    Siento que hayas sufrido tanto con esa relacion de la que hablas animo Javier eres una persona muy especial

    Besos 🙂

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  4. Una relacion necesita un dialogo. Un dialogo entre dos personas…
    Es muy facil hablar con todo el mundo, pero tan dificil mantener una comunicacion entre los dos…
    El amor tambien necesita confianza, respeto, ayuda, apoyo etc… El amor es dar, no solo recibir…
    El amor es un regalo de Dios. Tenemos que aprender apreciarlo, protegerlo y cultivarlo. Como dice gran reina de Egipto, no podemos cerrarlo en el mano…

    Javier, eres muy especial!
    Suerte! Te deseo todo lo mejor!

    P.d. Ella lo sabe sobre tu decision?…

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  5. NADA IMPORTA CAER, PERO SERIA ESTUPIDO NO LEVANTARSE.UNA ABRAZO…VALIENTE..Y ARRIBA ESOS ANIMOS.Y AQUI TIENES TODAS NUESTRAS MANOS SINCERAS Y DE CORAZON PARA QUE TE AGARRES A ELLAS CUANDO NECESITES LEVANTARTE.

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  6. El que dos corazones se amen y se comprendan es el mayor milagro que Dios le lego a la humanidad. No es de extrañar que esto sea algo escaso, en un mundo alejado de el.
    Quizá lo mas triste de todo es la ingratitud y el egoísmo, así como la falta de cumplimiento de una promesa.
    Un corazón que no es constante no sirve. Un corazón que hoy dice te amaré por siempre y que al día siguiente olvida quién eres, es apenas una burda imitación de un corazón.
    Por eso cuando digas algo, dilo de todo corazón, y jamás te retractes. Un corazón constante es el don mas precioso de este mundo.
    Cuando diga «Te querré siempre» es una promesa que cumpliré con mi propia vida, por que el valor de hacerlo es lo que nos da valor a los seres humanos.
    El día que comprendamos esa sencilla verdad «Que tu si sea si y tu no no» y «con leal actuarás con lealtad» ese día habremos cambiado este mundo para siempre.

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