El triple hilo


Pensaba en la vida como en un reguero de ocasiones. Algo intemporal, eterno, que puede tocarse con tan solo cerrar los ojos y ver el paraíso que se haya ante la cúpula del reino interior. Allí todo parece plácido. Un buen refugio para desprendernos de las diez mil cosas que nos atan día y noche a las esencias de la vida. Por toda la calle Serrano se podía escuchar los ruidos de la gran ciudad. Puedes pasear hacia los adentros al mismo tiempo que escuchas los afueras. Resulta un juego divertido. Respiras y todo lo de fuera entra en ti. Inspiras y ocurre a la inversa, todo el universo interior se comparte con el mundo. Había una amiga que lo llamaba conspiración con la respiración. Resulta maravilloso conectar ambos mundos, el finito y el infinito, con tan sólo mostrar atención a la respiración. Y ese tipo de consciencia te lleva más allá, pues ocurre que cuando se tiende el puente del antakarana, ese hilito dorado que transporta todo cuanto ocurre en la memoria de la naturaleza, eres capaz de fusionar cierta consciencia con todo el mundo subatómico que te rodea. Entonces formas parte de lo que en la India llaman el Manas, ese Ser Supremo que a diferencia de Occidente carece de barba blanca y bastón. Lo increíble es que ese Manas forma parte de nosotros, en esa especie de panteísmo donde Dios lo cubre todo, y además, tiene consciencia de cuanto existe. Por eso, en la maravillosa transformación que ocurre cuando conspiramos con la respiración, es posible atravesar en un solo instante la consciencia de todas las cosas que nos rodean, y por lo tanto, del absoluto. Podemos, con el triple hilo del Absoluto, absorber desde el espíritu a través del corazón el hilo de vida. Desde el alma al cerebro el hilo de la consciencia y desde la personalidad hasta la garganta, el hilo de la creatividad. Resulta emocionante pensar en todas estas cosas mientras se pasea por la calle Serrano y se dibuja en sus suelos, ruidos y asfaltos todo un cúmulo de maravillas ocultas…

5 respuestas a «El triple hilo»

  1. RECUERDAS ESTA IMAGEN, DEL VIDEO, LA PUSITES EN EL BLOG HACE UN TIEMPO, te regalo esto loco, para tod@s loc@s del planeta.
    mi amiga Nancy Montecristo me dice , m c, bienvenida al mundo real, cuando suelo poner los pies en la tierra.

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  2. Hola
    Me atrae mas la idea de un Dios que forma parte de todas las cosas. Quizas sean nuestros propios egos los que nos hagan perder esa imagen de unidad. Me imagino que para adquirir ese nivel de consciencia habrá que romper muchas barreras (dogmas que nos han inculcado a lo largo de nuestra vida…)

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  3. Podemos esta bien donde queramos estar… lo difícil de la elección son las luchas interiores que no te dejan ver el espacio real; las luces y sombras de lo que se supone que es normal en muchas ocasiones atormenta el espíritu, tu vida… las preguntas incesantes y la angustia interior en tantas y tantas ocasiones no te dejan avanzar, no te permiten visionar bien la realidad, la tuya, la de la vida, la del resto que te rodea.

    La calle Serrano, puede estar vacia o llena, dependiendo de la percepción de tus cosas, de los miedos a enfrentarse con la propia realidad, con la correcto o no, en definitivo con la propia vida.

    Es cierto que nos inculcan demasiados miedos, demasiados dogmas… nos hacen y nos guian hacia la propia infelicidad, al vacio colectivo, cuando todo o casi todo en la existencia es tan sencillo, tan llano y plano, como dejarte llevar-

    Hay un Dios que forma parte de todas las cosas, uno único, ese que habita en cada uno de nosotros, que podemos llevarlo o transportarlo en cualquier rincón de nuestra propia existencia.

    El mundo real?. qué es verdaderamente el mundo real?

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