Cuando se ha visto una feria con tantas luces


Sentir más es vivir más… Eso pensaba mientras comíamos plácidamente en las playas de Málaga… Los anfitriones, una excelente pareja que con sus cuarenta años de feliz matrimonio me llenaron de energía y vitalidad en esa mañana inolvidable. D. y P., un ejemplo de optimismo y entrega que me contagiaron de vida en esta mi primera incursión al mundo real. La primera vez que vi a D. fue en Madrid hace cosa de un año, en un congreso dela FundaciónAnanta.Ella me reconoció por mi foto del blog y vino y nos dimos un abrazo sentido. Desde entonces siempre ha estado ahí, cuidando de que este niño estuviera bien. Y ayer, tanto ella como su entrañable marido demostraron que la generosidad y el cariño son las fuentes que llenan la vida de sentido. Así que agradezco su calor humano y su angelical visión ante la vida. Sus consejos y apoyo con respecto a las cuestiones del corazón me los traigo para sembrarlos en una fértil maceta. Me encantó el piropo tan andaluz que me dispensaron: “cuando se ha visto una feria con tantas luces”. También me encantó la sincronía que ese día se repetiría en dos conversaciones diferentes, con personas diferentes y sobre un mismo tema: las regresiones y Brian Weiss

La tarde-noche también estuvo llena de sorpresas. Habíamos quedado en el parador de Málaga. Hacía años había escrito a la editorial buscando trabajo y aunque no lo encontró, se ganó a un amigo que durante este tiempo ha mantenido el contacto de alguna u otra forma. Ella siempre escribía para ver como iba la editorial y su loco editor, y sobre todo, siempre buscaba fórmulas para poder ayudar de alguna u otra forma. Siempre admiré esa generosidad en gente que no conoces hasta que un día te das cuenta de que realmente sí la conoces, y como ella dijo esta mañana en un mail: “me encantó re-conocerte”. Y allí estaba, la bella y dulce M., treinta y dos años cargados de experiencia, madurez y consciencia, una combinación vertiginosa que le había llevado en estos tiempos a ser profesora de universidad en Hungría. Con un currículo increíble en lo profesional y en lo humano, destripamos hasta bien entrada la noche cientos de historias que surgían sin parar en una conversación infinita. Por la mañana, en casa de D. y P. había visto un libro sobre la mesa de Brian Weiss y hablamos un rato sobre el tema de las regresiones. Me pareció increíble que sin yo decir nada, M. empezara a hablar de las regresiones y de Brian Weiss. Estas sincronías me encantaron. También me llenó la mochila de consejos útiles sobre el amor. Se dio cuenta de mi poca experiencia y me dio fórmulas para tratar asuntos que en estos momentos son importantes en mi vida. Los agradezco de corazón y me llevo a casa toda su sabiduría y consciencia.

Así que ha sido un fin de semana increíble y sin desperdicio, cargado de amor y de encuentros con personas excelentes, de una calidad humana sin igual. Gracias D, P. y M. por vuestro amor y cariño.

8 respuestas a «Cuando se ha visto una feria con tantas luces»

  1. Eso es lo que esperaba leer…Me alegra mucho Javier…
    Estoy segura que esta semana también te sorprenderá con bellos encuentros y amorosas muestras de cariño.
    Abrazo cósmico 🙂

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  2. UN POCO DE HISTORIA
    Qué bonito lo que escribes Javier!! No sé si eres consciente de ello. Desde que descubrí el blog no ha pasado ni un sólo día sin que me asome a él. Aunque no te conocía personalmente ya formabas parte de mi vida. Unas veces me hacías reir, otras me entristecías pero, en general, era una corriente de aire fresco que entraba en esta casa.
    Hace un año, en el Congreso de Fundación Ananta, cuando te ví por primera vez, entre millones de criaturas, salí corriendo y te dí un abrazo y un achuchón y me sentí más feliz que una lombriz (eras mi niño) desde ése momento te adopté.
    Eres una prenda de lo que ya no queda por este mundo, de ahí la frase «»cuando se ha visto en una feria con tastas luces»» Te esperamos, tenemos un tiempo precioso y los baños de Septiembre son los mejores.
    No es la playa de Hendaya pero Málaga tiene su gracia. Besos mil.

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    1. Gracias querida Dolores… fue un placer estar con vosotros y esa bocanada de aire fresco de vuestra Málaga me despertó de mi letargo… También se os espera aquí en La Montaña y pronto volveré a esa tierra vuestra… Sé que allí tengo vuestra casa y vuestro calor…
      más besos y un fuerte abrazo sentido a los dos…

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