Lo difícil se hace, lo imposible se intenta


Hoy hablaba con X. la cual siempre desea protegerme porque son muchos años de amistad y no le gusta verme sufrir por imposibles. “Eres muy obstinado y cabezón”, me repite una y otra vez. Debes fluir con el universo, y si el universo no quiere eso para ti, debes soltarlo, debes dejarlo marchar… Entiendo que tiene razón aunque lleve más de dos meses intentando rebelarme contra lo evidente. Así que hoy acepto la rendición ante la evidencia y me dejo fluir a partir de ahora por los regalos que me da la vida.

Es evidente que luchar contra corriente puede llenarte de fuerza y satisfacción, pero también puede ondear las peligrosas banderas de la decepción y la apatía. Y no hay tiempo para el derrumbe. Es tiempo de fluir hacia todo aquello que desee fluir con nosotros. No hay que forzar nada, hay que rendirse ante las evidencias y saber soltar todo aquello que nos ate a la obstinada renuncia de nosotros mismos.

Hoy recibía una bonita carta de O. Me ha gustado precisamente porque me ha recordado todo esto que digo. Me ha recordado que en cualquier momento los milagros pueden llamar a la puerta sin necesidad de ir a buscarlos con cerrazón y desespero. Solo hay que mantenerse firme en nuestros propósitos internos y seguir mirando hacia delante… Así que gracias a todas las luminarias que adornan el camino y lo hacen más agradable… Gracias a aquellos que construyen y encienden chimeneas en el frío invierno…

(Foto: el otro día por tierras de Castilla-León, por caminos desérticos y abandonados, teñidos de cruceros y campanarios encantados, dejándome fluir por el Camino…)

4 respuestas a «Lo difícil se hace, lo imposible se intenta»

  1. Todos sabemos mucho de todo, algunos más de ciertas cosas, pero aún sabiendo todos tanto de todo, no conseguimos saber nada de nada y sobre todo no conseguimos aplicarnos el cuento de lo sabido, escuchado, averiguada, leido y practicado… no sabemos aplicarlo en nuestras vidas, en nuestra propia realidad, en el día a día…
    Hablamos, escribimos, aconsejamos, pero qué duro se nos hace tanta veces el caminar, por qué será?

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  2. A mí, personalmente, me gusta más la palabra aceptación que rendición. Y que conste que soy algo cabezota y rebelde, también. Pero me va mejor cuando no me olvido.
    Aunque reconozco que, como dice Teresa, a veces es duro caminar y aceptar.
    Para luchar contra corriente, tiene unx que estar muy, pero que muy fuerte. Y, saber, que no siempre se gana.
    Igual es mejor correr, cuando el viento nos es favorable. Igual es mejor ser “flexible como un junco y no rígido como un ciprés”.
    Y, los milagros, yo creo que llegan por sí solos, cuando menos te lo esperas. A veces, se puede hacer muy larga la espera. Creo que les gusta “pillarnos desprevenidos”.

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  3. Es para mí maravilloso y estimulante recibir la luz de las luminarias que encuentro en esta página… lo recibe mi corazón porque lo necesita, tambien mi mente y por el momento daros las gracias a todos!!!

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