Poetas en la Carbonería


Ayer fue uno de esos días largos, larguísimos, pero cargados de magia y experiencias. El día estuvo lleno de trabajo y momentos extraños en los que desdibujaba los conceptos de amistad y fidelidad. La tarde fue la confirmación de que ambos pueden existir en los más pequeños e ínfimos detalles. A las cuatro llegaba nuestra Julia y nos íbamos con el Aguililla dirección Sevilla. Allí, en la increíble e histórica Carbonería, nos esperaba la presentación del libro “Poetas del 15M”. Su gerente nos explicaba más tarde la tira de poetas que habían pasado por sus mesas. Inclusive el histórico José Bergamín, dato que me emocionó por haber sido uno de los fundadores de la primera Editorial Séneca. Ese hecho demostraba que seguíamos sus pasos con nuestras cantinelas y obsequios culturales. Nuestro compromiso con la cultura se vuelve cada vez más real y dibuja un panorama hermoso y entusiasta…

Éramos poquitos, no más de una docena de poetas que disfrutaban de la bohemia del lugar, indignados que resultaron ser todas personas mayores, docentes la mayoría, muy alejados de la imagen del perroflauta a la que algunos nos tienen acostumbrados. Cuando empezaba yo mismo a presentar el libro y a recitar uno de mis poemas que en él aparecen, apareció luminoso y sonriente el increíble Manuel. Dando espectáculo, como a él le gusta, y recién llegado de Huelva. A partir de su entrada en escena, la noche no pudo ser más que mágica. Como en la Carbonería había un sarao flamenco a continuación, nos quedamos hasta las tantas disfrutando de un momento bonito y único, en amistad, y mucha risa y cachondeo. En fin, vendimos pocos libros, pero eso a estas alturas ya carece de importancia… Lo importante fue disfrutar de los amigos y de ese círculo poético y cultural al que estamos llamados.

Como llegamos tarde a casa, Julia se quedó a dormir en La Montaña, excusa que nos ha permitido esta mañana dar un repaso a nuestras respectivas tesis doctorales, motivo que me ha recordado la urgencia de este año para rematar por fin la tesis. Me tengo que poner las pilas…

3 respuestas a «Poetas en la Carbonería»

  1. Que envidia sana me estáis dando!!!!!!
    No sabia yo, que te gustaba José Bergamín…
    Os dejo un poema de Duendecillos y coplas que me gusta mucho, y dice:

    LA vida es nuestra pasión.
    La verdad, nuestra razón.
    (Cuando de verdad queremos ―lo que de vida sonamos—La verdad, la padecemos, ―la vida, la razonamos.)
    La vida es nuestra razón.
    La verdad, nuestra pasión.

    Casi na!!! esto es cosecha de la menda……

    Besos

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  2. No puedo negar que me agrada tu comentario: tendría que ser de piedra!
    Pero la verdad es otra. El increible y luminoso, eres tú.
    Te dije en un primer comentario que no importaba tanto el porqué como el para qué nos habíamos conocido. Te adelanté que, quizá, para que un vegetariano y un ganadero se entendiesen, y lo ratifico: con deseo, es difícil que dos personas no se entiendan.
    Pero debo decirte más. Eres tú mi Timón de Fortuna, aunque no sepas el porqué, que sigue sin ser importante para nuestro encuentro.
    Te invito a que sigamos profundizando en el Para Qué.

    https://www.facebook.com/notes/manuel-j-nilos%C3%A9/tim%C3%B3n-de-fortuna/292143080796036

    Un abrazo.

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