Sólo lo que nace del corazón es rentable


Querido Luis,

acabo de leer tu libro epistolar con Mario… La verdad es que es un libro muy íntimo y profundo, con grandes enseñanzas de la vida, de los miedos, de la amistad, del supremo bien que es el compartir… Un libro generoso y auténtico, un libro tremendo, si me permites la expresión.

Debo reconocer que me ha removido mucho. Especialmente porque tus procesos los pude vivir y compartir en un trozo importante de tu vida. Lo llamabas el «Cruce del Estrecho»… Y admito que ambos, cada uno en su nivel y a su estilo, andábamos cruzando ese estrecho.

En mi caso la otra orilla estaba a cinco años de distancia, además con marejada y tempestades que han perturbado mucho la trayectoria. Ni siquiera sé, ahora que miro todo con cierta distancia, si la he alcanzado del todo. Pero lo que sí es cierto es que ambos hemos avanzado, y mucho, en todo ese proceso…

Y cuando leía tus páginas y recordaba las anécdotas que en ellas se mencionan y que compartimos en muchos momentos entrañables, me pregunto que sentido tuvo todo aquello.

Hablamos insistentemente entre diferenciar una idea romántica de otra rentable. Fíjate como es la vida, que al final perduró lo primero sobre lo segundo. La empresa nunca fue rentable, pero siempre fue romántica y quizás por ello, por esa fuerza que intervenía desde otros planos alejados a la razón del balance y la lógica del cash flow haya podido sobrevivir en unos tiempos sin duda difíciles. Esa idea me conmueve y me lleva a la conclusión de siempre: solo lo que hacemos con el corazón termina venciendo.

Cinco años han servido para atestiguar que realmente es así. Y eso vale en todos los campos de nuestra vida: en la familia, en el amor, en la amistad, en el trabajo, en la intimidad, en nuestra interrelación con el mundo… Sólo lo que hacemos desde el corazón tiene vistas de triunfar. Por eso querido Luis, Séneca sigue existiendo, nuestra amistad sigue existiendo y todo lo importante en nuestras vidas sigue existiendo. El resto, lo demás, va cayendo poco a poco, dejándose tambalear por las fluctuaciones del tiempo, del clima, de las tormentas interiores y exteriores…

Quizás, en esa travesía por el estrecho, ese haya sido nuestro aprendizaje: «solo lo que nace del corazón es rentable«.

Un abrazo sentido,

Javier

5 respuestas a «Sólo lo que nace del corazón es rentable»

  1. Tengo varios libros pendientes de leer, entre ellos el que mencionas y el tuyo AMA HASTA QUE TE DUELA, te contaré cuando termine ambos. Pero cuando he escrito alguna cosilla por ahí, siempre he dicho que lo hago desde el corazón,porque de otra manera no sabría hacerlo.

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