Compartiendo energía


La vida está basada en el intercambio de energías. La energía lo cubre todo y se manifiesta de múltiples formas. Como alimento, como amor, como sonrisas, como abrazos, como conocimiento, como luz, como fuerza… Cuando nos levantamos agradecidos todos los días, estamos compartiendo energía. Cuando nos acostamos de forma humilde y miramos en nuestro interior para valorar las acciones de la jornada, estamos amasando energía. En ese conocimiento directo que tenemos con la experiencia diaria, desarrollamos un tipo de energía, con su calidad, con su pureza, con su poder. A veces olvidamos la impersonalidad de esas acciones y olvidamos que cada palabra dicha, cada acto fingido, cada pensamiento nacido en el jardín de nuestra memoria provoca reacciones, evidencian síntomas y siembra semillas que darán sus frutos.

Hay cierta victoria en nuestras consciencias cuando la calidad de esa energía compromete a la belleza, a la alegría y a la enseñanza. De ahí la importancia de despertar vibrando en buena sintonía con el ambiente y dormir en buena sintonía con nosotros mismos. Si somos un buen acorde, si somos un trozo de cuerda que intercambia provechosamente la energía en el inmenso e infinito ciclo vital, seremos una hermosa esperanza para el mundo. Sintamos esa necesidad y estemos siempre alertas. La vida es compartir, la vida es relación.

4 respuestas a «Compartiendo energía»

  1. Compartir una bonita víspera y un bonito día de Reyes (es mi fiesta favorita por la magia e ilusión que hay en ella).

    Un abrazo y bienvenida, PilarF, a este maravilloso lugar que nos regala nuestro Javier ( lo compartimos entre todos jejeje) 🙂

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