A las siete sonaba el despertador. Los pájaros que madrugan más que el hambre sacudían el plumaje en los árboles de la habitación. Miré en los grandes armarios y a ciegas encontré el traje azul. Con tanto cambio y mudanza hacía tiempo que no me ponía el traje, así que tardé un rato en encontrar alguna camisa que hiciera juego y el cinturón y los zapatos de charol. No encontré las corbatas.
En el escritorio tenía la propuesta de un contrato para quedarme con el cien por cien de Séneca. Lo estudié por la noche pero tenía claras algunas cosas. Séneca fue un proyecto romántico y no una prostituta que podía alquilarse o venderse al mejor postor. Ni tampoco fue una idea equivocada, tan solo una inocente apuesta por la cultura. Así que mi decisión era la del “sí quiero” definitivo para empezar de nuevo desde una nueva perspectiva y una corriente de energía basada en los sueños que hacen realidad fantasías imposibles. Creo ciegamente en la magia de la vida y deseaba con ese contrato arriesgar y apostar por ella. Así que si todo va bien en unos días cederé mis derechos sobre coediciones pasadas con Planeta a cambio de las participaciones de Séneca de los antiguos socios. Dinero a cambio de sueños. No está mal. Hablaré con calma de este asunto porque me resulta una historia increíble.
Paradójicamente, mientras revisaba el contrato que me desvinculaba de Planeta y de mis antiguos socios, en Madrid era invitado a un desayuno con el presidente del grupo Planeta, José Manuel Lara y el presidente y CEO del grupo Bertelsmann, el doctor Thomas Rabe. Tengo amigos que trabajan para el grupo planeta y familiares que lo hacen en el grupo alemán Bertelsmann, así que me sentía como en casa.
El desayuno estaba organizado por Nueva Economía Fórum en el hotel Ritz de Madrid. Hacía meses que no asistía a ninguno y hacía años que no veía físicamente a Lara. Cuando estábamos en la sala cargando el café con leche, echando el azúcar con decoro y recordando una y otra vez eso de que es de malos modales dejar la cucharilla dentro de la taza con el café, miraba y observaba la pesadez del mastodonte Lara. Contrastaba con la agilidad del joven CEO alemán, de tan solo 46 años y dirigiendo uno de los grupos editoriales más importantes de Europa y del mundo. La energía del alemán contrastaba con la pesadez del español. Los mensajes también. Uno hablaba de pesadez en los trámites burocráticos con Antena 3 y la Sexta. El otro hablaba de expansión, de optimismo. Uno hablaba del pasado, el otro del futuro. Un reflejo vivo, observaba, de cómo nos sentimos los españoles ante esta crisis y de cómo se sienten los alemanes ante la misma. Sin embargo ahí estaba ese peculiar “joint venture” entre unos y otros, en esas sinergias que la vida nos ofrece de vez en cuando. Ahí estaba la magia y los mensajes ocultos tras los símbolos de ese café con leche, los pájaros, el traje, la cucharilla, el contrato, Séneca, Planeta, Bertelsmann. Lo pequeño y lo grande juntos en un día donde las sincronías no pasaban desapercibidas. Por eso, al salir del lujoso hotel, me encontraba con la frase de Quijote que me impresionó sobradamente: “Porque me parece duro caso hacer esclavos a los que Dios y naturaleza hizo libres”. De eso precisamente se trata, de ser más libres, de que las antiguas aventuras terminen para que unas nuevas puedan comenzar desde otros valores y principios sujetos más al sueño vivo y la magia de la vida que al interés y el mundo mentiroso.

«Dinero a cambio de sueños»
Hay una gran diferencia… El dinero no podrá pagar sus sueños.
Los tuyos se van haciendo realidad…
Editando libros libres, utópicos y demostrando valentía y profesionalidad…
Trato justo, eso es otro cantar, que no se mide en metálico, el valor real, la esencia de este ideal; tú eres Editorial Séneca y eso no se puede comprar!
Abrazo grande 😉
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Séneca fue un sueño propio, lo bonito es que ahora es un sueño compartido. Ya no me pertenece a mí, sino a todos. La ventaja es que ahora no hay condicionantes ni condiciones. Ni intereses del mundo mentiroso, simplemente magia, de esa que es capaz de mover montañas. 🙂
El 24/05/2012, a las 19:01,
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Adelante los sueños llenos de magia y energía 🙂
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Me siento feliz de que puedas seguir tus sueños libre de esas ataduras del mundo mentiroso de las que hablas.
Un abrazo 🙂
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Decepción y solidaridad, Javier.
Desde aquí se ve como una oportunidad de cambio, aunque muy dura.
Veremos si los amigos damos la talla.
Por cierto, sigo guardando el vino para bendecir tu casa. A ver si de una vez te arrancas.
Basta de citar a Cervantes. Cítate a ti mismo que ya ves para lo que dan los clásicos.
Un fuerte abrazo.
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La libertad no tiene precio Javier, nadie mejor que tu lo sabe. Asi que ahora eres libre, amo y señor, eso es todo un logro. Un pequeño consejo de amigo que te quiere, no mires atras, solo adelante. Lo demas no importa y como bien dice el grande de Manuel a ver si los amigos damos la talla y a ver si los que no son todavia amigos, nos conocen, te conocen y se vuelven amigos y compran muchos libros. Hay muchas palabras que contar Javier, muchas.
Un abrazo grande para todos.
Jaime.
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