La unidad aislada: sincronías del Caribe


Hace unos días quedaba en la madrileña plaza del Sol con LZ, responsable de ACNUR en Haití, abogada de origen italiano con una extensa formación en Derecho Internacional Humanitario y Derechos Humanos. La charla fue agradable y necesaria. La conocí en Miami en el último viaje solidario que hicimos por el Caribe. Las sincronías del destino quiso que fuera mi compañera de vuelo hacia Madrid y tuvimos tiempo de hablar sobre “la experiencia del desierto” que se vive aún en Haití después del terrible terremoto. Los nómadas del Sahara o del Gobi saben qué significa vivir una vida plena sin nada, sin deseos insaciables de poseer nada porque en la nada del desierto lo tienen todo. Intenté convencer a LZ para que escribiera un libro sobre su experiencia como responsable de Naciones Unidas en más de doce países con historias duras, muy duras, de hambrunas, desastres, catástrofes… Sobre esa experiencia del desierto que muchas personas, sin quererlo, tienen que afrontar de la noche a la mañana por una guerra o catástrofe. Ayer me escribía contándome que habían asesinado a una colega de Naciones Unidas en una misión. Una vida muy dura de la que, después de muchos años trabajando por países como Haití, Burundi, Congo, Uganda, Costa de Marfil, Nepal y Sudán, necesita descansar. Y para ello desea venir a España y buscar un trabajo tranquilo donde la muerte y la desgracia estén lejos, porque todo caminante, en algún momento de su camino, necesita descansar.

Sincronías de la vida, ayer mismo comíamos en el madrileño barrio de Salamanca con LM y su hija. LM fue una de nuestras excelentes anfitrionas en República Dominicana. Pasamos unos quince días juntos viajando por toda la isla de aventura en aventura, también rozando esa experiencia del desierto de dejarnos llevar por la vida para ver hacia donde nos conduce. Nieta de presidente de la república, hija de diplomáticos y hermana de ministros, llegó a Madrid para acompañar a su hija en su nueva vida como estudiante universitaria en nuestra piel de toro. Recordamos viejas anécdotas de nuestro viaje, de cómo los huracanes amenazan constantemente la paz de ese tranquilo lugar y de cómo la vida sigue a pesar de todo.

Me quedé pensando en estas extrañas sincronías donde en un plazo de pocos días pude comer con dos personas que viven en una misma isla, pero en realidades totalmente antagónicas. Los expertos en las ciencias de lo invisible llaman a estas cosas la “unidad aislada”. Una misma isla, dos realidades totalmente aisladas la una de la otra. Como a veces ocurre en nuestras vidas, donde vivimos estrechamente con personas con las que a veces no tenemos nada en común, o también viceversa.

Una respuesta a «»

  1. Cada vez que envías «a subliminal nuntius» me desborda la curiosidad…
    Sangoogle me lleva a una referencia circular respecto a «unidad aislada». Es decir, me retorna a este blog (¡Qué listos!)
    Pero, como no hay paso inútil, encuentro colateral éste enlace que promete y me da lectura para el finde.
    Te lo dejo porque hemos hablado en ocasiones del tema.

    Haz clic para acceder a Annie%20Besant%20-%20Cristianismo%20esoterico.pdf

    Abrazos para todos.

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