Me alegra mucho que esté empezando cierto debate. Que cada uno se atreva a decir en voz alta lo que piensa. Sobre el secesionismo, sobre la crisis, sobre los bancos, sobre Eurovegas o lo que sea que estemos haciendo bien o mal.
El miércoles presentamos un libro en el Ateneu de Barcelona sobre masonería. Hice mi exposición en catalán, tras decir que la editorial había nacido en Córdoba y ahora tenía la sede en Madrid. El autor se expresó mitad en catalán y mitad en castellano. No hubo ningún problema de entendimiento y todos quedamos satisfechos. Sólo me hizo gracia alguna intervención que retornó de nuevo a la causa franquista. Y llevo años diciendo que España no es Franco, aunque en Cataluña existan muchos que aún confunden dicha visión.
Este mes caducaba mi seguro de coche. Llevaba toda mi vida con una compañía catalana y había recibido una buena oferta de una compañía de Madrid. He llamado al seguro para darme de baja. Cuando me han preguntado el motivo, le he contestado muy serio y solemne que por motivos “políticos”. La amable señorita no ha entendido mi respuesta y ha querido profundizar en ella. Entonces le he dicho que deseaba independizarme de una compañía catalana. Ella, desconcertada, me decía que su compañía tenía sedes internacionales y que vivíamos en un mundo global. Entonces, siguiendo su reflexión, le he dicho: “me alegra saber que su compañía piensa como yo, y que el independentismo en estos tiempos no tiene sentido”. Lara, el presidente de Planeta, hoy advertía de algo parecido. Es solo actos simbólicos para la reflexión.
Unas horas antes tenía una interesante conversación con J. sobre Eurovegas. Intentábamos justificar la creación de ese mega centro de ocio en nombre del trabajo. Defendía que no todo vale en nombre del trabajo. Que debíamos poner límites a nuestra dignidad. Puse el ejemplo de las incineradoras, y de cuantos pueblos se han negado a ponerlas en sus municipios incluso aunque eso significara la no creación de ochenta o cien puestos de trabajo. ¿Debemos entonces hipotecar la dignididad de las generaciones futuras? ¿Qué clase de imagen venderemos en el exterior con ese Eurovegas? En fin, había muchos más ejemplos y mucha más polémica. Por ejemplo, las de miles de millones que nos costará a todos el rescate de los bancos. ¿Por qué rescatan a un banco y no a una editorial, a una tienda de barrio o a un desahuciado? Esto venía a cuento sobre la necesidad o no de manifestarnos en la calle. Pues sinceramente, mientras se estén recortando tantos y tantos millones en sanidad y educación, en pensiones y salarios, y todo eso vaya dirigido a bancos y a la compra de helicópteros, pues sí, hay que salir a la calle.

Ya sé que todo esto es muy serio, pero tu conversación con esa señorita del seguro es de lo más divertido. Me he reído a carcajadas imaginando la escena. ¡Pobre mujer! 🙂
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