El estigma del extraño (federalista)


«El estigma del extraño» es un libro del antropólogo Joan Prat que señala con bastante acierto los acordes que intentan señalar al otro extraño como un ser indeseable y estigmatizado. Utilizo esa idea de base antropológica para detallar parte de mi tesis doctoral y para desarrollar más profundamente los estigmas que a lo largo de la historia han sufrido aquellos que han deseado libremente pensar diferente. Entiéndase, loco citato: herejes.

En Cataluña está pasando algo paradójico. Ser federalista hoy en día en Cataluña es ser un antipatriota, un “botifler” o un “español”. Xavier Sardà habla en un artículo del Periódico de incluso cierta neurosis con respecto a estos extraño ciudadanos que piensan diferente. Eso es lo que escucho de mis amigos independentistas, algunos de relevante calado político independentista como es Joan Tardà. Pero sintiéndolo por mi buen amigo, me alegra mucho que en Cataluña se estén quitando los complejos, las máscaras, y que cada cual piense y diga libremente lo que siente sin temor ni duda. Y me alegro mucho que en Cataluña, los socialistas se hayan quitado la máscara y hayan dicho libremente “independencia no” apoyando al candidato Pere Navarro. Y sin complejos. Esto permite algunas cosas. Entre otras, que los que piensan diferente al de un grupo que intenta –si o sí- conseguir un objetivo sin pensar en los demás ni tenerlos en cuenta excepto para estigmatizarlos y acomplejarlos, ahora puedan quitarse el miedo y el complejo.

El otro día en Barcelona, un importante dirigente de ERC me confesaba que en ese partido independentista había un veinte por ciento que votaba por el federalismo. Curiosa paradoja que en el socialismo catalán un veinte por ciento quiera la independencia. ¿Qué ocurre en Corvengència i Unió? ¿Y qué ocurre en el resto de Cataluña? Lo veremos en noviembre, sin duda.

Pero me alegra, como estudioso de lo extraño y lo estigmatizante desde la antropología, que los que hasta ahora eran extraños acomplejados empiecen a opinar, empiecen a debatir y empiecen libremente a dar su versión íntima de los hechos sin, necesariamente, estigmatizar al «contrario».

Así que me alegra que los independentistas opinen libremente y me alegra que los que no lo son también lo hagan. Hasta ahora callaban por pudor, por no ser tomados por neuróticos o “feixistes” o ese tipo de cosas que tan alegremente se dice de los que no opinan de igual forma, como decía Navarro, sobre “la tierra prometida”. Paradójicamente, en los tiempos de Mussolini, el «fascista» de aquella época era el anti-fascista. Qué cosas más asombrosas nos regala la historia una y otra vez. Y cuanto nos cuesta aprender de ella.

3 respuestas a «El estigma del extraño (federalista)»

  1. Ser federalista en Catalunya hoy es ser un completo iluso. Y lo digo con todo el cariño, porque yo mismo he defendido el federalismo durante años. Hasta no hace mucho los federalistas eran mayoría entre la izquierda catalana. Ahora, después del hachazo al estatut y viendo, por enésima vez, que España y su sacrosanta Constitución son un muro infranqueable (salvo para Merkel), hay que ser muy ingenuo o muy español (no lo digo en sentido despectivo), para seguir siendo federalista.
    Si te parece que el federalismo está acomplejado y estigmatizado en Catalunya… qué me dices de España? Dónde están los federalistas españoles? Dos no se federan si uno no quiere.

    Como dice Ricard Ribera «El hecho de que Cataluña no haya encontrado ninguna voz en España que la defienda, ha aumentado la sensación de incomprensión, desvaneciendo la idea del modelo federal, porque una federación es un acuerdo entre varios, y para pactar hace falta que ambos lo quieran».
    http://www.eldiario.es/catalunyaplural/izquierda-federalista_6_52554758.html

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    1. Querido amigo… ese es el problema de España y Cataluña, que siempre se han considerado la una con la otra como cosas ajenas. Cuando veo como se habla de España desde Cataluña y viceversa, veo el interés que existe en ambas partes por buscar más las diferencias y que las cosas que nos unen. Y estoy convencido de que son más las cosas que nos unen que las que nos diferencian… No soy españolista ni catalanista porque no creo en el concepto de patrias… pero sí creo en el concepto de ciudadanía, y de pueblos… Y en esa creencia me baso para que Cataluña no mire a España como algo ajeno a sí misma (la constitución española también la crearon los catalanes, es decir, no es un marco legal ajeno a Cataluña)… Ricard Ribera se equivoca… En España hay muchos que hemos defendido hasta la médula a Cataluña, especialmente en la época franquista, y especialmente en la transición… Lo que pasa que para algunas cosas nos hemos olvidado…

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  2. No olvidemos que para unirse dos grupos o entidades deben de estar al menos «separados» y libres. Si uno de los dos ejerce dominio o presion sobre el otro no se puede considerar que haya un pacto solidario de ambos. Habra `primero que dejar que cada uno ejerza su libetad de eleccion para que despues decida «unirse o no» a un proyecto solidario. Nunca desde la fuerza se puede imponer la obligacion de unirse a un proyecto en que alguna de las partes no cree o duda por haber sido el dominado. Asi que dejemonos de ensamblamientos contra natura y de palabreria como la de que hay mas cosas que nos unen ( yo le diria las cien mil cosas que nos unen con EEUU en cuanto a funcionamiento de ambas sociedades o con cualquier pais europeo) pero no se trata de eso, a pesar de que cada vez el en el mundo se vayan acercando los rasgos culturales, si no de que cada uno debe de ser libre para poder emprender el camino que elija no que otros decidan por ellos donde debe de situarse.

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