Caída libre…


A pesar de todo llevaba un año optimista, creando cosas nuevas, apostando por el futuro, sembrando semillas de cierta pureza para, con cierta paciencia y esperanza, recoger algo en el mañana. Me sentía centrado a pesar de la centrifugadora en la que nos encontramos. Y me sentía optimista a pesar de que a veces, inevitablemente, podamos tener un mal día. Y empezaba a hacer las cosas bien, poniendo orden aquí y allá, pagando viejas deudas y reajustando mi vida a las circunstancias. Pero al parecer nunca es suficiente, o al parecer, la vida debe seguir cobrándose uno por uno todas las torpezas pasadas, sin margen al perdón.

Lo que más me duele de todo es no haber estado a la altura de lo que debería ser lo más importante de nuestras vidas. De haber descuidado, sin darme cuenta, ese susurro y ese aliento que daba calor todas las noches. Me duele mi torpeza, por creer que todo estaba bien atado, que todo se sostenía en un sólido cimiento de apoyo y confianza mutua.

Pero la conclusión, vista desde la otra parte, era muy distinta. Me había convertido, casi sin darme cuenta, en un auténtico ogro neurótico, en un egoísta esperpento que tan solo pretendía salvar su pellejo. ¿Y sabéis una cosa? Creo que realmente ha sido así. De ahí que la vida me castigue de nuevo y se empeñe en derrumbar todo lo construido.

Mi vida es un culebrón con un guión retorcido, o plagado de renglones torcidos. O quizás todas nuestras vidas tengan algo de culebrón y la mía parezca aún más por compartirla de vez en cuando en estas epístolas torpes y sin sentido. De hecho hacía tiempo que no gemía para revivir el drama, tan centrado en la lucha (exterior e interior) y tan concentrado en eso que damos por llamar el nuevo mundo. Pero siempre cometo la misma torpeza: no habrá nuevo mundo ahí fuera hasta que no sepamos construirlo aquí dentro. Y aquí dentro me refiero poniendo orden en nuestras cosas, atendiendo las necesidades de nuestros seres queridos y más próximos y siendo lo suficientemente honestos para no engañarnos a nosotros mismos, y por ende, a los demás, incluso en las más duras circunstancias.

No sé cual es el calificativo que se le da a los hombres que teniéndolo todo no saben conservarlo. Hoy he perdido uno de los tesoros más hermosos y maravillosos que he conocido. Ha sido todo tan rápido que ni siquiera he tenido tiempo de digerir como ha ocurrido. Bueno sí, todo ha sido producto de mi bajeza cobarde, de mi forma de huir de las cosas y de mi habilidad para estropear las cosas sencillas y bellas. Una calamidad de hombre, nada que ver con esa imagen distorsionada del antropólogo idealista y romántico que habla constantemente del amor y luego no tiene ni idea de como ponerlo en práctica (quizás por eso hable tanto del mismo, para descubrirlo o reflexionarlo. Pero el amor hay que sentirlo, no leerlo ni pensarlo).

Aprovecho para darle las gracias a la santa que me ha estado soportando durante estos maravillosos pero duros doce meses. Que Dios la bendiga durante muchos años y que sepa perdonar algún día mi desgraciada y desquiciada forma de relacionarme. A ti la maga, mi audaz melancolía que con grito solitario hiendes mis carnes ofreciéndolas al tedio… Dios sabe que he intentando amarte, aunque doliera…

15 respuestas a «Caída libre…»

  1. Nooo,otra vez no. A mi es que me encantas. Vaya,va a ser verdad lo de en casa de herrero cuchillo de palo.
    Por cierto,tus epístolas torpes y sin sentido,dan sentido a muchas vidas torpes y vacías.
    Gracias Maestro por ser como eres.

    Me gusta

  2. ¡Qué gracioso eres! Mira que decir que eres una calamidad. A mí me pareces un ser increíblemente maravilloso, pues ningún editor ni persona «importante» es tan encantador con los que no somos nadie. Tienes un enorme «club de fans». Alguien dijo que eras la persona más querida en el mundo y creo que tiene razón.

    Seguro que todo se soluciona.

    Besitos.
    Pilar F

    Me gusta

  3. A veces cometemos errores,.. dicen que son pruebas para darnos cuenta de como tenemos que hacer, para corregirlos… el camino se hace al andar y los dos volvereís al camino que un día empezasteís a recorrer…
    De corazón te deseo que sea así,
    Os quiero…
    Besos… muchos 🙂

    Me gusta

  4. Querido J.
    No te conozco pero te sigo y aprecio desde una sutil distancia. Solo quería recordarte que la vida no castiga, enseña. Y una de las lecciones que nos transmite es a ser amables con nosotros mismos. El otro día escuchaba a otro caminante decir que cada uno de sus rupturas amorosas habían sido un regalo del cielo, cada una había supuesto una patada en su ego y con cada patada se volvía a levantar con un ego más pequeñito….

    Un abrazo sentido desde Barcelona y una bella canción:

    Me gusta

  5. Solo te conozco a través de tus escritos en este blog y en tu face, más por personas que te conocen particularmente,pero me atrevo a decirte que la impresión que tengo de tí es que eres una persona profundamente insatisfecha consigo misma(en este momento de tu vida), que no te soportas ni a tí mismo(cuantas veces nos ocurre eso,verdad?), imagino tu cabeza con un gran caos y creo que debes «encontrarte» y, sobre todo, aceptarte y aceptar las circunstancias que rodean y han rodeado tu vida. La vida no es como queremos que sea, la vida,las cosas, son como son y solo queda , por nuestra parte, la aceptación, a veces desde la comprensión,otras desde la aceptación pura y dura, sin más entendimiento, pero aceptando para evitar el sufrimiento. Creo, además, que eres una persona con una gran carga de sufrimiento a tus espaldas . Cuando te veo en foto, siento que esa risa es , en algun modo «fingida»porque no te veo un ser feliz.
    Te digo todo esto sin ánimo alguno de herirte, es más, Javier, ni siquiera me mueve motivacion alguna para decirte todo esto, simplemente, me ha salido asi y así te lo escribo.

    Aveces necesitamos salir de «nuestro mundo», que nos tiene oprimidos, para sentir la belleza del mundo que nos rodea.

    eva

    Me gusta

    1. Cuando uno vive la vida intensamente y «despierto» como lo hace Javier, la vida se vive desde otro plasma y cuando se ama, se ama intensamente y cuando uno tiene una perdida, esa perdida supone un gran dolor.
      Para los que conocemos a Javier profundamente, te aseguro que su problema no es o no soportarse a el mismo, sino el VIVIR DESPIERTO y compartirlo con nosotros. Seria mas facil vivir dormido como el resto de los mortales y no compartiendo con nosotros sus vivencias, su sentir, sus inquietudes, sus miedos.
      Quien no tiene miedos, a quien no le han dejado de querer, quien no se equivoca? Yo al menos, me equivoco a diario, pero no tengo la valentia ni la capacidad desinteresada ni la bondad que tiene Javier para exponerlo sin tapujos.

      Un abrazo sentido.
      Jaime.

      Me gusta

      1. Todos estamos en proceso de madurez y los miedos nos atacan un dia sí y otro también.No conozco personalmente a Javier, ya lo he comentado, y me gusta leerlo, siempre leo su blog y su face, no sé porqué esta mañana me ha salido escribirle esto que , seguramente, ni leerá, pero ahí queda.

        Me gusta una frase que dice algo así como…. «cuando estoy en paz conmigo mismo, el mundo deja de ser mi enemigo»

        Te felicito por tener un amigo como Javier.

        Un saludo.

        eva

        Me gusta

    2. Estimada Eva… siempre leo con mucha atención e interés porque es la única forma que tengo de interrelacionarme con vosotros, aunque a veces no pueda contestar a todos de igual forma por falta más de tiempo que de ganas.
      Es cierto que soy una persona eternamente insatisfecha. Intento que mi insatisfacción, propia de todo género humano, se traslade al mundo de los valores: me siento insatisfecho ante el mundo cuando veo guerras, injusticias, hambrunas, etc… Personalmente, en el plano material, hay pocas cosas que me interesen, motivo por el cual las personas que me acompañan durante un tiempo terminan aburriéndose de una persona que descuida (mea culpa) las cosas de la materia.
      Sí que me soporto. A veces más que otras, pero normalmente intento cambiar aquellas cosas que no me gustan de mí mismo, las internas y las externas. Si no me soportara la convivencia conmigo mismo sería un desastre, y de momento soy capaz de estar a solas conmigo durante largas temporadas, lo cual es buena señal.
      Es cierto que mi cabeza es un gran caos. De pequeño era medio autista y eso creo un exceso de sensibilidad al mundo. Por lo tanto, cualquier estímulo me afecta y me hace pensar en exceso. Tengo que hacer más deporte para amortiguar esa energía excesiva en el plano mental. Estoy en ello.
      He aprendido a aceptarme y a aceptar las cosas de la vida. Le decía a alguien que lo fácil es estar encerrado en nuestro mundo sin hacer nada, sin implicarse en nada, pero cuando te implicas, cuando tomas la molestia de hacer cosas por el mundo, entonces llegan los enredos, porque ahí fuera, está todo muy liado, tanto como aquí dentro.
      No finjo cuando sonrío, pero sí es cierto que tengo una gran carga de sufrimiento, en parte, por mi pasado autista y ausente, frágil y enfermo, y en parte, debido a todo esto, por un exceso de falta de cariño que ahora intento equilibrar. Pero mi sonrisa siempre, al menos así lo he pretendido, ha nacido del corazón. No sé fingir, y se me nota a leguas.
      Para nada me he sentido herido por tus palabras, todo lo contrario, agradezco tu tiempo y tu valentía en escribirlas. Es la única forma que tenemos de ayudarnos los unos a los otros, con ciertas dosis de sinceridad y apertura humilde y sincera, así que gracias de corazón. Y gracias a todos los que habéis apoyado con vuestras letras y vuestros silencios estos duros momentos. Pero ya sabemos que la «tierra pura» existe, y solo nos queda preñarnos de ella… 🙂

      Me gusta

      1. ¿Quién te ha dicho que eras medio autista? Tú sabes muy bien que una persona con autismo o con trastornos similares aunque menores, como el síndrome de asperger, no se comunica como lo haces tú, no entiende ironías, rechaza el contacto físico, etc, etc.

        Vuelvo a repetirte que tienes un club de fans inmenso, creo que ni Michael Jackson tuvo nunca nada parecido. 🙂

        Un abrazo.

        Me gusta

Replica a Editor Cancelar la respuesta