Las cosas de ese absurdo ego


Disfraces, caparazones, hechizos, distancias, miedos, mentiras, ilusiones, espejismos todos. Estamos acostumbrados a excitar nuestros egos desde esa ilusión que fabricamos de nosotros mismos, ignorando de paso la percepción que el mundo tiene de nosotros. Estamos a merced de nuestras propias mentiras, regocijandonos sistemáticamente de lo maravillosos que somos. A veces somos absurdos al ignorar que todo, absolutamente todo es un juego, una obra de teatro donde representamos un papel incierto.
Pero a veces notamos que más allá de este aparente absurdo hay algo más profundo y misterioso. Lo notamos en pequeños destellos de lucidez, en breviarios de conexión con esa parte íntima del universo que nos corresponde. Esa es la mejor pista para seguir comprendiendo que la magia de estas pruebas del laberinto pueden ser comprendidas y aceptadas como un nuevo reto para hacernos mejores y virtuosos. Sentir la vida que nos recorre en el silencioso viaje hacia los abismales secretos de nosotros mismos es ya de por si una increíble pista. Y podemos darnos cuenta de la grandeza de esta oportunidad única. La oportunidad de estar vivos y sentir desde la intensidad mas absoluta el maravilloso milagro de la Vida que nos recorre. Que gran lucidez poder sentir la Vida y abrazarla con fuerza.

Una respuesta a «»

Replica a eva Cancelar la respuesta