Claro que hay luz


Claro que hay luz. Ayer tomaba un te caliente en la casa de Suzanne Powell, justo a siete minutos de donde vivo. La conversación giró en como asistir a unos y a otros, en como los bancos de alimentos ayudan a muchas familias a tener algo que comer en los tiempos que corren y en como Suzanne apoya con fuerza y desde su fundación todas esas iniciativas. La conversación giró siempre en torno al otro, al otro dolido, humillado, derrumbado, perdido, a veces incluso calumniado por situaciones injustas y terribles… pero que encuentra esos rayos de luz que están ahí para hacer de un momento difícil, algo soportable. Recordé la anécdota de cuando trabaja como voluntario en un banco de alimentos en el barrio del Raval en Barcelona. Como trabajador social de una importante fundación, era el encargado de entrevistar, orientar y ayudar a los que demandaban algún tipo de recurso. A veces eran cosas sencillas como alimentos, como pagar el recibo de la luz o el agua o el alquiler de alguien que no llegaba a finales de mes. Me apasionaba poder ayudar a unos y otros y siempre buscaba la fórmula para que nadie que entrara por esa puerta quedara desatendido. Si la fundación no podía atender algún caso extremo o complejo, llamaba a todos los distritos de Barcelona hasta que encontraba alguna institución, pública o privada, que pudiera ayudarme con esos casos. Habíamos creado entre unos y otros una red de apoyo mutuo. Pronto las colas se extendieron y corrió la voz de que en aquella fundación todos encontraban alguna solución.

No podía evitar con cierta emoción estos recuerdos al igual que ahora tampoco podía evitar el compartirlos tras llegar de una bonita charla que ha dado nuestro querido Joaquin Tamames. Hablaba de luz, de alma, abiertamente, sin tapujos, sin miedo, con alegría, enfocado en ese propósito de compartir esperanza y amor en un mundo difícil. Era hermoso ver a todas esas personas escuchando atentas cosas diferentes, cosas que sabemos que están ahí, que intuimos desde la más tierna infancia humana y que abrazamos con fuerza en el atardecer de nuestros días. Había una frase que me ha impactado especialmente: «dejad que las almas habiten más dulcemente los cuerpos». Luz, claro que hay luz a pesar de todo. Y hay gente que más allá de sí mismas, comparten sus rayos. Gracias Suzanne y gracias Joaquinet…

4 respuestas a «Claro que hay luz»

  1. CLARO QUE HAY LUZ QUE ME DICEN DE TODOS ESOS SERES QUE AYUDAN A OTROS EN SILENCIO SOLO ESPERANDO LA PAGA DE DEL PADRE «DIOS LOS BENDIGA » Y LES SIGA DANDO SU LUZ PARA AYUDAR A LOS MAS NECESITADOS

    Me gusta

  2. Disculpa, espero no molestarte con esto pero es que me urge ponerme en contacto con suzanne, le hemos enviado varios correos en este ultimo mes, para una cita con ella en Madrid y no nos responden. Tu o alguien de por aqui me podia decir otra forma de contactar con ella ,
    Muchas gracias

    Me gusta

Replica a María Cancelar la respuesta