
Tras el encuentro editorial por la mañana para analizar la delicada situación, por la tarde estaban MF, I y MC. El motivo de la reunión era profundizar en los avatares de la futura fundación civil. Había que configurar el patronato y las líneas a seguir. Al final la fundación parece que va a tomar forma después de muchos años de visionarla y proyectarla en la mente y el corazón. En un libro de próxima aparición sobre cartas carcelarias se explica ese proceso que ahora empieza a tomar forma.
Pero la reunión, más allá de los sueños cumplidos, tenía una gran sorpresa para mí. En mitad de la misma surgió una tremenda revelación. Nunca entendí porqué me había dolido tanto la muerte del hermano de M. Pero las sincronías tenían la respuesta de todo. Y fue ayer cuando se desveló el nodo que envolvía el aparente laberinto. De alguna forma, una muerte, cualquier muerte, afecta al conjunto de la humanidad. Y además, reactiva, más allá del espacio-tiempo, sentimientos que fluyen disparatadamente por la red de flujos y reflujos que nos conectan a todos. El sentimiento que produjo la muerte de este joven activó en su red de influencia otros sentimientos reencontrados. Esta vez, la fuerte presencia de los que vivimos de cerca la muerte de L. Y ahí estaba la conexión, ahí la sincronía. Cuando entendí todo lo que había ocurrido miré a MC a los ojos y surgió el lloro interno, la pena consumada y revivida de lo que había ocurrido en ese proceso. Mientras que los allí presentes tomaban una cocacola y yo mi tradicional vaso de leche con galletas, intentaba contener el llanto de la revelación, de la comprensión absoluta, de la visión de ese mundo invisible que nos conecta a todos y que de forma sensible es capaz de reactivar en nosotros, en cada uno de nosotros, visiones increíbles.
Me fui luego a pasear por el centro de Madrid con B., con la cual hablamos de lo humano y lo divino mientras intentábamos fluir sin grandes cuestiones en lo que respecta a los últimos e intensos encuentros. Estaba emocionado por todo, quedando, de forma sorprendente, minimizados todos los problemas y situaciones problemáticas.
Y hoy resultó un día totalmente diferente. Salimos a media mañana hacia un pueblecito vinícola enclavado en el centro de la Rivera del Duero. Allí, en una importante bodega nos esperaban para una comida-tertulia personalidades del mundo de la política y la empresa. El vicepresidente de Castilla y León escudriñaba con atención lo que ocurría en torno a MC, intentando ver en él alguna pista de lo que está ocurriendo. El sobresaliente discurso de MC y su inteligencia a la hora de elaborar cualquier análisis intelectual dejó, como siempre, en jaque mate a los allí presentes. Su liderazgo es indiscutible, su inteligencia sobrehumana. MC y yo, para desconcierto de los allí presentes, no tomamos vino. Tampoco comimos chuleta. Nos conformamos con una ensalada y espárragos. La alcaldesa, mujer del dueño de las bodegas no hacía más que preocuparse por mi dieta. Me pidió que volviera una vez recuperada mi salud dietética para probar las exquisiteces culinarias de esa hermosa tierra. La expresidenta de Google en España, una mujer encantadora, decía que resultaba difícil fiarse de personas que no bebían vino ni comían carne. Realmente está en lo cierto, le dije mientras visitábamos las barricas de vino añejo.
Y así pasó el viaje hasta Galicia, desde donde escribo ahora, en este hermoso y cambiado pazo que tuve el honor de estrenar y que ahora casi está irreconocible. Esperamos para cenar al amigo AC. Gran persona, conocido intelectual y escritor gallego. Será una noche larga y llena de erudición no pedante, sino clarividente, inteligente, profunda. Que así sea… Mañana más…
Foto: como testimonio de nuestra visita a la bodega, hemos firmado una barrica de vino. Cuando han visto mi firma me han interrogado sobre su forma extraterrestre, cósmica… no he sabido qué contestar…