Para volver a nacer, de Jorge Carvajal


Esta mañana ha llegado por fin la segunda y esperada segunda edición del hermoso libro de Jorge Carvajal. Una edición muy cuidada y con una bonita presentación que te transportará hacia una visión diferente del espíritu de Navidad y el misterioso segundo nacimiento.

«El raudal de poesía y profundo conocimiento de Jorge Carvajal se vuelcan en esta ocasión en la Navidad. Su verbo entusiasmado y entusiasmante nos empuja ahora al perenne desafío de nacer de nuevo, cuidando que sea desde lo más elevado de nosotros mismos. 

Jorge nos invita a apurar el dulce turrón, a juntar nuestras copas, sobre todo a reunir nuestros corazones y voluntades. En las páginas que tienes entre manos, nuestro entrañable amigo, guía y hermano le saca todo el brillo y el color, toda la razón de ser a esta fiesta, a este símbolo universal».

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http://www.editorialdharana.com/catalogo/para-volver-a-nacer?sello=nous

¿Dónde están los límites?


Me alegra mucho que esté empezando cierto debate. Que cada uno se atreva a decir en voz alta lo que piensa. Sobre el secesionismo, sobre la crisis, sobre los bancos, sobre Eurovegas o lo que sea que estemos haciendo bien o mal.

El miércoles presentamos un libro en el Ateneu de Barcelona sobre masonería. Hice mi exposición en catalán, tras decir que la editorial había nacido en Córdoba y ahora tenía la sede en Madrid. El autor se expresó mitad en catalán y mitad en castellano. No hubo ningún problema de entendimiento y todos quedamos satisfechos. Sólo me hizo gracia alguna intervención que retornó de nuevo a la causa franquista. Y llevo años diciendo que España no es Franco, aunque en Cataluña existan muchos que aún confunden dicha visión.

Este mes caducaba mi seguro de coche. Llevaba toda mi vida con una compañía catalana y había recibido una buena oferta de una compañía de Madrid. He llamado al seguro para darme de baja. Cuando me han preguntado el motivo, le he contestado muy serio y solemne que por motivos “políticos”. La amable señorita no ha entendido mi respuesta y ha querido profundizar en ella. Entonces le he dicho que deseaba independizarme de una compañía catalana. Ella, desconcertada, me decía que su compañía tenía sedes internacionales y que vivíamos en un mundo global. Entonces, siguiendo su reflexión, le he dicho: “me alegra saber que su compañía piensa como yo, y que el independentismo en estos tiempos no tiene sentido”. Lara, el presidente de Planeta, hoy advertía de algo parecido. Es solo actos simbólicos para la reflexión.

Unas horas antes tenía una interesante conversación con J. sobre Eurovegas. Intentábamos justificar la creación de ese mega centro de ocio en nombre del trabajo. Defendía que no todo vale en nombre del trabajo. Que debíamos poner límites a nuestra dignidad. Puse el ejemplo de las incineradoras, y de cuantos pueblos se han negado a ponerlas en sus municipios incluso aunque eso significara la no creación de ochenta o cien puestos de trabajo. ¿Debemos entonces hipotecar la dignididad de las generaciones futuras? ¿Qué clase de imagen venderemos en el exterior con ese Eurovegas? En fin, había muchos más ejemplos y mucha más polémica. Por ejemplo, las de miles de millones que nos costará a todos el rescate de los bancos. ¿Por qué rescatan a un banco y no a una editorial, a una tienda de barrio o a un desahuciado? Esto venía a cuento sobre la necesidad o no de manifestarnos en la calle. Pues sinceramente, mientras se estén recortando tantos y tantos millones en sanidad y educación, en pensiones y salarios, y todo eso vaya dirigido a bancos y a la compra de helicópteros, pues sí, hay que salir a la calle.

La soledad de Madrid


La comunidad de Madrid también es una región expoliada, junto a Baleares y Catalunya, siguiendo la argumentación de los nacionalistas. Pero ayer estaba sola. Sola ante el peligro, sola ante las porras, sola ante la indiferencia de miles de personas que prefieren quejarse desde sus cómodos sillones, sola ante los que en vez de estar por la labor del cambio radical del modelo y el paradigma del neoliberalismo quebrado prefieren copiarlo y pegarlo en otras regiones y abanderar al neoliberalista Mas como a un héroe. El mundo al revés.

Estamos ante una generación de idiotas manipulados y patéticos ignorantes, como ya nos llamó Einstein en su día. Hablando de la independencia, el president Mas no es un valiente patriota, es un cobarde mercader que no podía seguir pagando las nóminas y ha visto una puerta grande con lo que pasó el 11S para salir del atolladero, echándole al pueblo la patata caliente en vez de defender con coherencia y responsabilidad su programa y su compromiso político. Y de paso, que alguien se atreva a decir en Cataluña, si es que eso es posible, que no todo el pueblo catalán estaba en el 11S y que no todos están por la labor de la independencia. ¿Por qué calláis? ¿Por qué no expresáis también vuestra opinión? ¿De qué os avergonzáis? ¿Acaso amaréis menos a vuestra tierra por ser diferentes, por pensar diferentes? ¿Acaso el espíritu de un pueblo puede ser secuestrado en su ideal o en su arquetipo, en su organización o política?
Pero si realmente es así y hay elecciones libres donde todos podamos votar (incluso los que estamos exiliados por pensar diferente y vivimos lejos) y se pide la independencia, ¡adelante patriotas con vuestro estado y vuestras banderas! Yo no quiero más estados, ni más cuentos, estoy cansado de que me cuenten cuentos, que diría el otro León. La verdadera libertad no es política, sino espiritual.
Por eso esta tarde me marcho corriendo a Madrid, lejos de la miopía catalana. Y saldré de nuevo a la calle, pero no para defender la creación de un nuevo estado, ni saldré con ninguna bandera o algún medieval amor a ninguna patria. Saldré a defender al ciudadano libre, al ciudadano responsable y sensato que desea vivir una vida plena en libertad, fraternidad e igualdad. Iré a Madrid para que esa soledad de ayer sea menos doliente. Sí, me marcho de nuevo triste de Catalunya, con sus banderas, sus patrias y sus consignas, tan lejos de Madrid, ahora que tanto la necesita. ¿Donde está el pueblo catalán? ¿Por qué no va a Madrid? Os lo diré. Está con Mas, y sus banderas, y sus patrias.

Organicemos la No Violencia


No somos bárbaros inconscientes, ni vándalos, ni delincuentes. Somos personas de carne y hueso, y por lo visto, estamos desorganizamos y no somos capaces de conseguir la presión suficiente. Por ello en Dharana hemos decidido editar el libro de Gene Sharp donde se explica muy bien como organizar la manifestación pacífica y No Violenta. Ayudemos a su difusión.

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El apoyo mutuo y la cooperación ya fueron reivindicados por Kropotkin. La desobediencia civil como protesta hacia un estado de cosas injusto fue promovido por Henry David Thoreau en el siglo XIX. Grandes ejemplos de la noviolencia los tenemos en los ideales y experiencias vitales de personas como León Tolstoi , Mahatma Gandhi y Martin Luther King, los cuales fueron a su vez influenciados por Thoreau. Y Gene Sharp, gran estudioso y gran activista, pone de manifiesto la necesidad de seguir rebelarnos ante las injusticias desde un punto de vista pacífico. Ese es el camino, y esa es la línea que desea marcar este libro.

Leña y punto. ¿Acaso soy un vándalo?


Esta era la consigna de ánimo del secretario general del Sindicato Unificado de la Policía (SUP), José Manuel Sánchez Fornet. Otros más suavemente nos llaman vándalos, como Nerea Alzola. Y es cuando me quedo atónito y sin palabras.

Una persona que nunca ha pedido una beca al estado y sin embargo ha intentado formarse hasta el máximo posible para ser una persona honesta e independiente cursando la tesis doctoral con sus propios recursos. Que intenta cuidarse y cuidar el entorno y que hace años que no utiliza la sanidad pública ni privada. Que nunca ha pedido el paro ni ninguna clase de ayuda al desempleo. Que trabajaba de lunes a lunes, de ocho de la mañana a doce de la noche todos los días del año para conseguir la entrada de mi primera vivienda. Que nunca cogió nada de nadie y respetó lo ajeno como si fuera sagrado. Que pagué hasta la última letra de mi hipoteca hasta que pacté con el banco la dación en pago, tirando por la borda todo el esfuerzo de dos décadas de duro trabajo. Que durante muchos años ha trabajado de voluntario sin cobrar nunca nada en lugares como Cáritas o Cruz Roja para bien de la comunidad. Que tuvo la responsabilidad de comprar un coche híbrido porque contaminaba menos y utilizar los transportes públicos y la bicicleta siempre que le era posible. Una persona que nunca ha especulado en bolsa, ni tampoco ha jugado a las máquinas tragaperras, ni jamás ha fumado un porro ni un cigarro o ingerido ni una gota de alcohol. Que siempre ha vivido una vida decente y respetable y ha hecho lo imposible por ayudar al otro y la comunidad. Qué se ha manifestado siempre pacíficamente y por el bien de la comunidad y sido respetuoso con todos y cada uno de los miembros de la policía nacional, a pesar de que durante más de cuatro años estuvo esquivándolos por una orden de caza y captura por insumisión al ejército militar. Que ha trabajado por la cultura, promoviendo la libertad de expresión y la concordia entre los pueblos. Que respeta la vida en su más alta expresión y que ama la humanidad y sus pueblos.

¿Y por eso, después de haberlo perdido todo y quejarme de que las cosas se pueden hacer mejor, soy un vándalo y lo único que merezco es leña y punto?

26S… El pueblo apaleado se vuelve a levantar


 

Son casi las dos de la madrugada y no puedo dormir. Repaso una por una las cargas policiales, los heridos, el joven que ha quedado parapléjico de por vida y que podría haber sido yo mismo. Hay algo de rabia e indignación, pero sobre todo de incredulidad por no saber medir y calibrar lo que está pasando en España. Pero es algo parecido a esto:

Érase una vez una oligarquía política, económica y financiera que practica de forma endogámica el apoyo mutuo y la cooperación entre ellos.

Érase una vez gobiernos de «izquierdas» y de «derechas» cuyo objetivo es salvar y ayudar a la banca con nuestros impuestos y con los impuestos de los europeos.

Érase una vez que para conseguir esto el gobierno decide recortar derechos en educación, sanidad, etc. para poder financiar el negocio quebrado de la banca.

Érase una vez que dicha banca expulsa a los inquilinos que no podían pagar su casa porque el gobierno, con tanto recorte, había favorecido el paro y el desempleo generalizado.

Érase una vez que el pueblo, sin casa, sin trabajo y sin pan, salió a la calle para protestar.

Érase una vez que los egoístas y patéticos independentistas aprovechaban el momento no para protestar contra los gobiernos de turno, sino para reivindicar sus ansias eternas de no se sabe qué historia trasnochada de patrias y banderas.

Érase una vez el país al revés, donde ladrones gobiernan y donde viendo el chollo, otros ladrones desean gobernar con mensajes populistas.

Érase una vez un gobierno que toma el Congreso con policias mercenarios capaces de destruir la vida de cualquier joven.

Érase una vez un país invertebrado, quebrado y destruído en dignidad, moral y valores capaz de cualquier cosa sin saber de qué cosa sería capaz.

Érase una vez el miedo, la ignorancia y la barbarie cabalgando hacia el Apocalipsis…

 

25S: La España invertebrada


En 1921 Ortega y Gasset lo explicó de forma ilustrada y correcta. España se estaba rompiendo. Y en eso pensaba mientras esta mañana quedaba a tomar café con J.C., responsable de la fundación “Justicia i Pau” y de su Observatorio sobre desarme, comercio de armas, conflictos armados y cultura de paz del Centro Delás, con el cual vamos a coeditar un libro sobre el comercio de armas para Dharana. Una entrevista muy productiva y una charla muy acorde con los acontecimientos que concurría en la cafetería del Ateneu de Barcelona, justamente donde mañana realizaremos la presentación de un interesante libro. Sincronías.

Por la tarde tenía otro hermoso encuentro con L., una activista filóloga y profesora de instituto con la que siempre he podido hablar sobre “la escritura del No” y a la que he intentado convencer para que escriba un libro para Séneca desde su perspectiva de experta sobre la lengua y las lenguas, la escritura y la “no escritura”.

Y el destino quería que estuviera aquí, en Barcelona, en un día donde el Parlament de Catalunya ha tomado importantes decisiones y lejos de Madrid, donde por primera vez, no he asistido a las manifestaciones y donde, de nuevo, he recibido ese aclamado “feixiste” por pensar libremente diferente. No está mal.

Hasta que esta noche he llegado a casa y he podido ver las fotografías del parlamento español tomado por la policía y no por el pueblo, y he visto con horror las cargas policiales indiscriminadas contra la población. Me he sentido impotente, pero sobre todo, algo se ha quebrado en mi alma, algo grande. Y ahora, solo tengo ganas de que mañana termine rápido la presentación para correr hacia Madrid. Allí, en Madrid, estamos asistiendo en directo al fin de una era.

La independencia ya existe


«Mientras lo inconsciente no salga al consciente, el inconsciente regirá nuestra vida y lo llamaremos destino«. Carl Jung

Leo con atención en El País el artículo de Xavier Vidal-Folch titulado «La independencia no existe«. Estoy de acuerdo en ciertas partes de su argumentación y ya comenté en algún lugar que en los tiempos que corren, lo más lógico y común sería una auténtica y equilibrada interdependencia. La argumentación por mi parte es que la independencia ya existe, y no hay que buscarla en ninguna parte. Es simplemente cuestión de cierta lógica.

Pero aquí no estamos hablando de lógicas, sino de esas astutas artimañas que algunos avispados y oportunistas políticos de turno amasan en su haber creando con ellas grandilocuentes técnicas de manipulación emocional. Sólo así se puede entender, desde la lógica astral de la emoción, que en momentos de franca agonía de un pueblo, en vez de ayudarnos mutuamente, repleguemos nuestras naves hacia nuestro egoísta ombligo y digamos eso de «busqueu-vos la vida que jo marxo». ¿Cómo es posible que un pueblo culto, emancipado de complejos, Europeo hasta la médula, pueda pensar que ahora, precisamente ahora que todos estamos jodidos, es el momento de marcharse, de abandonar el barco y que cada uno se busque la vida? Cuando intento reflexionar sobre estas cosas no puedo hacerlo desde ninguna lógica, pero sí desde el visceral bajo-vientre, y siendo así, nada bueno puede esperarse del insensato egoísmo.

¿Os imagináis un pueblo soberano y responsable que clamase por la unidad en tiempos difíciles? Porque lo que los independentistas aún no entienden es que todos los pueblos son soberanos e independientes, y que las entelequias que damos por llamar «estados» solo son productos administrativos nacidos de nuestra imaginación colectiva que nada tienen que ver con el sentir y el palpitar de sus pueblos. Entonces, ¿para qué perseguir esa entelequia? ¿Para qué perder tiempo en una cosa que ya se tiene? ¿Por qué no proclamar la unidad y la interdependencia cuando eso es lo que ahora más necesitamos?  ¿No es esa la lógica de los tiempos, la unidad en la diversidad? El alma y el espíritu de un pueblo siempre serán libres, por eso no necesita independizarse de nada ni de nadie. Ya es independiente, solo debe reconocer, en su mayoría de edad, que ningún alma puede ser enclaustrada o encerrada en ningún Estado, pero sí convivir en cualquiera de ellos.

En todo caso, se está manipulando las emociones de un pueblo que ya es libre, que siempre lo fue, independientemente de que tenga esa quimera llamada «estado» o conviva en esa otra quimera llamada también «estado». Ser libres no es una condición administrativa, sino una condición, con vuestro permiso, espiritual.

Mi sangre mora y goda


Ayer hicimos más de cincuenta kilómetros en bici por la sierra de Torrelles y por sus increíbles “riders” entre el recuperado Llobregat, el torrent de Can Reinal y la riera de Can Mas. Hacía muchos, muchos, muchos años que no paseaba por esos bosques increíbles, verdes y mediterráneos, con sus profundos y familiares olores y con esa sensación de sentirte en casa al haber pasado toda la infancia y juventud por esos hermosos caminos montañosos. Cuando era niño íbamos a la casa de un amigo vecinal y calentábamos allí, junto a la riera, castañas en la chimenea en invierno mientras recogíamos en el cerezal los frutos del verano.

En esos montes y caminos no hay fronteras, ni patrias ni naciones. Sólo silencio, paseos interminables, ríos que buscan su curso por la salvaje tierra. Cuando me deslizaba por los estrechos caminos a toda velocidad dejando atrás a la juventud experta me sentía libre, muy libre. El aire montañoso con ese frescor de altura y bosque se entremezclaba entre los recuerdos y la paz de sentirte uno con el todo. Miraba con los otros ojos el parpadear de las hojas en los árboles, el aliento de la hierba verde en el suelo. Rozaba con esa mirada cada poro de los abundantes cerezos, viñales y olivos que encontraba en las zonas más bajas. Y cada pino, y sus largas ramas que ensombrecían los pequeños riachuelos que empapaban entrecruzando caminos y sendas. Pude disfrutar a fondo del bienaventurado y naciente otoño que allí ya había llegado.

Y hoy por la mañana, aún con el frescor de la montaña en el rostro sin voz, me marchaba al mar… Perdón, a la mar… Allí, en la costa de la comarca del Maresme, en Canet de Mar, había quedado con el informático que ha creado la nueva web. Paré un rato para fusionarme con el mar… perdón, con la mar… en ese Mediterráneo que me vio nacer… Porque allí nací, en el Mediterráneo. Y por eso mañana, aprovechando que he quedado con autores para consagrar nuevas obras para el nuevo sello de Dharana, me dejaré llevar por la singular promesa de navegar por las calles de la ciudad condal que me vio nacer. El medievo europeo penetrará mi carne mora, mi sangre celta, mis venas godas y mi alma peregrina. Me dejaré llevar por esa otra unidad que llevamos dentro, de origen tan rico y variado, tan profundamente humano y tan maravillosamente misterioso.

Foto: Con mi hermano Iván (el Terrible le llamaban de pequeño, cuando era rubio como el oro y villano. De hecho ambos competíamos para ver quién era más rubio, hasta que el moreno se impuso en ambos y pronto la calvicie).

Presentación en Barcelona de Florencio Serrano


Estimados amigos,

Este próximo miércoles estaremos en Barcelona para presentar el libro de Florencio Serrano «La Tecnología Masónica». Escuchar a Florencio es una experiencia increíble que es recomiendo a viva voz. Así que os espero en el Ateneu de Barcelona a las siete y treinta.  Gracias por compartir esta información…

 

 

La independencia caerá como fruta madura (¿y podrida?)


Ayer tuvimos un viaje tranquilo. Paramos en el MacDonalds que hay justo antes de entrar en Zaragoza. El perro Rasta se comió la hamburguesa con queso y yo las patatas gajo de luxe y el pan de la hamburguesa. El perro miró la hamburguesa con rareza y cierta cara de asco e incredulidad. Tardó un rato en meterle el primer bocado. Eso me extrañó y pensé en la clase de dieta que estos restaurantes ofrecen y de como la humanidad aún no es capaz de diferenciar entre alimento y sangre, tripas y carnaza descuartizada.

Llegué puntual a Lleida ya entrado en el equinoccio de otoño. Hubo alegría al retornar, cual hijo pródigo, a la gestión del misterio. El taller respiraba cierto aire renovado. Sonaron las marchas escocesas que yo mismo me encargué de alternar a la entrada del templo, en la columna armonía, junto con algunos pases de Mozart y de otras profundas melodías. Se encendieron las tres luces, las columnas radiaban templanza, el septentrión estaba reforzado, el mediodía cargado de buenas intenciones, el occidente observador y atento al compás del ritmo y el oriente iluminando con acritud todos los arquetipos y esplendores. La sesión fue emotiva, porque este tipo de rituales siempre te trasladan a un espacio-tiempo diferente, quizás a ese no-espacio y no-tiempo requerido para conectar con nuestra parte infinita.

Al terminar la tenida observé como los periódicos catalanes anunciaban sobre la mesa la nueva buena y en un ambiente festivo los hermanos clamaban la noticia como inminente, necesaria y posible. Al seguir el camino hacia Barcelona, observaba que muchos balcones estaban cargados de esteladas, banderas independentistas que pretendían denunciar el deseo expreso de un pueblo, o por lo menos, de parte del mismo. Lo que antes parecía el deseo de una minoría despierta, ahora se había convertido en la adormidera común.

Cuando llegué a casa me sentí extraño y confuso. Por un lado sentía una inmensa paz y alegría por volver a mi patria, entendiendo patria como ese sentir que nos traslada a nuestra infancia, y no como unidad política o cultural. Mi patria chica, mis recuerdos, mi infancia, extrañamente apuntalados por la política. La societat barrufeta, els guinyols, la castanyada, el día de la truita, la coral, l’esplai, els escoltes, l’excursió a Montserrat, la lluna i la pruna, les cançons populars i tambè les d’en Lluis Llach (el meu país es tant petit…), les bruixes, els bolets, l’espadenya blanca al peu, els castellets, la sardana… tantos y tantos recuerdos de mi patria querida…

Y por eso me siento secuestrado por una política perversa que ha manipulado el sentimiento de muchos, que ha pretendido confundir y relacionar franquismo con España, monarquía con españoles y crisis con estado español. Una política que ha camuflado sus intereses oligárquicos en nombre de la cultura, que ha sido capaz de escarbar en el sentimiento anti-español para sacar sus propios frutos. Es cierto que España es un país vergonzoso, corrupto y gobernado por una oligarquía política, económica y financiera. Pero igual ocurre en sus partes, y Cataluña no es una excepción. Y sin embargo, España es tan bella, tan increíble, sus gentes y sus culturas únicas, sus paisajes, su historia… España no es Franco, ni es la oligarquía de Madrid… ¿acaso nadie, ni siquiera los catalanes, podemos darnos cuenta de ello? Entonces, ¿por qué quererse separar de una novia tan bella?

Los que han tenido la experiencia mística de la Unidad saben que ese es el camino del progreso. La secesión no tiene sentido en el futuro. Por eso no entiendo del todo el argumento de España no, Europa sí. Tampoco entiendo lo del expolio en Cataluña cuando no se expolia a los territorios, sino a las personas. Y en todo caso, en baleares y la comunidad de Madrid, dos de las tres comunidades que más donan al Estado, nadie se queja de que son expoliados. Tampoco es cierto que exista un odio (manipulado por una oligarquía) de lo español a lo catalán y viceversa. Los catalanes sanos aman a España, a sus culturas y sus gentes. Y los españoles sanos, aman lo catalán, su cultura, su lengua, su belleza como país. Luego hay una minoría de ignorantes maleducados o malintencionados que manipulan hechos aislados para crear un sentimiento de odio de unos contra otros. Algo así ocurrió en la India independiente cuando de repente hindúes y musulmanes empezaron a matarse mutuamente sin saber como empezó todo.

Es evidente que muchos catalanes quieren cambios. Pero también muchos españoles. En un mundo quebrado como el nuestro, no encuentro argumentos suficientes para lo que está ocurriendo, excepto el de romper la baraja. Y si rompemos la baraja común, el individuo tendrá también derecho de solicitar su propia emancipación, de reclamar su libertad y de expresar su necesidad de no ser expoliado por ningún estado, ni viejo ni nuevo. También cada pueblo y comunidad tendrán derecho de reclamar todo esto una vez roto el juego. ¿Por qué no hacerlo? ¿Permitiría el nuevo estado catalán mi insumisión fiscal y cultural? ¿Permitiría que un grupo de personas nos uniéramos para solicitar la independencia de tal o cual pueblo, de tal o cual territorio? ¿Y acaso pensamos que la nueva oligarquía y el nuevo poder permitirían aquello por lo que ellos mismos reclamaron libertad?

Sólo llego a una conclusión clara con todo esto. No estamos mirando al futuro, al siglo XXII, sino que estamos retornando al pasado y a las conquistas nacionalistas del siglo XIX.

Otra cosa es evidente. No se puede ir contra la voluntad de un pueblo. Si un pueblo desea la independencia, hay que dársela y luego asumir las consecuencias. A largo plazo nada cambiará y todo seguirá igual. Yo seguiré volviendo a mi pequeña patria. Seguiremos pagando peajes en las autopistas catalanas, el jefe del gobierno catalán será uno de los políticos que más dinero cobren a base de nuestros impuestos  y el metro seguirá siendo el más caro de la península ibérica.

Hay otra Iglesia


Ultimamente he visto muchas críticas sobre las Iglesias, especialmente sobre la Católica. No es que yo sea un gran devoto católico, pero si he visto otra Iglesia y he visto y sentido el profundo sentido de aquellos que se llaman así mismos cristianos.

He visto religiosos católicos en Calcuta que dan su vida plena por salvar la de otros. He visto misioneras católicas en Etiopía que daban de comer a hambrientos niños esqueléticos salvados gracias a ese trozo de injera de teff. He visto muchas cosas que os maravillarían en los profundos y misteriosos cantos de Taizé, o en curas de parroquia que dan su testimonio de fé y su luz y su misterio…

Que la excepción de depravados y miserables no perturbe la otra gran obra, porque si bien en todas las instituciones hay un trozo de podredumbre, también hay luz, y misterio, y esperanza, y amor. Y aquellos peregrinos que viajen a esas tierras donde el hambre y la destrucción es la diaria y terrible angustia, podrán ver a esos ángeles vestidos de luz dando literalmente su vida por el otro. A ellos, desde este rincón vestido de nada, todo mi reconocimiento y cariño, por haberme mostrado, a veces bajo sangre y muerte, que otro mundo es posible.

 

Celebrando el equinoccio


 

En unas horas, Rastra y el que escribe nos marchamos de viaje. Primer a Lleida, a celebrar ritualísticamente el equinoccio de otoño y luego a Barcelona, a su nuevo hogar junto a mis padres. Aún no hemos llegado y ya lo estoy echando de menos. Los tres lo hemos pasado bien estas semanas juntos. Ha sido una experiencia muy hermosa y ahora que lo escribo ya desde la emoción del recuerdo, viajando hacia aquel día que apareció por primera vez lleno de rastras y suciedad en La Montaña, no puedo dejar de congojarme. En fin… espera un viaje intenso donde quedaré con el informático para seguir profundizando en la nueva web senequista y donde el miércoles, en el Ateneu de Barcelona, presentamos el libro del increíble Florencio Serrano. En la agenda de Nous podréis ver el lugar y la hora, así que allí os esperamos a todos… Feliz equinoccio…

Nace Editorial Dharana: el compromiso


Tras seis años de compromiso total desde Editorial Séneca y Editorial Nous con la cultura, con los nuevos autores, con la recuperación de la memoria espiritual y cultural de nuestros pueblos y sus personas, hemos querido dar un paso hacia adelante para seguir participando, desde el compromiso y la ilusión, con una nueva puesta editorial. Por eso, en el equinoccio de otoño de 2012, nace la Editoral Dharana, un sello capaz de remover consciencias y de participar en el nuevo paradigma de este milenio. Esperamos que podáis disfrutar de este nuevo ideario nacido para despertar a un mundo cargado de nuevos valores y nuevas esperanzas. Gracias de corazón por estar a nuestro lado.

www.editorialdharana.com

 

Sexto aniversario de Editorial Séneca


Un 21 de septiembre de 2006 nació Editorial Séneca con el noble propósito de ayudar a los jóvenes escritores a entrar en el circuito comercial y cultural del difícil mundo de los libros. Seis años después, hemos sobrevivido a una de las peores crisis financiera y a una de las más duras crisis del sector editorial, con el libro digital apuntando como una nueva revolución cultural.

Para celebrar este aniversario, hoy estrenamos una nueva página web que esperamos que os guste y un nuevo sello editorial: Editorial Dharana. Ahora la triada ya es completa, y esperemos que por muchos años… Gracias a todos los que de corazón habéis participado en este hermoso proyecto.

Editorial Séneca: www.editorialseneca.es

Editorial Nous: www.editorialnous.com

Editorial Dharana: www.editorialdharana.com

Vicente, un hombre notable


Su rostro me recordaba a Gurdjieff, al escritor Herman Hesse y a Ken Wilber. Pero su nombre es Vicente, doctor en medicina, investigador y docente retirado. Setenta años. Llegó desde Galicia esta mañana temprano con una sonrisa y una pequeña maleta cargado de ilusiones. Me enseñó su trilogía, la cual editaremos en Séneca. Poco a poco empezó a describirme con sumo cuidado sus experiencias con la meditación, sus viajes a Bhután, sus ideas sobre el budismo,  me explicaba los símbolos que encierra la figura danzante de Shiva, me hablaba de física cuántica, de medicina, del Advita Vedanta, del maja yoga, de las flores de la consciencia y la atención plena, de las tendencias latentes, de “la mente y la materia” de Erwin Schrödinger, pero también de Gurdjieff y su cuarto camino, de Krishnamurti, de las teorías de Jean Klein y Francis Lucille.

Escucharlo era como saberse presente ante uno de esos hombres notables que nos describía Ouspensky en sus encuentros con seres extraordinarios, caminantes, peregrinos que han descubierto la quintaesencia del “aquí y el ahora”, del estar presente y con ello, saberse presente y vivo. Saberse poseído por su Soberano interior, tal y como lo describe la sabiduría de los Upanisad.

Nos despedimos con un abrazo sentido, como lo hacen los peregrinos del espíritu. Mirándonos a los ojos, sin temor a desvelarnos como somos. Sencillamente un encuentro hermoso e increíble, de esos que te quitan el aire. Así que gracias Vicente por tu generoso tiempo y tu generosa consciencia.

¿Cómo defendernos de Leviatán?


Los ingenieros del Estado lo vieron claro. Quitemos los grilletes, demos algunos derechos a los trabajadores, quizás treinta días de descanso al año, alguna paga extra en Navidad y un poco de educación y sanidad para que la esclavitud del trabajo les haga algo más aparentemente libres. Así consiguieron trabajadores sanos y educados que en vez de morir a los cuarenta por inanición podrían superar los sesenta sin problemas. Una edad ideal para jubilarlos y que mueran en paz inmediatamente. Añadieron el ingrediente y el contenido emocional de la patria y la nación para aglomerar en un mismo sentimiento ilusorio cualquier atisbo de rebeldía. La patria eliminó al pueblo, a la comunidad, y se convirtió en la entelequia por la que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.

Con esta idea se consiguió la conocida paz social. Un complejo y macabro estímulo que permitiría amasar las consciencias en nombre del orden y el progreso. La dádiva con la que mecían la cuna era y es el mantra del “crecimiento”. Hay que crecer, hasta el infinito y más allá, por todas las tierras (colonialismo) y por todos los espacios estelares (carrera espacial). Ese es el virus macabro que Leviatán nos inyectó: la expansión, el crecimiento, el egoísmo irracional, la territorialidad. En su macabra inversión nacen los nacionalismos, hijos bastardos del mismísimo Leviatán que pretenden emular a su padre.

Por suerte Lucifer cayó del cielo con un mensaje claro: “ustedes son libres e inteligentes, y tienen capacidad de pensar y de decidir, de emanciparse de todo yugo”. Fue ahí cuando llegaron nuestros problemas, porque al rebelarnos al orden establecido cabía la posibilidad, como bien ocurrió, de que nos expulsaran del paraíso de la ignorancia y la servidumbre.

Pero Leviatán fue aún más inteligente y consolidó un conocido y pragmático paraíso en la tierra basado en la tenencia ilícita de las aguas, de las tierras, del cielo y de los aires. A eso lo llamó primero reinos y luego estados y luego propiedad privada, y esos estados fue la causa de todos los males. Su agudeza fue tal que logró confundir a los que aún parecían pensantes, señalando a Lucifer, el portador de luz, como al auténtico enemigo. Los lugares y las cosas dejaron de usarse y pasaron a ser poseídos. Se rompió el equilibrio natural del círculo y empezaron a crearse las pirámides, las jerarquías, los privilegios de unos sobre otros, la estructura.

Y fue así como poco a poco Leviatán se apoderó de los mensajes, de sus contenidos. Primero creó grandes iglesias gracias a la vanidad de los poderosos. Grandes templos, grandes partidos políticos donde aglutinar el egoísmo y la competencia, secuestrando con ello las ideas y relegándolas a lo anecdótico. Creó instituciones que secuestraron cualquier tipo de libertad y creó la ciencia como abanderada de la única y posible verdad. Las iglesias hablaban del mensaje de amor pero sin saber su significado. En las escuelas pasaban rápidamente por el capítulo de la revolución francesa porque el temario de la libertad, la fraternidad y la igualdad no era digno de estudio. La sanidad olvidó la curación y se centró en la enfermedad como vía de enriquecimiento. Y luego el ejército robó vidas y secuestró tierras y poseyó al hombre de la legitimidad para vencer cualquier promesa: la violencia organizada y la coerción en manos de unos pocos.

Ya Platón abanderó su «comunismo platónico» advirtiéndonos de la corrupción de los poderosos. Pero no fue suficiente. MIles de años más tarde seguimos padeciendo sus miserias. Con todo ello se secuestró la libertad de pensamiento y la libertad de movimiento y creó la más terrible de las armas: la normalidad, lo común y lo esencialmente sistematizado. Y fue así como Leviatán, disfrazado e invisible, creó la compleja maquinaria en la que estamos envueltos…

Y por eso ahora, en los tiempos que corren, nace la pregunta que a todo hombre libre le asfixia por dentro: ¿cómo defendernos de Leviatán? La magia del espíritu libre murió, fue enterrada o quemada en la hoguera en tiempos pasados. Pero ahora renace con fuerza ante el inevitable y poderoso despertar de la ardiente llama.

(Fragmento de capítulo de la segunda edición de «Creando Utopías»).

Entradas «Contigo somos más paz VII»


Estimados amigos,

debido a la participación de Editorial Séneca y Nous en el evento de Contigo somos más paz, tenemos entradas a la venta para que ayudéis a difundir dicho evento. Por favor, si necesitáis entradas, pedídmelas a mi correo: javier.leon@editorialseneca.es

Podéis hacer el ingreso de su importe (10€) en beneficio de Colores de Calcuta a la siguiente cuenta: La Caixa: 2100 4448 32 02 00017410

No olvidéis invitar a amigos y familiares, tanto Suzanne Powell como Emilio Fiel no os dejarán indiferentes.

Graciasssssssssss y allí nos vemos en septiembre…

Encuentros y reencuentros


Estos han sido unos días de vértigo. El jueves llegó por fin el primer libro editado por nuestro nuevo sello editorial Dharana. Muchos me preguntan el porqué de un nuevo sello y a veces resulta difícil explicar la necesaria conjunción de la triada mágica. Cualquier templo se sostiene con tres columnas: Sabiduría, Fuerza y Belleza. Simbólicamente está representado por tres columnas de estilos diferentes de la arquitectura griega: Dórico, Jónico, Corintio. De ahí mi empeño en que los sellos siempre fueran tres. Cuando Welton desapareció tristemente, dejó un vacío que ha tardado unos años en llenar. Y ahora llegó el momento. Por eso Séneca intentó representar la columna de la Belleza (Corintia), Nous la Sabiduría (Jónica) y ahora Dharana intenta representar la Fuerza (Dórica). Existen muchos más significados en sus nombres, en sus fechas de nacimiento, en sus realidades, en los tamaños de los libros, en los números de sus páginas… Me gusta jugar con la magia de los símbolos y cada libro es una criatura viva que expresa cientos de claves que se pueden descubrir con cierta atención. Así que el 21 de septiembre, aprovechando la magia del equinoccio de otoño, y los seis años que llevamos editando libros (Editorial Séneca nació el 21 de septiembre de 2006), nacerá un nuevo sello editorial y nacerá una nueva página web que espero que os guste…

Así que con estas reflexiones el viernes, libro en mano, quedé temprano en la estación de Atocha para darle un abrazo sentido a mi vieja amiga X., la cual venía desde Bilbao y pasaba por Madrid dirección sur. Desayunamos juntos recordando viejos tiempos de nuestra infancia y de toda nuestra evolución personal. Luego marché a la Biblioteca Nacional y allí estuve trabajando hasta la hora de comer, que había quedado con C. y su amiga M. Tuvimos una bonita comida en el barrio de Salamanca, hablando sobre la vida, y de cómo M. va a emprender la aventura de dejarlo todo para irse de voluntaria unos meses a Calcula, junto a las hermanas de la caridad. Fascinante e increíble experiencia que seguro le transformará la vida y la forma de contemplarla y vivirla.

Por la tarde fui de nuevo y esta vez muy bien acompañado a los cantos de Taizé en la cripta de la iglesia que visitara la semana pasada. Sorpresas de la vida, allí estaba el amigo MJ., que había cogido su coche desde el sur para pasar un rato en Madrid. Venía además acompañado con una preciosa francesa que hacía autostop y que iba dirección Bretaña. Al final ambos se quedaron a cenar y dormir en casa tras la sesión meditativa. Buena charla, buena compañía y buen rato que continuó por la mañana en la manifestación organizada por los sindicatos.

En fin, unos días de vértigo que continuaron y continúan hoy domingo con más encuentros y aventuras…

El Propósito que los Maestros conocen y sirven


Eres muy amable QHM…

todos somos maestros de todos… el baile sufí lo explica muy bien en sus movimientos… una mano tendida al cielo y otra a la tierra, porque todos los frutos que lo eterno nos regala en el día a día debemos compartirlos con los que están ansiosos de beber y comer de su néctar…

La soledad es uno de los principios básicos para poder conectar con ese «cielo». En ella nos vemos cara a cara con el Morador, ese que nos ha de guiar en la noche oscura del alma, pero también el que nos acerca al portal de la verdadera iniciación, de la verdadera luz. Por eso es necesario la meditación y el silencio para poder conectar con nuestro ser más profundo, nuestro guía y nuestro propósito. Y luego no dejar de estudiar para poder reconocerlo, para poder discriminar y discernir entre lo real y lo irreal, entre la ilusión y lo verdadero. Y por último, y aquí se cierra la santa triada, nuestro morador y nuestro propósito siempre nos llevarán inevitablemente hacia el camino del servicio, hacia el Propósito mayor, el Propósito que los Maestros conocen y sirven en silencio y humildad. El servicio a nosotros mismos, el servicio a los nuestros y el servicio al mundo. Poco a poco iremos desgranando ese camino y poco a poco nos daremos de bruces con el portal estrecho. Por eso, cuando seas atravesado por el Silencio de la Montaña y del Desierto, no olvides descender tras el necesario estudio y descanso, al Valle que tanto nos necesita y que tanto necesitamos para elevar aún más nuestra mirada. Y no tengamos prisa por alcanzar nada pero sí olvidemos lo que hacemos porque es mucho el trabajo y poco el tiempo para realizarlo, aunque la eternidad nos espere…

Gracias de corazón por tenerme presente en tus meditaciones y por aliviar el alma con sentido…

un abrazo sentido…

J.

¿Acaso la noche se separa del día?


Es hermoso mirar al cielo y ver como las aves migratorias vuelan libres sin ser entorpecidas por ningún tipo de barrera. Van de un lado para otro surcando océanos y continentes enteros y nada ni nadie las ha detenido en miles de años. Esa es la razón por la que las cosas se mueven. La sencillez de un vuelo mágico, de un torbellino de vida que va y viene y sobrevive a lo funesto. Siendo humanos hemos tenido la facilidad de desvirtuar las cosas, o de sofisticarlas de tal modo que hemos creado un mundo plagado de barreras, de símbolos, de clasificaciones, de metáforas que pretenden, quizás de forma camuflada, someternos unos a otros, olvidando el simple y llano vuelo libre.

Pero hay un rocío que sobrevive todas las mañanas. Una rosa que se levanta complaciente. Un río que sigue su curso y un ave que canta antes de que las primeras luces empiecen a empañar la oscuridad de brillantez. El alba anuncia el enigma del matiz, la sutileza que perdura en todas las vidas, la grandeza que a través del tiempo sin tiempo perdura en cada mudanza. Pero sin duda hay algo que no muda, que nos trasciende y permanece en la quietud de lo eterno. Algo que atraviesa el amor por las cosas bellas y que nos permite comprender las cosas desde su eternidad, es decir, desde su matiz divino. Cada arte, cada artesano, cada místico, cada ciencia, cada poeta y cada hechicero ha querido encontrar ese sentido de eternidad. Y al descubrirlo comprende la grandeza del secreto de vivir para la especie, para los demás, para la entrega consciente de todo aquello que está fuera y dentro de nosotros.

Nuestro sentido no es vivir para nosotros mismos. Somos solo un acorde que se escapa de la música vital. Y vuelve, una y otra vez para reencontrarse con el sentido de amar a todas las cosas, de sentirlas unidas y fusionadas en los arquetipos que crearon el movimiento y la trascendencia. No hay fronteras que nos separan, excepto la de la ceguera de no ver en la perpetuidad el sentido unido de todas las cosas. ¿Acaso la noche se separa del día? No, danzan unidas en un eterno coqueteo de invisibles formas.

Cuando el populismo triunfa


  

«Estáis esperando mis palabras. Me conocéis bien, y sabéis que soy incapaz de permanecer en silencio. A veces, quedarse callado equivale a mentir, porque el silencio puede ser interpretado como aquiescencia… Vencer no es convencer, y hay que convencer, sobre todo, y no puede convencer el odio que no deja lugar para la compasión… Venceréis, porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis, porque para convencer hay que persuadir. Y para persuadir necesitaréis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He dicho»  Miguel de Unamuno

Es evidente que las ideas han muerto. Ya no existen intelectuales, al menos esa calaña de intelectuales valientes capaces de llamar las cosas por su nombre como lo hacía Unamuno en el paraninfo de la universidad de Salamanca en el año 1936. Ahora estamos rodeados de conveniencia y populismo, de intereses y egoísmo, de mentira y vanidad. Por eso no hay ideas, porque han sido secuestradas. Y por eso no hay intelectuales, porque han sido arrinconados ante el temor de decir o pensar algo que pudiera escaldar un ápice de su seguridad social o material. Por eso vivimos en la sociedad del miedo, de la vagancia, de la ignorancia apaciguada con canciones de cuna. ¿Dónde están los valientes? ¿Dónde está la seducción de las ideas?

Cuando hoy veía la fiesta patriótica, con sus dogmas, sus ritos, sus mitos, sus propios dioses y creencias, sus abanderados y sus tótems plagados de ídolos y talismanes me llevaba las manos a la cabeza. Siempre he defendido que estoy a favor de cualquier tipo de independencia, pero no de la que surge de la ignorancia y la confrontación con el otro, del insulto o de la desmedida mezquindad que surge del orgullo patrio y tribal de la ignorancia. Es demente querer separarse en un mundo que no necesita más competencia, sino cooperación y apoyo mutuo. Es demente querer buscar enemigos en un mundo donde la amistad es más demandada. Es demente querer independizarse en vez de intentar interrelacionarnos aún más, especialmente en los momentos tan delicados que estamos atravesando. Demente y populista, de ahí su triunfo. En una sociedad enferma solo pueden triunfar ideas enfermas, caducas, obsoletas, alejadas del bien común.

Pero estamos en tiempos de populismo, y a la solidaridad le llaman expolio y al compañero de camino lo llaman enemigo. Intelectualmente hablar de patrias y naciones parece una entelequia que solo puede pervivir ante un sentimiento manipulado e interesado anclado en el romanticismo de tiempos pasados.

Populismo también es buscar en Europa el causante de la conjura mundial y pensar que lo mejor es volver a las cavernas de la peseta o a la oscuridad ambiental de nuestra piel de toro.

Pero el verdadero problema no es Europa, sino la falta de democracia, o mejor aún, la aún inmadura puesta en marcha de un ideal que debe desarrollarse en los próximos doscientos años. Estamos aprendiendo a ser demócratas, pero la democracia aún no existe. Está por nacer. Y no hay mayor base para desarrollar esa democracia que la interrelación, la relación, el apoyo mutuo y la cooperación entre los pueblos de buena voluntad.

No nos estamos dando cuenta, en nombre del populismo, de que errores de antaño empañan de nuevo nuestra realidad social. Ahora no toca la independencia de unos contra otros. Ni de España contra Europa ni de Cataluña o País Vasco contra España. Toca la interdependencia, el apoyo mutuo y la cooperación. He dicho.

Encuentros


El que mira por el espejo es el morador que observar a otros moradores. Si miramos bien el espejo, hay capas sucesivas de reflejos, como si de alguna forma, diferentes cuerpos se ubicaran en dimensiones diferentes pero a la vez interconectadas unas a otras. Eso pensaba mientras esperaba a M. en el hall del hotel Wellintong de Madrid. Realidades superpuestas, como capas de cebolla pero unidas por una dimensión común, la nuestra, la que llamamos vagamente real.

Hacía más de seis meses que no veía a M. así que el encuentro me ha llenado de cierta nostalgia, especialmente cuando recordábamos aquellas reuniones en palacio donde los abrazos sentidos -unos más que otros- daban paso a risas, ideas y protocolos. Su vida ha cambiado para mejor, al menos dado el panorama económico. He sentido cierta alegría y alivio por él cuando me relataba que sus empresas no sólo tenían una salud excelente sino que, además, crecían y obtenían beneficios. Tras tantas malas noticias, daba gusto escuchar algo así.

Hace algún tiempo intentamos crear un proyecto en común. La idea era buena, teníamos el dinero y los recursos y la tecnología y una buena base para empezar a crear. No recordaba porqué aquello no cuajó. Sin embargo hoy pensaba qué hubiera pasado si nos hubiéramos lanzado juntos a esa piscina con cierta agua. Y también me interrogaba en voz alta lo cansado que resulta llevar tantos años de pura supervivencia. ¿Por qué no mejorar, por qué no cerrar el capítulo de la ingenuidad y la enseñanza y empezar de verdad a crear cosas maravillosas y que, además, nos permita vivir de forma digna?

Lo bueno de las relaciones, de interactuar con unos y con otros es que te planteas ingentes preguntas sobre la vida. Incluso una espera inquieta puede hacer que juegues con la cámara del no-móvil (móvil que no utilizo para llamar sino para captar imágenes de momentos como el de hoy) y te hagan reflexionar sobre cientos de cosas… La vida es relación, sin duda, y hay que aprovechar las sinergias que la vida constantemente nos ofrece…

El Ojo de Horus o el éxodo de la mente


«El Ojo de Horus es tu protección, Osiris, Señor de los Occidentales, constituye una salvaguarda para ti: rechaza a todos tus enemigos, todos tus enemigos son apartados de ti».  (Libro de los Muertos).

Hoy hemos paseado por el bello y medieval pueblo amurallado de Pedraza, en la extensa región de Segovia, un lugar tranquilo y apacible que invita a la meditación silenciosa y a la observación del mundo. De eso hablamos precisamente, de lo virtual que resulta ver el mundo con nuestros cristales, nuestras experiencias, nuestras conquistas y nuestros ajustes constantes para intentar, como mínimo, cierta guía que nos conduzca por sus riveras. La mente construye el mundo, o lo va construyendo según nuestra memoria y nuestros registros pasados. Interactuamos con él en una virtual escena, con sus personajes, sus decorados, sus sesgadas parcelas de realidad y la subjetividad que en ellas mostramos.

Por eso, hay muchas formas de guiarnos por el mundo. Según nuestra experiencia, nuestros recuerdos, nuestro instinto, nuestra percepción consciente, nuestra intuición o incluso nuestros destellos de iluminación simbiótica con la realidad objetiva, esa estabilidad cósmica que nos conecta con el mundo.

Como El Udyat, el ojo mágico que permitía ver a Horus una realidad diferente, una realidad que trascendía lo visible y lo invisible, es decir, el ojo que todo lo ve.

De ahí que los filósofos hablen del éxodo de la mente. Es una forma de entender que la mente puede llegar a ser un obstáculo para la verdadera visión. Algo parecido explica el budismo y los practicantes de la meditación. La mente obstruida por nuestras experiencias y trivialidades diarias empaña la visión. ¿Cómo entonces desgarrar el velo de Isis?