El 2 de mayo del 2006, recién llegado a la Montaña, recibí con cierta emoción un libro de Mario que hablaba sobre «El Camino» y sus cosas. Era una edición de la cual, según el mismo autor, sólo existían tres ejemplares. En ese momento yo era poseedor de uno de ellos y me sentía afortunado y especialmente agradecido. La dedicatoria estaba escrita desde La Salceda, y en ella se hablaba de La Montaña y Los Asientos como un proyecto espiritual que requería un continuo caminar. Unos meses más tarde, en septiembre de ese mismo año nació en La Montaña la Editorial Séneca, apéndice de un proyecto cultural y espiritual mucho más ambicioso y que a día de hoy sigue su propia gestación. «Cosas del Camino» fue escrito aproximadamente sobre diciembre de 2004 en la cárcel. Cuando me llegó en aquel mayo de hace ahora la friolera de tres años me senté en la plaza del pueblo dejándome llevar por el sonido de los pájaros y la fuente. Antes de empezar su lectura miré al horizonte, al cielo, las montañas, La Montaña… La emoción recorría todo mi cuerpo pues me hallaba ante un libro nacido desde Lo Profundo, desde la Oscuridad Brillante y el Silencio.
Nwanda había recibido también un ejemplar que aprendió de memoria. En todas las reuniones era capaz de recitar alguno de sus aforismos intentando desvelar entre todos, incluso entre el propio autor, su profundo significado. Siempre resultaba una tarea difícil, cuanto más imposible. He tardado tres años en apreciar algunos destellos y comprender algunos aforismos. La Oscuridad Brillante supuso un antes y un después en mi propia concepción del Universo.
Tardamos mucho tiempo en decidirnos a editarlo. No era un libro normal y no era un libro para este tiempo. Venía del futuro, o mejor dicho, venía de ese lugar donde no existe lo temporal, sino un Camino que hay que atravesar con dosis de pausa y equidad.
En la propia edición queríamos reflejar concepciones del propio libro, como la Oscuridad Brillante. Es por ello que la portada en tapa dura es negra y en su centro existe una galaxia con forma de espiral. Sin embargo, cuando entras en ella, se abre un mundo distorsionado por las palabras y la luz. Ahí, en estampanciones a todo color aparecen, junto a los textos, universos infinitos plagados de luz y color, es decir, de ilusión y Brillantez. Este libro atemporal puede ser experimentado desde dentro dejando fija una huella en tu Camino…
(Foto: uno de los tres libros editados en exclusiva y la versión de Nous).

Muy requetebien!
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Biennnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn!
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Me encontraba el otro día en el Registro de la Propiedad Intelectual, inscribiendo la novela que tú sabes que quiero publicar, y en ese momento llegó un señor de la imprenta para hacer el «deposito legal» del libro de Mario Conde, «Cosas del Camino», y sentí por él y por ti una gran alegría.¡Ánimo Javier! Aunque los tiempos son difíciles, al final verás la luz de ese otro camino que tú te has propuesto recorrer.Felicidades. Un fuerte abrazo.
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