Estimada S.,
Mis padres bien, reposan en la vida palaciega de la convivencia infinita con sus hijos que se niegan sistemáticamente a emanciparse, cosa, por cierto, casi imposible con los tiempos que corren. Así que tú, con tu pisito y tu piscinita y tus estanterías plagadas de libros eres una pequeña burguesa de la clase media, ya diríamos que media-alta con ese séquito de privilegios adquiridos por un golpe de suerte y a base de cuarenta horas semanales a diez o doce euros la horita. Afortunada tú, disfruta y llena la vida de vástagos que puedan algún día presumir de que sus padres vivieron el boom inmobiliario en la buena racha y que a pesar de que pagaron un precio caro y alto, consiguieron que sus sueños se hicieran realidad: entiéndase piso, pareja y trabajo. Por cierto, procura que te toque la lotería o tus vástagos se negarán sistemáticamente a emanciparse y deberás soportar de por vida su infancia, pubertad, pre-adolescencia, adolescencia, post-adolescencia, juventud, madurez y hasta donde el cuerpo aguante. En mi caso, como bien sabes, el boom inmobiliario me estalló por la parte de atrás, como diría nuestro querido portero, y si bien me emancipé por fin de mis padres, no lo he hecho, ni creo que lo haré de por vida, de mis deudas, del banco, del director del banco, de su auxiliar, a los que aprecio mucho y visito todos los días con un regalo de retahílas lastimosas para que mejoren las condiciones de un crédito que parece además de infinito, imposible de pagar. En fin niña, disfruta de tu trabajo y de tu vida de hormiguita… los que nos lanzamos a la aventura del saltamontes, el grillo, la cigarra, el saltón, langosta, cigarrón y primos hermanos, sufrimos las consecuencias increíbles de una crisis que, como en la fábula, era de prever. Dios nos guarde y de salud, que de todas se salen… y como tú dices, si no meten a Camps en la cárcel tampoco creo que me metan a mí… digo…
Besos
(Foto: El Potato es un lugar emblemático de esa patria de la memoria donde hacen estas deliciosas patatas cuya salsa, secreto de la casa de fama internacional, hacen que los zánganos y otras especies se reunan a deglutar mientras cambian el universo y su fenomenología a base de disparates y otros menesteres. Cornellà, julio de 2009 zanganeando con Carlos).
