Ayer murió un buen amigo, un hermano. La última vez que lo vi fue hace un par de semanas. Estaba algo abatido y triste, quizás porque intuía algo, presagiaba algo. Como era costumbre, se levantó, con esfuerzo pero dignidad, y se trasladó hasta el otro lado de la mesa, donde su presidente, yo mismo, esperaba ansioso el brindis del cubridor. Un brindis que sentía con mucha emoción, sobre todo porque Joan lo hacía muy sentidamente y desde donde habita el alma. Como ya era tradicional, puso su mano en mi hombro derecho apretando fuertemente. Sentí su calor y su amor en aquello en lo que creía. Todos se levantaron respetuosos y ponían sus copas en alto mientras Joan repetía de memoria los hermosos versos: “Por todos los que sufren la pobreza y la enfermedad. Dondequiera que se encuentren, esparcidos por la superficie de la tierra o el agua. Que tengan un pronto alivio a sus desgracias, y que puedan tener un retorno seguro a su patria si así lo desean. Unámonos con reverencia para invocar sobre todos, para que sean socorridos los desafortunados y lleguen con seguridad a un buen puerto”…
En la próxima reunión él no estará, al menos físicamente, pues seguro estoy, que desde el Oriente Eterno sabrá acompañarnos con su memoria y espíritu. Joan fue una persona que siempre consoló, que supo expresar el arte de hacer bien al alma. Ahora ya lo añoramos, pero ahora, más que nunca, lo sentimos.
Que el alma que ha impregnado su buen hacer siga para siempre con nosotros.
In memorian al Venerable Ser Humano Joan Puig

Fíjate en las ‘casualidades’ y recibirás más de lo que hubieses imaginado…
El otro día recibí un libro de poesías muy bonito. Una de ellas se titula «El último colibrí» y en sus versos de hace referencia a días tristes, apesadumbrados, a pérdidas, a entierros, y a las mariposas…
Un ser muy querido para mí ha pasado, está pasando, momentos duros y nosotros con ella, con tosos ellos. Este ser y su amiga se había puesto un apodo, el de Colibrí, el de Papallona (mariposa) y otra amiga el de Jirafa.
Tres bellos animales que forman parte de mi vida, unos aquí y otra allí… Quedamos alucinados cuando vimos esta poesía en ese momento justo.
Es increíble las cosas que suceden. No sabía si podría explicar esta casualidad y mira por donde hoy es el día adecuado; curiosidades hermosas.
Gracias Javier.
Un beso enorme para Joan, familia y amigos.
Que estén expectantes…
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Cuando mi padre murió, un rico aristócrata inglés, me dijo textualmente días antes:
«gástate toda la fortuna en vivir»
De eso se trata, de vivir, porque la vida es nuestra mayor fortuna…
Besos londinenses y ánimo Javier… hay mucha vida por delante…
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no cro en la muerte espiritual, solo el cuerpo, es mas creo en la trasnsformacion de energia a un plano superior.A SER POSIBLE EN LA LUZ COMO SERES DE LUZ.UN ABRAZO!!!
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Al Sol, rey del Universo y de la naturaleza, a quien se debe toda fecundidad.
A la Luna, que alumbra los sueños y los más ocultos misterios.
A Marte, que rige los consejos y debates.
A Mercurio, dios de la vigilancia, que anuncia la apertura y clausura de los trabajos, y recorre el cielo, la tierra y los infiernos.
A Júpiter, dios de la hospitalidad.
A Venus, diosa de la generación, que crea y produce.
A Saturno, dios de los periodos y del tiempo, representante de la igualdad entre los hombres.
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Qué bonito Jaime 🙂
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Cuanta razón tienes en esa sensibilidad que derrochó Joan a la hora de brindar con el hombro en la mano del Venerable. Es la forma de hacer las cosas… simplemente bien, porque emerge la sinceridad en el quehacer, sin búsquedas de lucimientos. Lo que podría parecer un enaltecimiento del «ego», en Joan se convertía en la naturalidad propia de quien hace algo porque cree en ello. Sin más. Será difícil encontrar otro cubridor. Y si se encuentra, siempre será Joan
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