De jaulas a cielo abierto


¿Qué es eso que no nos pertenece, que nos aleja de nuestra esencia? Vivimos en una parte de nosotros mismos, en una parte ridícula, casi inexpresiva. Vivimos dormidos en nuestra prisión, ignorando la inmensidad que somos. Vivimos apartados de las maravillas del universo que nos rodea, de los secretos de la naturaleza, de la inspiración profunda, de la felicidad sin causas. Vivimos desplegados o recogidos según nuestras miserias, nuestras insidias, nuestros miedos, nuestras limitaciones. Pero no somos limitados, tan solo nos limitamos a nosotros mismos. Solo debemos dilatarnos un poquito y atravesar el muro que nos condensa. Solo debemos hinchar los pulmones de vida y ver más allá de nuestras cuevas. Somos tan grandes e infinitos, que ignoramos todo ese cúmulo de posibilidades que nos esperan ahí fuera. Solo debemos atrevernos a atravesar la línea, a dar un pequeño paso hacia lo desconocido, hacia el abismo del más allá. Sin temor, trabajando detrás del velo, pero aspirando a salir de nosotros mismos para trascendernos.

Gurdjieff y Ouspensky introdujeron las ideas del Cuarto Camino para quienes buscan la verdad sobre la existencia del hombre sobre la tierra. Dijo Gurdjieff: «¿No te das cuenta de tu situación? Estás en una prisión. Lo único que puedes desear, si eres un hombre sensato, es escapar. Pero, ¿cómo hacerlo? Nadie puede escapar de una prisión sin la ayuda de quienes han escapado antes». Pero más allá de nuestra prisión, de sentirnos presos de nosotros mismos, de nuestras pequeñeces humanas, debemos descubrir que no somos cárcel, sino cielo abierto. No somos jaula, sino viento con capacidad de esculpir en los susurros del tiempo bellezas incandescentes.

4 respuestas a «De jaulas a cielo abierto»

  1. Hay un proceso continuo de aprisionarnos en el que participa incluso nuestra propia familia. Un deseo envidioso de limitar la libertad del otro para que su imagen no descomponga el pobre y tranquilo pesebre. Y una intención de mantenernos subyugados como a dóciles animales productivos.
    El primer paso a la libertad es tomar conciencia.

    Un abrazo, Rive Gauche.

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  2. Somos nosotros los q fabricamos nuestras propias prisiones y no empeñamos en permanecer dentro ,nos es más fácil vivir,nos lo dan todo y mos sentimps más a gusto dentro de nuestra jaula ,rompamos nuestras cadenas.

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  3. El verdadero problema, es que no somos conscientes de nosotros mismo, lo demás no existe. No existe el amor, no existen los celos, no existen la envidias, no existe el odio, etc.todo son gravaciones.
    Somos seres autodesarrollantes, pura energía, en cosecuencia podemos conseguir lo que queramos. Solo debemos cristalizar, muchas años trabajando cada dia, con piedras en un bolsillo y pasando una pieda a otro bolsillo cada vez que durante el día seamos conscientes de nosotros mismo. Como mucho dos piedras al dia. Y muchos dias ninguna.
    La fórmula es muy sencilla. Objetivo claro, desearlo intensamente y verlo realizao. No falla..

    Salud. Fulcanelli.

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