El Minotauro y las pruebas del Laberinto


Tras pasar una larga noche de frío e insomnio en el hotel Prius, he llegado tarde, demasiado tarde a todas partes. Y cuando llegas tarde resulta que todo el mundo se ha marchado y te preguntas porqué llegaste tarde y porqué todo el mundo se marchó.

Como el Asterión de Borges, he llegado a mi inmensa casa con infinitas puertas sin cerradura, llena de pasadizos sempiternos. De nuevo vagando por esta interminable morada. Como Asterión, tengo la esperanza de que algún día llegue Teseo para liberarme de los interminables pasillos vacíos y huecos, de esa soledad tan desolada.

Y mientras eso ocurre, recuerdas los accidentes, las caídas, el esfuerzo inhumano por llegar a la cima y ver como tus dedos se resbalaban en el último instante. Y luego la caída… Esa caída que en términos absolutos significa perderlo todo. El tiempo, los recursos, el esfuerzo, la ilusión, la esperanza, la lucha, las personas… Todo para nada, porque todo puede resumirse en una corta frase que habla de rabia y venganza. Una frase que puede dinamitar todo un futuro, toda una vida. Una frase lapidaria que puede terminar con la ilusión de volver a empezar una vida plena y llena y borrar de un plumazo todo un pasado corto pero intenso, enterrado en cualquier sótano.

Al menos cuando he vuelto estaban los perros y su alegría. Esta vez esperaban con un nuevo amigo que promete convertir esta casa en una perrera llena de galgos y podencos, de perros que muerden su vida perra. Al menos ellos permanecían ahí, impasibles al tiempo y a la ausencia. Elevados de alegría cuando vieron atravesar el pórtico ante la inclinación del coche cargado de libros, de antiguos libros que pude recuperar de mi vieja casa. Libros, más libros, en un tiempo donde tener uno de esos ejemplares resulta ser como mínimo un acto de coleccionista. Pero hay tantos pasillos por rellenar, tantas habitaciones por completar de sabiduría y conocimiento.

La noche ha sido larga y fría, pero por fin llegué a casa, a esta casa que esperaba paciente en un día plagado de primavera, con florecillas y sol radiante, con cielo azul y un toque mínimo de esperanza.

Es extraño estar en este laberinto que no hemos buscado. De repente me siento un Minotauro encerrado en un galimatías diseñado expresamente para no poder salir del mismo. Y durante meses he estado alimentando a la bestia con sacrificios innecesarios, con personas inocentes que fueron ofrenda para mantenerlo con vida. Por eso ahora suplico, pido a voces que pronto llegue Teseo y de muerte a la bestia. Será la única forma de salir del laberinto, será la única forma de que ningún inocente más sea devorado por las ansias de la perdición. El hilo de la fábula siempre nos lleva a experiencias extrañas y difíciles. La vida, dicen…

5 respuestas a «El Minotauro y las pruebas del Laberinto»

  1. Mi querido amigo, retornar a tu hogar, a tu casa, aunque vacia, es una sensación al principio extraña por estar algunos días lejos de ella, pero una vez de nuevo instalado, se saborea como el mejor manjar… Hay soledades deseadas y otras impuestas, pero al fin y al cabo soledades, pero como creo que eres un hombre con un mundo interior muy rico no tendrás problemas nunca en disfrutar de la soledad…
    Me ha encantado ver la foto de los perritos y de que tengan tanto tú como ellos un nuevo amigo, señal de que tu hogar esta siempre lleno de luz, aunque tú no estés, porque parte de ella la llevas encima.
    Un abrazo apetuñao…

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  2. Quizá te haga sentir bien el saber que el texto que escribiste hace días sobre el sentimiento de soledad (El helado alarido) sirvió para saberse más entendido una persona que es un encanto y a la que quiero muchísimo.
    Le vino bien leer lo que otras personas sienten.

    ¿Así la perrita Luna desapareció del todo?

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  3. Podría ocurrir, quizás, que alguna bella y gentil Ariadna esté expectante, acaso, para ayudar y acudir cuando se le requiera … Seguro que está esperándote …
    No hay que perder nunca la esperanza y no olvides que el sol siempre sale por el este, cada día y disipa las brumas nocturnas y la oscuridad … y la luz triunfa, siempre …
    En seguida comienza otro año con otros nuevos aires y posibilidades por llegar …
    Muchas gracias, Javi.
    Con mis mejores deseos para tí y para todos para el próximo 2012.

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  4. ¿Por qué ha de ser Teseo quien te solucione el problema?
    ¿Y si no se acuerda de ti; si no fuera más que una leyenda?
    ¿Wu wei o a Dios rogando pero con el mazo dando?

    Disculpa, compañero. Es la edad.
    Un abrazo.

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