La dama del lago azul


La dama estaba sentada en un jardín encantado, más allá de las tierras del norte… Tuvo la valentía de escribir estas letras que ahora acompaño, y tuvo la valentía de compartirlas… Así que con su permiso, y para que no caigan en el olvido, tomo la iniciativa de volcarlas al infinito… Es hermoso compartir la belleza compulsiva de un momento realmente emotivo…

 

El avatar se despierta en el ahora, el presente… lleva guardando su espada en silencio, es su secreto de hace vidas… Es para defender a los seres de luz…

La dama del lago resurge bajo su disfraz siendo realmente Alexandra, cuyo color de siempre es el azul como sus ojos… Siempre viste de azul, así realza los portales de su alma para que quien la mire, pueda navegar por ella.

La sincronicidad unirá a los dos después de tanto tiempo ansiando ese encuentro mágico. Lugar del encuentro…La Montañade los Ángeles. Otro no sería adecuado para ese gran momento de magia cósmica.

Como mariposa azul lleva un tiempo visitando el lugar para rozar cariñosamente con sus alas el aura del avatar y dejarse notar sutilmente… Así, preparando el terreno para ese momento que pronto será señalado en el calendario para nunca ser olvidado.

El vuelo se tomará para alcanzar las más elevadas aspiraciones jamás imaginadas y estando ya libre la autopista de amor, el jumbo ya podrá tomar tierra para no despegarse nunca jamás de su dama del lago azul… El amor ha dejado de doler… Y sólo puede vivirse con el más increíble deleite que provoca lágrimas de placer, gozo, felicidad, y AMOR… infinito. Dos almas gemelas en sincronía… en armonía, encantados.

Texto inspirado de este otro, un original canalizado para seguir inspirando a Alexandra…

Y todo un avatar se despierta en el ahora…. y una espada es defendida en silencio y socorre en la luz que la contiene… Y un santo grial lleva por estandarte en su empuñadura… la dama del lago vuelve a resurgir… Alexandra en la azul llamarada se hace presente… En la santidad del santo ermitaño… el amor no duele… El amor contiene mariposas azules en el aire… silencios eternos en la Montaña…Caminos que ahora son reales porque dejaron de ser una utopía… La sincronicidad es el milagro de lo que se siente imposible… El amor dejó de doler al ser uno mismo en todos y todos en uno mismo y así nacen los hijos de Alexndra, la dama del lago, que abraza el santo grial en su propia alma… Y aquel que la vea la verá como una mariposa azul volando libre con el viento… Y su soledad será calmada porque verá a su gemela alma…

 

El lazo que nos une


Todos los días son milagrosos… todos los días ocurren pequeñas cosas que hacen única la existencia… Ayer, mientras daba de comer a las hormigas que se han instalado en mi cocina y observaba su comportamiento a la hora de organizarse de forma asombrosa para rescatar ese trozo de magdalena gigante que de repente había caído como maná del cielo, pensaba en como la naturaleza se organiza a todos los niveles de forma asombrosa, increíble. Cualquiera que me viera tumbado en el suelo, viendo a cientos de hormigas correr de un lado para otro de forma organizada, pensaría que estoy como una cabra con cencerro incluido… Como últimamente me tomo muy en serio eso de la práctica de la ahimsa, iba recogiendo las hormiguitas y dejándolas en algún lugar del jardín con la esperanza de que abandonaran la cocina, a pesar del buen servicio de limpieza que me hacen al recoger todo tipo de migas (principalmente migas de galletas y magdalenas, que es en lo que se basa mi dieta principalmente)… Pues lo milagroso resultaba de la observación hacia esa unidad en la que vivían, todos a una, como un conglomerado armónico y para nada fragmentado que en unidad se disponían a arrancar hasta el último trozo de maná-magdalena.

Y en esa unidad estaba pensando cuando de repente esta mañana sonó el teléfono. Era una mujer que deseaba comprar un libro… Me dijo su nombre y el corazón me dio un vuelco. No dije nada hasta que no me dio el nombre del libro que deseaba comprar a lo que yo contesté, para su sorpresa y arriesgándome a equivocarme: “el libro de tu amigo Javier León”… A pesar de que habían pasado más de veinte años, pude reconocerla. La última vez que nos vimos le prometí que siempre le escribiría una carta, al menos una carta al año. Y eso hice durante casi veinte años por Navidad, hasta que en 2008, mientras vivía en Alemania y escribía la última tradicional postal de Navidad a los viejos amigos, sin saber porqué, las cogí todas y las lancé al fuego de la chimenea sin volver a recuperar esa hermosa tradición. Y cuando hoy M. me lo ha recordado diciendo que todos los años esperaba con alegría esa carta, esa postal, me he emocionado, y he visto que la unidad no se ha perdido. Pueden pasar años, eternidades, pero hay algo que nos une, un lazo misterioso que nunca muere y que, como ocurre en el increíble mundo de las hormigas, nos mantiene cohesionados y vivos. Quizás este año vuelva a retomar mi promesa, y siga alimentando el lazo místico del amor humano. Gracias M. por tu llamada… Nunca imaginamos hasta donde puede llegar la verdadera amistad…

¿Qué ves cuando no ves?


Carta recibida de una buena amiga que me ve con buenos ojos. Con su permiso, me ha gustado tanto que me permito compartirla. Gracias de corazón por estas dulces palabras que resucitan a un muerto… Así da gusto seguir apostando por la esperanza… y por el amor… Da gusto saber que hay ángeles capaces de escribir cosas tan hermosas hacia otro ser humano… ángeles sintientes capaces de ver lo bello de entre el alboroto de este mundo… Qué bello sería el mundo si fuéramos capaces de ver en el otro su parte más profunda y hermosa…  Gracias de corazón…

……veo un hombre sensible, tierno, romántico, fiel, reflexivo, frustrado en este mundo donde no se siente comprendido ni de niño ni de mayor…y que siente que no encaja en este mundo…sueña con otra casa, otro mundo, otras personas como él….anhela el amor profundo y la entrega incondicional y la grata felicidad de estar «en casa» con los suyos….veo un hombre soñador, creativo, juguetón y complaciente cuando se siente a gusto y correspondido….siento un hombre cariñoso, mimoso, y entregado en el amor verdadero cuando su corazón late en armonía con su compañera del camino…..un hombre dispuesto a arriesgarse en todo por conseguir lo que su alma anhela y reclama…..un hombre capaz de remangarse para trepar al árbol más alto y coger la manzana más apetitosa para su amada caprichosa…..veo un hombre que disfrutaría saltando la valla más alta para entrar dentro de un jardín de rosas silvestres y coger la más bella y entregársela a su dama con las manos ensangrentadas por las zarzas que decoran el camino del rosal.

Veo todo un hombre….como pocos que hay, que en este mundo valga la pena arriesgarse por él…….y por el cual valdría la pena apostar por un amor como el suyo….. cualquier mujer a su lado debe sentirse una dulce privilegiada…. ¿quien será la elegida?….bendita sea entre todas las mujeres…..

Carta a un católico de un hijo de las luces


Estimado R.,

Perdona que no te haya contestado antes pero septiembre ha sido de vértigo, así que aprovecho ahora que me has llamado para puntualizar lo que ya te he adelantado por teléfono.

La masonería es una escuela iniciática en la que, a medida que vas avanzando en ella te das cuenta de todo su origen cristiano y su conexión inevitable con la Iglesia Católica. Muchos masones y católicos contaminan este hecho con falacias y propaganda insulsa, pero lo cierto es que masonería y catolicismo están más conectados de lo que muchos creen.

Los masones antiguos construían templos cristianos y católicos, los modernos, templos interiores, pero su esencia es cristiana y católica y eso se ve claramente en sus ritos y costumbres, en sus signos y símbolos.

Las contradicciones de las que hablas nacen de la ignorancia pura y dura, que es el mayor de los pecados humanos. Por eso los masones reclaman luz, más luz, siendo ellos mismos muchas veces cegados por la misma. En mi libro (yo he venido a hablar de mi libro) Antiguos manuscritos hago una crítica feroz a esa ignorancia de los propios masones y católicos…

Lo importante, y tú lo has expresado muy bien es que nos reconozcan por nuestras obras, y no por nuestras afiliaciones. Lo importante es que el resto de la comunidad diga de ti lo que eres por ser buen hombre, buen padre, buen amigo. Todo lo demás solo son sistemas que pretenden mejorarnos como seres humanos, ya sea desde la compasión cristiana, la fe y la esperanza judía, desde la luz cabal de los sistemas iniciáticos, la práctica de la voluntad búdica, la mística musulmana, la devoción hinduista o… Todo esto solo son manifestaciones de un mismo espíritu que supera el entendimiento racional. Son productos culturales que se adaptan a cada pueblo y tiempo para expresar una única verdad. Todos los místicos de corazón lo saben y llegan a esta misma conclusión. Todo es Uno, y solo el hombre es capaz, con su mente dual y circunstancial, separar la Unidad.

Lo importante, como digo, es ser buena persona, y hacer de este mundo bueno, un mundo mejor… Al menos luchar todos los días para dejarlo mejor de como lo encontramos… Ese es nuestro reto como personas, como sociedad y como generación… Pulir nuestra piedra humana para construir un edificio social excelente… Como esos templos antiguos que se alzaron para conmover al espíritu y traerlo a la luz… ¡¡¡luz, más luz!!!

un abrazo sentido y fraternal…

Ghandi y el respeto a la vida de los animales



«Siento que el progreso espiritual nos demanda que dejemos de matar y comer a nuestros hermanos, criaturas de Dios, y sólo para satisfacer nuestros pervertidos y sensuales apetitos. La supremacía del hombre sobre el animal debería demostrarse no sólo avergonzándonos de la bárbara costumbre de matarlos y devorarlos sino cuidándolos, protegiéndolos y amándolos. No comer carne constituye sin la menor duda una gran ayuda para la evolución y paz de nuestro espíritu».

“Para mí, la vida de un cordero no es menos preciosa que la de un ser humano. No estaría dispuesto a quitarle la vida a un cordero en interés del cuerpo humano. Opino que, cuanto más indefensa sea una criatura, más merecedora es de protección por parte del hombre frente a la crueldad del hombre. Ruego constantemente a Dios para que nazca sobre esta tierra algún gran espíritu, hombre o mujer, encendido en la piedad divina, capaz de librarnos de nuestros horrendos pecados contra los animales, salvar las vidas de criaturas inocentes y purificar los templos.” 

Botiflers y Maulets


Los partidarios de Felipe V o los partidarios de Carlos III se siguen reencarnando generación tras generación defendiendo, igual que en aquella época, motivos económicos y sociales que pretenden un mayor beneficio para unos o para otros. Y todo en torno a un territorio, a una cultura, a un pueblo. Olvidando los principios globales de paz fraternal, armonía igualitaria y libertad universal. Seguir pensando en territorios y no en personas, en fronteras y no en lugares comunes es seguir empeñados en retroceder a los instintos primarios de las cavernas. La libertad de los pueblos no se consigue, como se conseguía antes, a base de guerra y cañón, de juicios peyorativos contra el enemigo, de quema de banderas y corte de cabezas a diestro y siniestro. Hay otras formas menos patrióticas y menos nacional-nacionalista de llegar a una emancipación total. No buscando posiciones contra unos y otros, sino siguiendo la senda de la madurez como pueblos, pero sobre todo, como ciudadanos.

Estoy de acuerdo en que se supriman las diputaciones, pero también en que se supriman las regiones, las autonomías y los estados, y que el verdadero poder recaiga en el pueblo, en los ayuntamientos, en las ciudades. No queremos más patrias, más Estados, más naciones. Que caigan todas las patrias y naciones y que seamos una humanidad, un pueblo, un mundo de personas humanas, de carne y hueso, respetando nuestras diferencias e idiosincrasias. Estamos cansados de gastar fuerzas, energías y esfuerzos en las divisiones inútiles. Es hora de sumar y de ver al otro no como a un enemigo a batir, sino como a un aliado con el que llegar más lejos… Las libertades se consiguen desde la libertad, el diálogo y la razón. La visceral conducta de ensalzar las diferencias acabará con nosotros. Somos una raza, somos un planeta, somos un pueblo. Aprendamos a mirar hacia arriba, y no hacia abajo.

El camino de la mariposa azul


Tras poner alguna lavadora y comer algo he cogido el coche y como al final no fui a Londres, me he marchado al cine a ver una película de extraterrestres. Creo que esta es la cuarta que veo en menos de un mes sobre esta temática. Será que nos van a invadir y nos están avisando o que ya nos han invadido y nos están concienciando. Sea como sea, el pobre ET ha podido escapar sano y salvo a su planeta, no como los pobres de la semana pasada, unos grises que terminaron sucumbiendo en pleno Oeste Americano en las manos de la bella Olivia Wilde, también de las Pléyades, pero haciendo de buena, porque en las orbes cósmicas, según la imaginación humana, hay entes celestes buenos y malos. Pero para cara de marciana la que tenía hoy la taquillera, que ya me debe tener fichado como el chico raro y solitario que solo ve películas de ETs… Y es que me resulta tan interesante antropológicamente hablando como imaginamos las culturas de otros planetas… Incluso recuerdo que de adolescente hice mi propia clasificación alienígena. Siempre me he preguntado si alguna vez los selenitas descubrieron vida en la Tierra y decidieron irse echando leches cuando vieron la que aquí habíamos montado.

En eso iba pensando cuando, mientras hacía tiempo repasando las portadas de los periódicos en un Opencor cercano, recibía el mensaje de otra bella Olivia Wilde, pero ella más cercana y accesible. Me contaba su hermoso sueño que ha titulado “El Camino de la mariposa azul”. Me decía, también ella volviendo del cine, que su hija le había dicho, textualmente: “si tenemos una hermanita quiero que se llame Alexandra”.

Me he quedado de piedra con la sincronía y la explicación. Tan de piedra por muchos motivos, entre ellos, porque una de mis hijas, no sé si en el futuro real o literaria se llama así, Alexandra. También le hablaba de las otras mariposas azules, las que aparecen en mi último libro en ese lugar que describo como la Tierra Pura, y el nombre que le dimos a nuestro cuarto sello editorial que nunca vio la luz: Phylira, representado por una bella mariposa azul en su antigua página web… En fin… cosas de la vida causal, esa que no pide permiso a lo denso, sino que siembra a su antojo las ideas en el mundo sutil, hasta que son precipitadas al mundo que llamamos real… Pura magia, puro sentido. La vida siempre es soberana. La vida siempre aflora hacia nosotros.

(Foto: El cine más cercano está a más de cincuenta kilómetros de la Montaña. A la vuelta pude contemplar un espectacular atardecer que hizo más llevadero el regreso… pero… como me gusta tanto conducir… Eso sí, menuda plaga que estamos hechos. Eso pensaba mientras volvía a mi cueva de ermitaño y observaba la de carreteras y cables horrendos que rompen la sintonia del hermoso paisaje andaluz)…

Einstein y la emoción de lo misterioso


Einstein y el poeta bengalí Rabindranath Tagore se encontraron en 1930
y hablaron de música, arte y pensamiento.

 

“La emoción más hermosa que podemos experimentar es lo misterioso. Es la emoción fundamental que está en la cuna de todo verdadero arte y ciencia. Aquel a quien esta emoción le es ajena, que ya no puede maravillarse y extasiarse en reverencia, es como si estuviera muerto, un candil apagado. Sentir que detrás de lo que puede experimentarse hay algo que nuestras mentes no pueden asir, cuya belleza y sublimidad nos alcanza sólo indirectamente: esto es la religiosidad. En esto sentido, y sólo en este, soy un hombre devotamente religioso.”

El fin de las ideologías


La moral universal parece que llega a la conclusión de que el color de una piel no es motivo de exclusión entre los seres humanos. Ya no vemos a los negros como negros ni a los blancos como blancos. Incluso parece que también estamos anulando las barreras de género, no viendo a las mujeres como mujeres y a los hombres como hombres, sino que hablamos de personas humanas, indistintamente de su color, su raza o su género.

En la España visceral posfranquista aún vivimos en una especie de apartheid ideológico dividido entre rojos y azules, los de izquierdas y los de derechas. Existe un extremismo ideológico irreconciliable entre unos y otros, pretendiendo ambos ser poseedores de algún tipo de verdad. Lo cierto es que ese extremismo es excluyente, sectario, absolutista y en cierta forma crea y recrea una especie de xenofobia hacia el contrario que se traduce en un “racismo” ideológico insoportable.

Por desgracia, en nuestro país aún no hemos superado la guerra civil, o quizás, si miramos la historia, siempre hemos vivido en una continua guerra civil de la que no somos capaces de salir. Somos un país visceral, sensibles a los cambios de la luna, ideológicamente determinados y presumiblemente inamovibles en nuestras pequeñas convicciones que pasan por ser de izquierdas o derechas, nacionalista o patriota, aspirar a ser funcionarios y a tener, eso sí, nuestro piso o casita de propiedad. Nos guiamos por el amor o el odio hacia esas cosas, sin ser capaces de tener otro tipo de esquemas en nuestra cabeza o imaginación.

Algún día quizás nuestro pueblo madure y seamos capaces de alejarnos de nuestras propias ideologías, al igual que ya lo hemos hecho con nuestras propias creencias religiosas, que han pasado del ámbito público al privado. Y entonces, seamos capaces de ver al otro como seres humanos, más allá del plano ideológico en el que vivamos. Porque el futuro no estará regido por una u otra ideología, sino por la síntesis y la comunión de todas ellas. Necesitamos un mundo lleno de ideas, de buenas ideas, y no de ideologías. Necesitamos fábricas de ideas, y no cadenas de montaje ideológicas absolutistas, excluyentes y trasnochadas. Somos personas libres, y debemos aspirar a ser libre pensadores, libre creadores…

ARS LONGA VITA BREVIS: la vida es breve pero el arte perdura


Hoy es uno de esos días raros en los que empiezas a mirar el mapa con un deseo terrible no de huir de las responsabilidades, pero sí correr hacia la aventura del viaje por el mundo inabarcable… Quizás porque sea viernes o porque el orbe se ha parado o porque la gente ha desaparecido o porque el silencio se vuelca de forma intensa entre los recovecos de las rocas durmientes al borde del camino o… El caso es que me han invitado ir a Londres y la tentación ha sido grande… y llevo toda la tarde debatiéndome si ir o no ir… cosa que antes ni me lo pensaba, a favor o en contra, pero había certeza. Ahora hay duda, y donde hay duda hay vida…

La mañana ya empezó extraña. De esas en las que te levantas y de repente te sorprendes abrazado intensamente a la almohada intentando rescatar los recuerdos del sueño plácido… una almohada… Vaya… y lo otro, un sueño… vaya, vaya… con lo breve que es la vida… y abrazado a una almohada… Prometía a unos y a otros lo de esperar seis meses pero si sigo teniendo almohadas y sueños así, no sé si ese tiempo será prudencial o innecesario. Por un lado nace ese deseo de tener cierta paz interior y por otro, los interminables estímulos de la vida que no entiende de quietud. Por si acaso, le decía hoy a un amigo que abrazara intensamente a su pareja y le susurrara al oído ese “te quiero cariño”, que luego nunca se sabe cuanto tiempo tienes que estar arropado a la almohada.

En fin, como decía, un día extraño con casi 33 grados a la sombra y con unas mariposas aquí dentro que de nuevo quieren clamar algo… Veremos…

Ejercicios espirituales


Hoy, cuando te levantes, abre la ventana, sonríe y dirige un guiño al padre sol, al hermano viento, a los pájaros que posan cerca de tu ventana en la selva mística de lo diario. Deja la ventana abierta un buen rato mientras te diriges a tomar un buen desayuno cargado de maravillosas frutas y déjate llevar por el río de la vida.

Sal a la calle para ir al trabajo con buen humor. Que esa sea tu puerta dorada y toda tu sabiduría. Sonríe al abuelo de la esquina, guiña al niño que va por primera vez a la guardería, posa tu mirada en el vagabundo que pide algo. Sé cómplice de todo cuanto acontece, sin juzgar sobre el bien o el mal de cada experiencia.

Y cuando llegues al lugar donde el sustento se gana, toma la palabra sólo cuando te la pidan, y en silencio, en profundo silencio y respeto, has tu trabajo de la mejor forma que sepas. Intenta aprender, porque cada día es una enseñanza y un misterio que hacen que la estrella que llevas en la frente y en el corazón se fortalezcan siempre.

Y cuando regreses da gracias, por el día, por el trabajo, por los colegas, por la comida, a la cual te has entregado respetuosamente, por todas las cumbres escaladas y los valles atravesados. Sé peregrino del instante y amante del momento. Y sal de nuevo a la calle contemplando todos sus detalles, toda su gente, todo su hilo de vida, todo su entramado, todos sus lazos unidos unos entre otros. Sigue sonriendo al fuerte y al débil, al alto y al bajo, al rico y al pobre, sin distinción de credos o ideas. Y cuando llegues a casa, abraza a tu hermano y a tu padre, a tu hijo y a tu pareja, y no olvides, jamás, dar gracias por todo lo que has recibido de ellos. Y por la noche, recogido en la recapitulación vespertina, cuidadosamente, siente la grandeza de estar un día más vivo, sintiendo, pensando, haciendo y formando parte de este gran misterio que es la vida. Estos serán los mayores ejercicios espirituales para la vida cotidiana, para la felicidad real. Sacraliza cada acto y has de cada acción un acontecer sagrado, una comunión única y bella.

¿Por qué nos molesta el otro?


Ayer recibí un mensaje largo de un indignado que no deseaba, bajo ningún pretexto, editar parte de su obra poética en una editorial donde habíamos editado a banqueros. La afirmación me dejó atónito y sin palabras. Justamente ayer estaba escuchando el discurso que en 1963 pronunció Martin Luther King a cuento del racismo y la xenofobia que por esos años y durante más de cien años se vivió en Estados Unidos. Tengo un sueño… decía…

Parece mentira que en un mundo donde están cayendo moralmente los muros del apartheid aún existan personas excluyentes, que te juzguen por tu clase, tu raza, tu condición social, tu cartera, tus ideas o ideologías, tus creencias, tus virtudes o defectos. Como si nosotros fuéramos absolutos poseedores de la verdad y el otro un pobre errado y perdido con el que no merecemos mezclarnos.

Es cierto que existe una ley de afinidad, pero no hay mayor afinidad que ver al otro como un ser humano, como una persona sintiente, de carne y hueso, independientemente de su circunstancia egoica, capaz de ser libre, capaz de querer ser libre, capaz de soñar en ello.

En estos años he vivido muy de cerca todo esto. Gente epidérmica que se acercaba a ti por la apariencia, por lo externo, por todas esas florituras que adornan nuestras vidas, sin pararse un minuto a explorar a la persona que había dentro, al ser que habitaba en todo eso. Personas confundidas por los flases de la fama y el poder, del dinero y la apariencia. De ahí luego las decepciones, las desilusiones. Cuando para nosotros es más importante lo de fuera, que siempre es circunstancial y provisional, y olvidamos lo de dentro, hemos perdido el sentido verdadero de humanidad. Es una pena que hoy día aún se juzgue al otro por lo que tiene y no por lo que es, por lo que piensa y no por lo que hace. Es una pena que la epidérmica visión de las cosas aún nos suplante como seres humanos.

Sí querido amigo, hemos editado a banqueros en nuestra editorial, y también hemos editado libros a camareros, jardineros, carniceros, abogados, artistas, poetas, místicos, historiadores, catedráticos, científicos, profesores, antropólogos, pintores, amas de casa, presos… en definitiva, a personas de carne y hueso… adultas, maduras y libres.

Soit ici soit à la fin du monde…


Hoy me escribía bellas palabras con M., diplomática catalana que ha vivido cuatro años en Madrid y que contaba lo complicado que es pensar en esa ciudad cuando internamente hacía relaciones con ella. La verdad es que a ambos nos ha servido de terapia porque tengo una sensación parecida que intento gestionar como puedo.

Joven, hermosa, madura, entregada a las causas que merecen la pena, se perfila en la ambición de conseguir la felicidad en todos los sentidos. En el amor, en lo profesional, en la vida. Hablábamos de lo difícil que resulta encontrar el justo equilibrio en las relaciones de pareja. Compleja esa delgada línea que separa la entrega total de la exigencia, el amor incondicional del recelo, las angustias y los miedos. Ella se siente traicionada, pero aún así, ama terriblemente a ese hombre. Me ha parecido loable que a pesar de todo lo vivido aún posea ese sentimiento noble y sincero. Todo un ejemplo de renuncia y amor. Y cuando ese amor es puro y nace del corazón, ya nunca puede ser olvidado, ni por un lado ni por otro. Y al final, cuando pase el tiempo, siempre lo recordaremos como un regalo del cielo, como un don que nos fue dado, como una práctica silenciosa que nos llevó por el camino bueno.

Ahora toca luchar y resolver con prudencia y fortaleza estos momentos. Reconstruirnos como personas, cerca o lejos de Madrid, fuera o dentro de nosotros mismos. Cada día nos vamos reconquistando un poco más querida M., así que me quedo con tu bella frase de despedida: “nos vemos pronto, soit ici soit à la fin du monde”,y que así sea…

(Foto: mientras esta tarde comía croquetas vegetarianas congeladas y hechas por mi madre este agosto y escuchaba las noticias del telediario intentaba poner orden en el sistema de facturación que por algún motivo estaba enfadado conmigo. Será la crisis…)

No hay amor sin misterio


La mañana había transcurrido con mucho ajetreo debido a que Julia y yo debíamos bregar con las correcciones de más de cien poetas para un poemario muy especial que estamos preparando. Cien poetas que nos escribían ilusionados por el librito que pronto verá la luz (Poetas del 15M) y que ha supuesto un trabajo ingente. Y esos cien autores se entremezclaban con la visita inesperada de docenas de pájaros de todas clases que de repente hicieron parada en el jardín. Estaba acostumbrado a las golondrinas, las cuales entran en casa por una ventana y salen por la otra como si estuvieran en campo abierto. Pero la visita mañanera me sorprendió por lo inusual. Así que el día, todo el día, transcurrió a caballo entre poesía, poetas y aves del cielo. No está mal. Horas agradables con una temperatura agradable.

Por la noche vino a visitarme R., un autor novel y amigo. Me contaba lo feliz que estaba por la experiencia de haber editado su primer libro. Hablábamos de la angustia de los autores noveles, de su intenso deseo de editar su obrita y de lo afanoso que resulta, una vez cumplido ese sueño, seguir la senda de la escritura. Se llevó de casa uno de los primeros ejemplares de “Ama hasta que te duela”, cosa que me hizo ilusión, ya que el vivió en primera persona, cuando yo andaba por Alemania, ese amor doloroso.

Ayer, que empezó de nuevo a despertar la llamada de la aventura y a dibujar en el mapa lugares posibles para visitar, viajé de un lado a otro explorando con la imaginación aquellos sitios donde ir. Curiosamente el libro de R. está ambientado en la verde Irlanda, en la ciudad de Malahide, en el condado de Fingal. Allí transcurren los hechos de su historia, un lugar que no conozco y que quizás visite próximamente. También tenía programado, por temas de tesis, un viaje al sur dela Indiapara terminar de perfilar algunos flecos antropológicos. Veremos a ver si las circunstancias presentes y futuras lo permiten ya que se presenta un año muy movido en muchos aspectos.

Y bien, la buena noticia es que como ya sabéis “Ama hasta que te duela” ya está en casa… Ahora empieza un nuevo reto, porque este libro será una especie de transición en mi vida literaria. Una especie de puerta abierta para que Alexandra crezca en mis adentros y siga produciendo momentos únicos y misteriosos. Y digo misteriosos porque no hay vida sin misterio, y el misterio es un subproducto del amor, porque sólo amamos lo que encierra un secreto, solo amamos lo que nos hace sufrir por alcanzar la puerta de todo misterio, como nos recuerda el Tao. Por eso no hay amor sin dolor y no hay amor sin misterio. Por eso, ama hasta que te duela… produciendo momentos en los que la gestión del misterio pasará inevitablemente por comprender la síntesis del amando…

(Foto: cuando entras en mi casa, lo primero que ves justamente en frente es una reproducción de  «El Hombre de Vitruvio», de Leonardo Da Vinci).

Joaquin Tamames: «hay que hacer bien las cosas»


“Creo que eres la persona mas querida, por todo el mundo, de todas las que conozco”. Esto es lo que decía un post de una amiga en una de las redes sociales. Al leerlo esta mañana temprano me ha conmovido y me ha sacado estas palabras. Porque lo normal es que te digan estas cosas en forma de homenaje cuando ya no estás, cuando te fuiste al otro lado, pero cuando te lo dicen en vida, es porque esa persona es muy grande, es un gran alma. Y así es Joaquin, o Joaquinet, como a mí me gusta llamarlo cariñosamente. Un alma grande que se pasea por el mundo regalando sonrisas y amor, generosidad y bienestar, que ayuda a todo el que puede de corazón con su maravillosa Fundación Ananta ( www.fundacionananta.org ) ofreciendo al pobre y al rico, sin distinción de clase, todo cuanto esté en sus manos. En India pude colaborar con su proyecto «Colores de Calcuta» y es allí donde se puede palpar de primera mano lo que el amor en acción es capaz de materializar.

Me lo presentó MC hace ya más de seis años y desde entonces siempre ha estado ahí, en lo bueno y en lo malo, para reír o para llorar. Hicimos algunos viajes juntos a Mongolia, buscando la ciudad perdida de Shambhala o a la India para meditar en Mount Abu, un lugar increíble. Su sentido del humor, siempre alerta y alegre, su mirada intensa hacia los problemas del mundo, su riqueza interior y su generosidad infinita han sido siempre una particular llama de alivio. Hay una frase suya que siempre me acompaña: “tenemos que hacer bien las cosas”. Porque así es él, un hombre al que le gusta que las cosas salgan bien, que derrama esfuerzo y trabajo en perfeccionar el sentido de todo cuanto hacemos. Así que aprovechando que ahora está lejos, porque sé que no le gustan este tipo de atenciones, me sumo al pequeño homenaje cibernético para arroparlo con nuestro calor. Gracias Joaquinet por ser como eres y por estar siempre ahí, alerta, porque hay que hacer bien las cosas, en lo humano y lo divino, y sé de buena tinta que tú lo haces, desde la humildad, el coraje y la ilusión por hacer de este mundo bueno, un mundo mejor…

(Foto: ¿Ángeles? Yo conozco ángeles en vida que se encarnan para transmitir ese periplo de paz y amor tan necesarios hoy día en la tierra… Aquí Joaquin en Mount Abu, meditando por la paz mundial. India, 2008).

Repaso íntimo


Acostumbrado al incesante bullicio de Madrid, se me hace insólito este silencio. Silencio que por otro lado me es familiar, porque lo excepcional era Madrid, y el que yo estuviera allí. Extraño las risas del niño, sus conversaciones metafísicas, sus afirmaciones categóricas sobre la vida y la existencia. Por suerte para él y su desarrollo ahora tiene un sustituto, y eso hará sus tardes más livianas. Al menos las primeras, porque ya sabemos como son los niños con los juguetes nuevos.

Los recuerdos son inevitables, sobre todo cuando no ha transcurrido mucho tiempo de un ritmo de vida a otro, de un cambio radical a otro. Pero me refugio en cierta complacencia conmigo mismo y en seguir los rastros de aquellos que ahora están lejos, como L. que viajó a Miami o J. que anda con sus hijos por Río de Janeiro. Disfruto con las fotos que me envían y me despiertan de nuevo ese instinto aventurero que últimamente procuro que no me domine hasta no estabilizar un poco todo esto y aceptar el cambio ineludible. En un mes han sido muchas las invitaciones a viajes pero de momento prefiero seguir anclado en este lugar.

Cuando este verano paseaba por las calles de Helsinki intuía que todo esto iba a pasar. Me senté en un banco mientras agitaba una botella de agua con gas muy cerca de la estación de tren. Me preguntaba qué hacía allí, porqué había viajado a un lugar que carecía de sentido. Releyendo las cosas de mi diario en esos días solo percibo dolor y sufrimiento por el despotismo de algunas situaciones, por las injusticias ante el desconocimiento.

Si razonas el pasado puedes sacar intuitivas respuestas sobre el futuro. A veces es posible ordenar causas y efectos con cierta lógica científica. Pero tan acostumbrado a los milagros, a los hechos excepcionales, pensé durante algún tiempo que algo ocurriría, que algo caprichoso cambiaría la lógica. Y efectivamente ocurrió. Para acumular dosis de extrañamiento, lo que ocurrió realmente es que no ocurrió nada. Llana y simplemente nada. Y quizás eso fuera lo extraordinario, lo que perturbó la rareza de otras acciones. Quizás me hallaba ante una situación seca, ridícula, superficialmente triste y excepcional en mi vida. Quizás esa gran certeza de que debemos desconfiar de lo que se desea se puso de manifiesto en esos días. Por eso sólo podemos confiar en el silencio. Allí donde la calma parece querer decirnos algo desde lo más profundo, desde lo más angosto y apartado de nuestro ser. Y ahora, lejos de Madrid hay mucho silencio. Hoy especialmente un exceso del mismo. Y por eso es más fácil escuchar las vocecillas interiores que reclaman su dosis de vida y atención.

Esta noche, en la meditación vespertina, ordenaré sus reclamaciones. Quizás entonces se manifieste de nuevo la llama de lo extraordinario, como en la vida de Ouspensky, gran buscador y conocedor de los estados milagrosos. De eso que hace que las vidas pasen de un estado vulgar a otro apasionante, de una idílica normalidad a una ingravidez elusiva. No perderé la ocasión, en la meditación, de buscar los ojos que piden auxilio. Aquellos que deambulan sigilosamente por nuestras vidas a cada instante.

Las pruebas del Camino


 

Ayer escuchaba el video de SP que trata sobre el karma y presté atención a ese momento en el que habla de las pruebas del camino, de los obstáculos que se nos presentan en la vida para distraernos de nuestro propio propósito, de nuestras metas y proyectos. Pruebas, propósito, camino… Parecen proyectos universales que demandan atención y cierta fe a la hora de pensar y razonar que todo cuanto nos rodea no es simplemente un corto lapsos entre el nacimiento y la muerte, sino que entraña algo más profundo y con mayor significado.

Hay expresiones que superan el entendimiento de todo cuanto parece natural en la naturaleza. El amor, el arte, la música, la belleza, la armonía, la sabiduría, la fe, incluso la razón y la inteligencia parecen expresiones de algo superior a aquello que debería ser la norma. Hay una ilusión masiva que nos aleja de la atención de tener presentes estas cosas maravillosas. Y una distracción en nuestras mentes y en nuestras vidas que nos desconectan de principios que para las percepciones estrechas son tratados de mágicos o ilusos. Pero existe una autoridad, un estímulo dentro de nosotros que nos aproxima a esas cosas que nos parecen increíbles.

El otro día, una amiga me decía seria y contundente que llevaba tiempo alejada del “camino”, y que desde entonces su vida había sido algo caótica. Al final terminó la frase con un rotundo “una vez has conocido el camino, no puedes alejarte del mismo”. El camino, como nos recuerda el Tao, no puede ser expresado. Desde el no-ser comprendemos su esencia, desde el ser sólo vemos su apariencia. Pero en cierta forma sabemos que existe un Camino, un trecho de vida que debemos recorrer inevitablemente para hacer aquello que de alguna forma debe darle sentido a nuestra existencia. Son cuentas pendientes, deberes, trabajos, misiones y proyectos ineludibles, con cierto margen para el error y la improvisación, pero con retos que debemos afrontar necesariamente. Y ante esos retos se nos presenta cientos de obstáculos que desviarán nuestra atención y nuestra ruta. Precisamente esos obstáculos forman parte del aprendizaje, porque en el fondo, la mayor de las enseñanzas es estar despiertos y atentos a los mismos para saber cada día con mayor claridad y mediante el correcto discernimiento, cual es nuestra senda en la vida. Y hollar sus parajes no es más que el viaje de retorno a nosotros mismos, a nuestra memoria y nuestra condición de ser. Es retomar la consciencia de que lo único verdadero es compartir con generosidad todo cuanto somos, todo cuanto tenemos. Generosidad en los pequeños gestos diarios, con nosotros mismos, con los nuestros, con el otro, con el mundo. Pero generosidad consciente, disciplinada, con sabiduría. Generosidad no es dar a ciegas, sino dar de corazón con equidad y justicia.

Viajando desde mi ventana


Cuando abro el tragaluz de esta ventana el aire es templado, pero refrescante. Se escucha el murmullo de los mensajes que llegan sin parar, con sus avisos, con sus palabras llenas de cariño, con sus desnudos de alma. Me gusta acariciar la multitud de promesas que se destilan en unos y otros con optimismo y alegría y me escondo en su anonimato para imaginar hermosas historias llenas de sentido.

Si miro un poco más afuera hasta llegar al jardín, veo como la hierba, con las lluvias de estos días, empieza a magullar el entramado de tundra. Detrás, los árboles que suspiran aliviados y las primeras florecillas esmaltadas de mil colores. Las nubes, ahí fuera, dibujan contornos increíbles. Poco antes he quemado algunos maderos y hojarastra y mi ropa aún huele a chimenea.

Echo de menos la Tormenta, pero sigo en el silencio tragando saliva ante la soledad de volverme a reencontrar con mi plenitud dorada, con mi mesa que es mi palacio, con mi silla que es mi trono, con mi jardín cargado de duendes y elfos que son mi reino y mi gente.

Es domingo, son más de las siete y acaricia el espacio unos agradables veintitrés grados. El bosque está tranquilo y el horizonte bulle de hermosura. Mientras trabajo en mi mesa, en mi templo, miro por la ventana las nubes… Me gusta imaginarme colgado a ellas, balanceándome de una a otra mientras a base de saltitos viajo por todo el mundo. Desde arriba veo como los rayos de sol acarician los cortinajes de las ventanas, los tapices de terciopelo, los sillones con sus gentes, los átomos de polvo y los peldaños de las escaleras que separan estancias unas de otras.

A veces me dejo caer por uno de esos rayos y me cuelo en la vida de esas personas. Me siento invisible a su lado, contemplando sus angustias, sus alegrías. Desconozco los paisajes que me rodean, pero al verlos tan vivos me siento como en casa y les hago compañía. Y abrazo a unos y a otros hasta que el rayo me sujeta y me estira hacia arriba, atravesando el tragaluz o las ventanas y volando hacia otra parte. Hay tantos lugares, hay tanta gente a la que abrazar, hay tantos besos inocentes y desnudos que compartir. Y cuando llega la noche, entonces me imagino las estrellas erguidas en su cielo. Enciendo mi luz y viajo hasta ellas intentando vencer la gravedad con esa levedad que la fantasía nos ofrece. Y en el ensueño, empieza una nueva jornada, un nuevo viaje, un nuevo abrazo… Y todo comienza de nuevo, en esa lisa y luminosa otra vida, observando en la oscuridad cuantas almas solitarias existen y cuan necesaria es la compañía que desde las estrellas o los rayos de luz se puede dar de forma generosa, invisible, silenciosa…

El regreso de Abu


Ella ya no estaba aquí. Había un cuerpo que se movía frágilmente, consagrado a la soledad de una silla de ruedas, hiriéndose en las rejas de la incertidumbre, compartiendo algo de oxígeno en una de esas residencias que parecen aparcamientos para personas que esperan su viaje final.

Siempre fue un ser excepcional, elegante, madre excelente y abuela ejemplar. Me gustaba cruzarme con ella en las calles de Barcelona y comprobar su fortaleza, su integridad, su seguridad ante la vida en la que vivió por casi un siglo. De pequeños la respetábamos y de grandes la admiración por su vida seguía intacta.

En agosto la visité dos veces en la calurosa Sevilla. Pero no era ella, al menos no era aquella alma que suspiraba con frecuencia entregándose al orgullo de haber vivido una vida larga, cargada de impresiones y experiencias, de nostalgias y emociones.

Sus nietos le hablaban, la besaban, la abrazaban como podían, pero ya se había marchado. Así que cuando la semana pasada abandonó definitivamente su cuerpo me alegré. El fino hilillo de plata se rompió. Se quebró el último aliento despejando el camino. Su átomo simiente se elevó a otras esferas con una mochila cargada de experiencias, de enseñanzas, de sabiduría que quedaría impregnada para siempre en sus membranas atómicas. Murió su cuerpo y su ego, pero la esencia de todo lo vivido se marchó con ella en una cápsula diminuta, invisible al ojo humano.

Sentí cierto gozo hacia eso que llamamos muerte, cierta liberación y regocijo. Intenté inútilmente llorar sobre su cadáver, pero sólo me salían muecas atrevidas, sonrisas y una profunda alegría interna. Ahora descansa en paz, ahora sigue su viaje, su camino. Ahora se aleja por un tiempo de los avatares del sufrimiento para perseguir un nuevo proyecto, un nuevo trabajo en otras esferas. Misión cumplida y un nuevo porvenir que empezó ya hace tiempo. Me siento feliz por su muerte, perdón, quise decir por su regreso al periplo cósmico.

 

(Foto: la última cama de Abu, la abuelita de mis mejores amigos, de mis hermanos… también, por lo tanto, mi abuelita querida).

Encuentros con la enseñanza desconocida


Ayer, mientras esperaba a media tarde a que llegaran, se abrieron los cielos de forma espectacular y apareció de repente una gran nube oscura que parecía como si quisiera tragarse la tierra con una gran bocanada de tempestad. Empezaron a caer rayos y truenos, lluvia y granizo en una de las mayores tormentas que recuerdo por estos lares. Al amainar un poco, llegaron puntuales G. y M. desde Málaga, madre e hija, profesoras ambas, una de instituto y la otra de universidad. Hermosas, profundas, de diálogo imparable sobre temas infinitos a cual más interesante. Despiertas y curiosas, atentas a todo lo que la vida nos ofrece en todos los planos posibles. Abarcantes, inclusivas.

Podíamos hablar de Shambhalla, de masones, de rosacruces, de órdenes antiguas, de meditación, de Heindel, de Roerich, de Gurdijieff, de Bailey, de teosofía, de antroposofía, del cuarto camino, de cualquier tema que tuviera que ver con aquello que los pitagóricos llamaban el infinito. Pero también hablamos, y de forma apasionada, de política, de economía, de empresas, de crisis, de emprendedores, de proyectos que rozaban lo finito, lo material, lo puramente humano. Así que navegamos hacia tierras de Inglaterra y surcamos primeras y segundas guerras mundiales por Francia y Alemania, migración, judaísmo, islamismo…

Cualquier tema valía con tal de conocer un poquito más nuestras almas y nuestros seres. Y hablamos de amor y desamor y dolor y alegrías desde los planos más emocionales. Y así hasta bien entrada las cuatro de la madrugada… Una visita apasionante, sin desperdicio, de esas que despiertan las ganas de seguir compartiendo, de seguir aprendiendo, de seguir apostando por el ser humano y por su mágica condición estelar. Así da gusto cerrar una semana intensa y empezar una nueva con dos nuevas amigas en la cuenta existencial. Bienvenidas sean a su casa, aquí en La Montaña de los Ángeles…

(Foto: ayer fascinado fotografiaba la Tormenta que se empezaba a abrir en el cielo…)

Demos Gracias: enfocando la energía


La amiga Ana nos envía este texto para que demos gracias a la vida, que nos ha dado tanto. Lo comparto con vosotros para que nos unamos a ella en esta meditación colectiva. ¿Por qué? Porque somos energía que produce más energía, y allí donde enfocamos la energía, enfocamos nuestras vidas, y sus cambios, y proyectamos el futuro… Meditar es enfocar, meditar es desarrollar esa capacidad de ser co-partícipes con la creación. Este puede ser un buen comienzo, una buena disciplina para aprender a ser dioses creadores.

 

«LA COSECHA ES COPIOSA AUNQUE ESCASOS LOS LABRADORES.» (Evangelio Q)

COSECHANDO LA PAZ !!!

Durante siglos, profetas y sabios han sugerido que si una décima parte del 1% de la humanidad colaboraran en un esfuerzo unificado, se podría cambiar la conciencia del mundo entero. Estudios y practicas recientes han demostrado que ese número puede ser menor : La raiz cuadrada del 1% de la Población.

Fte.»El efecto Isaías». Gregg Branden

ES DECIR 8.000 ALMAS.

HAGAMOS UN 8000!!!

PROPUESTA DE MEDITACIÓN UNIVERSAL.

Crea un sentimiento de Amor y desde el mismo di GRACIAS !!

LUGAR: En tu casa, en tu ciudad, donde te encuentres, donde quieras, cómo quieras !!! Sólo siente y di GRACIAS !!!
HORA: A las 12 a.m de tu ciudad.

DÍAS: 3-4-5 DE SEPTIEMBRE.

DÍAS: 11-12-13 DE SEPTIEMBRE

DÍAS 11-12-13 DE OCTUBRE

DÍAS 11-12-13 DE NOVIEMBRE

DÍAS 11-12-13 DE DICIEMBRE.

El principio de incertidumbre de Heisenberg nos habla de las posibilidades, acontecimientos pasados o futuros, son el resultado de una secuencia de condiciones que quizá hayan empezado hace días o años, si lo pasamos a una ecuación actual, si elegimos un curso específico de acontecimientos, entonces podemos preveer la manifestación de un resultado.

En los escritos antiguos, profecías…se nos muestra un camino angosto, de miedo y horror, así como otro de ESPERANZA, oculto hasta la recuperación de los Escritos del Mar Muerto, donde se nos invita a crear nuestra realidad. El Código de la Bilbila, al evocar las creencias de los antiguos esenios conservadas para nosotros, sugiere que desempeñamos un papel significativo en el curso de los acontecimientos…después de cada profecía con resultados catastróficos se repiten constantemente dos palabras:¿¿ LO CAMBIARÉIS??

AHORA PODEMOS DECIR: SÍ, LO CAMBIAMOS !!!!
CÓMO?? : CON EL PODER DE LA ORACIÓN, DE LA GRATITUD.

HAGAMOS UN 8000, GRACIAS!!!

«CONOCE ESTA PAZ CON TU MENTE, DESEA ESTA PAZ CON TU CORAZÓN, REALIZA ESTA PAZ CON TU CUERPO»
Evangelio de Marcos.

 

http://www.la-casa-del-silencio.es

El poder de las redes, el poder de las personas


Como antropólogo estudioso de las comunidades utópicas me fascinan las ideas que surgen en torno a ese nuevo modelo de comunidad que nace en las redes. Una comunidad viva, dinámica, que expresa sentimientos y pensamientos de forma ágil y rápida y que son transmitidos de manera increíble por cientos y miles de personas. Es tan explosiva su fuerza que ya hemos visto las consecuencias en esta crisis, especialmente en los países árabes y en los movimientos que han surgido en los países occidentales. Y es importante entender las sinergias que de forma tan rápida se mueven en las mismas porque dan una idea de cuanto están cambiando los tiempos y de qué manera se expanden los pensamientos simientes, las ideas-fuerzas que han de transformar nuestras sociedades y nuestro mundo.

Hay un poder que se está desarrollando y que nos anima a la creación activa. Y hay personas que con su fuerza son capaces de movilizar ese poder, esa energía activa en nosotros. Os pondré un ejemplo. En estos dos días, la amiga Suzanne Powell (http://suzannepowell.blogspot.com/ ), un hermoso ángel venido de universos lejanos, añadió algunos escritos de mi página en su blog, el cual arrastra a multitudes hacia su centro de gravitación. Sólo tuvo, con un gesto, que dirigir su atención hacia un artículo y toda la fuerza fue arrastrada hasta este lugar, multiplicando en poco tiempo por diez las visitas que normalmente recibía (adjunto estadística para que veáis como esa fuerza se puede reflejar en una gráfica). Sin duda, SP es un ser excepcional capaz de manejar con sus ideas fuerza todo un cúmulo de energía. Lo hermoso, lo apasionante, es que la dirige con amor, desapego y entrega al prójimo. Y esa entrega, ese servicio que trasciende lo humano y traspasa las barreras de lo común se manifiesta en nuestra era inclusive en las redes sociales. Pues que su fuerza siga iluminando y que su poder siga aumentando en bien de nuestra humanidad…

 

(Foto: ayer un nuevo récord de visitas en Creando Utopías: 3340)

Sosteniendo la esperanza, de Koldo Aldai


Koldo (http://www.artegoxo.org/) es una de esas personas que se cruzan en tu vida y se vuelven imprescindibles. Un gran alma que desde su casa en Artaza dibuja paisajes y reclama esperanza. He viajado con él por Asia y África robando sonrisas a cientos de criaturas y dibujando momentos únicos en nuestra memoria y en la de muchos. Me quedaría corto con calificativos para describir su trayectoria vital. Ante todo y sobre todo, estamos ante un hombre bueno, de gran corazón que transmite con el arte en la palabra todo aquello que vive en sus continuos encuentros con almas grandes. A entrevistado a cientos de personas. Algunas entrevistas las hemos coeditado en Séneca con Plataforma Editorial, El Corazón en las Palabras y también en Nous hemos editado su libroLa GranComunión.Ahora nos regala este canto: “Sosteniendo la esperanza”. Un libro que nos llenará de visión y fe en el mañana. Felicidades querido Koldo. Un abrazo sentido querido Kolo-Kolo…

Pd.- Por cierto, en el libro aparece una entrevista que Javier Léon, el que suscribe, le hizo hace un tiempo… Así que a comprar todo el mundo este librito… Aquí enlace con Koldo y este menda en acción: http://www.creandoutopias.org/2010/07/kili-kili-kolo-kolo-cargan-pilas/

 

Koldo Aldai (San Sebastián 1960) es, entre otras muchas actividades, autor de nueve libros de poesía, teatro y ensayo, co-creador del Foro Espiritual de Estella y promotor incansable en España e Iberoamérica, desde hace más de veinte años, de redes espirituales y movimientos diversos en pro de otro mundo posible.

En feadulta.com le conocemos bien en su faceta periodística. Responde con inusitada rapidez a toda noticia impactante que se produce en el mundo y nos regala una certera interpretación que surge espontánea desde su sensibilidad de poeta y su fe viva. Sus escritos transpiran bonhomía y cautivan. Una cuidada selección de sus últimos trabajos se cobija bajo este libro.

Sosteniendo la esperanza. Es posible la esperanza mirando lo que ocurre en nuestros días desde la fe.

“Fe Adulta” ha dado a luz el libro con el título “Sosteniendo la esperanza. Nuestros días desde la fe”. En él hallarás una  selección de artículos escritos en estos tres últimos años. Aquí os van una líneas extractadas. El libro tiene  más de 200 páginas y sólo cuesta 10 euros, gastos de envío incluidos.  Para pedirlo a domicilio, basta  escribir a info@feadulta.com y hacer la  transferencia del importe de 10 euros a:

Cta. cte. en Bankinter de Las Rozas  [titular de la cuenta: TYVE]
0128   0055   08    01 000 12 282

Más información en: http://www.feadulta.com/Ediciones_8_Koldo.htm

 

I N D I C E
Desde el bosque de las bellotas dulces…
ESPIRTUALIDAD SOCIEDAD
Cierto, quizás Dios no exista… “¡Otro trabajo es posible!”
Prendida de infinito Una crisis cargada de futuro
Silencio cargado de futuro Deciden ellas
De silencios y Misterio Química sin fronteras
También desnudos Galácticos
Deus vult? ¿Puños arriba?
Con las botas puestas…
El velo de Najwa
TIERRA SAGRADA Son memoria, no huesos
Otros goles
Brotes verdes Más cosos sin sangre
Bruma en el acantilado Aquellos relatos blancos
Nostalgia de Pandora Sólo mensajeros…
“Ni un paso atrás…” Renacerá su sol
¿“Off” a una civilización?
UNA SOLA HUMANIDAD Coraje y prodigio
Los lienzos de Idoia
Pandemia solidaria ¿Derrota o encuentro?
Reinventar Europa
Los últimos tiranos EN PRIMERA PERSONA
Liderazgo planetario
Aquello que aprendimos en el 2009 Desde Artaza
Lecciones entre las ruinas Fuegos
Proyectar la herencia Muros de San Vicente
“Chanchitos” para todos Entrevista de Javier León
Suma de sueños
¿Toda, toda la verdad?
Aquello que aprendimos en el 2010 Epílogo: Desde el balcón…
Allí nuestras gargantas
El rompeolas  de Tahrir

 

La vida es un espejo, Mahatma Gandhi


Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuales eran los factores que destruyen al ser humano. Tranquilo y sereno respondió así:
La Política sin principios, el Placer sin compromiso, la Riqueza sin trabajo, la Sabiduría sin carácter, los Negocios sin moral, la Ciencia sin humanidad y la Oración sin caridad.
La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente es enojona, si yo soy enojón; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.
La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante  mí.
«El que quiera ser amado, que ame».

Hacia la Era de Síntesis


Esta crisis nos está marcando el camino hacia la síntesis. Nos está ayudando a deshacernos de los excesos del materialismo, el consumismo y el egoísmo individual y colectivo. Nos está indicando el camino hacia lo esencial de la existencia, hacia lo verdadero, hacia lo que realmente merece la pena. Nos está ayudando a recuperar los valores perdidos, construyendo una nueva cultura ética, un nuevo poder de convocatoria colectiva que se indigna ante la injusticia social y el caos. Esta maravillosa crisis es la alarma de un despertador cósmico que está sonando con fuerza para empezar a excitar consciencias dormidas, almas viajeras que han llegado hasta aquí para comprender la dulzura de un abrazo, lo sublime de una mirada sincera, la grandeza del amor incondicional hacia el otro, hacia el distinto, hacia lo adverso.

El mundo no acabará en el 2012, el mundo empezará verdaderamente en el 2012. Una nueva historia, un nuevo destino para las naciones, una nueva visión para afrontar los problemas de la humanidad. Las mentes incluyentes ya perciben el plan, la alianza de una humanidad que se enfrenta a los nuevos retos unida, fuerte y capaz de protegerse a sí misma sobre todo cuanto ocurre en el destino común. Una humanidad que pretende olvidar la guerra para crear, desde la democracia y la paz mundial, un mundo mejor, más amplio, más abarcante, más seguro, más justo. Ese deseo ya se está manifestando en las calles y está empujando hacia arriba con fuerza. Los cambios son inevitables.

No se trata de proclamar al cielo brindis al sol con grandes intenciones. Lo estamos viendo, somos testigos y protagonistas directos de todo lo que está pasando. La utopía, gestada durante milenios en la mente de unos pocos,  se está instalando en todos los aposentos de nuestra realidad más inmediata. Lo herético está proclamando su lugar en el mundo. Pronto los coches eléctricos invadirán nuestras calles, las energías serán limpias, el petróleo dejará de existir y con ello los problemas de calentamiento global y las guerras. Los Estados y las administraciones adelgazarán tanto que serán meros testimonios de una armonía universal. Y todo ese cúmulo de dinero y energía que ahora se malgasta en mantener y sostener esos estados-naciones se empleará en más educación, en más salud y en mayores cuotas de bienestar social. Todo a escala mundial está cambiando y no hay vuelta atrás.

Esta crisis es una crisis de revelación, porque nos aproxima a los pequeños detalles de la vida diaria, a nuestros hermanos y hermanas, a nuestras familias, al apoyo mutuo entre amigos y conocidos, pero también entre vecinos y extraños. Nuestra intuición y nuestra consciencia de almas nos empuja a ello, nos aproxima poco a poco, con suavidad, a esta nueva realidad donde la generosidad y la amistad serán sus protagonistas. La compasión empieza a apoderarse de nosotros, el amor incondicional empieza a manifestarse poderosamente en nuestras vidas. La espiral vuelve a girar hacia las fuerzas espirituales que nos hacen humanos y nos empujan hacia las capas más sutiles de nuestra memoria colectiva.

El fracaso de las ideologías, de su imposición hacia los otros distintos, está propiciando que aceptemos nuestras diferencias como anécdotas de nacimiento y no como condiciones de crecimiento hacia lo que debería ser una correcta convivencia y un correcto comportamiento con el otro. Con esta nueva consciencia estamos construyendo los pasos necesarios para una paz individual y global, para la construcción inevitable de un futuro de síntesis, donde solo lo verdadero y auténtico que nos une proclame su lugar ideal en la historia. Aquello que nos divide y separa está condenado a morir.

Todo esto provocará a medio plazo el fin de las naciones, el fin de las fronteras y el fin de los estados tal y como los conocemos ahora. Todo se simplificará al máximo para agilizar los servicios, acomodar la educación en la diversidad y proclamar un nuevo sistema de ordenamiento jurídico y social que vuelva sencillas nuestras vidas. Lo público se volverá sencillo y lo privado generoso. Ojalá seamos todos partícipes de este increíble y maravilloso cambio.